1 Corintios

Tratando con inmadurez espiritual

1 Corintios 6:1-11

Introducción:

Los cristianos corintios eran muy inmaduros espiritualmente. Aunque debieran haber sido relativamente maduros a estas alturas (3:2,3), ellos estaban viviendo a un nivel muy primitivo. Este pasaje es un clásico ejemplo de cómo Pablo trata con la inmadurez espiritual. El confronta los síntomas conductuales, luego él expone sus problemas de valores, y finalmente él les señala la solución espiritual. Leer vs 1-8.

El Síntoma de Conducta: cristianos enjuiciándose entre ellos

Ellos estaban evidentemente enjuiciando unos a otros en lo que se refiere a relativamente disputas menores. Barclay señala que “los Griegos eran de hecho… notorios por su amor de recurrir a la ley… Las cortes eran uno de sus pasatiempos favoritos… (Algunos de los cristianos corintios) habían traído sus tendencias de litigios a la iglesia cristiana.”. William Barclay, The Letters to the Corinthians (Philadelphia: Westminster Press, 1975); pp.49,50. Pablo está realmente enojado (“se atreven”) y avergonzado (vs.5ª) porque esto era una demostración más que ellos aún vivían como los no-cristianos (3:3). Ellos eran motivados por los mismos valores que los no-cristianos (avaricia), y estaban manejando sus problemas de la misma manera que los no-cristianos.

CALIFICACIONES: Algunos cristianos toman este pasaje como una prohibición para que los cristianos no vayan a juicio en el sistema de la corte secular. Otros toman este pasaje como una prohibición para que los cristianos enjuicien a otros cristianos en la corte bajo ninguna circunstancia. Cuando interpretamos este pasaje a la luz del resto de la Biblia, encontramos que ninguna de estas interpretaciones es precisa.

¿Debieran los cristianos nunca usar el sistema de corte secular?

En Rom.13:4, Pablo deja en claro que las cortes de ley civil secular son válidas y necesarias. En un mundo caído, la gente puede ser viciosa y violenta en su exaltado egoísmo. Por lo tanto, Dios provee un camino para imponer la justicia social relativa y chequear esta destrucción egoísta—por fuerza si es necesario (“espada”—severas penalidades para los que no obedecen).

Los cristianos no tienen lugar para involucrarse en este tipo de compulsión; este es el apropiado rol de la ley civil. Nótese que Pablo dice que debiéramos ser cuidadosos para no pagar mal por mal, etc., en 12:17-21, él afirma en este mismo contexto que tenemos un legítimo recurso a través de la corte civil (“castigo” en 12:19;13:4). Por lo tanto no es no espiritual el llevar a juicio a un estafador, por ejemplo; pero lo que es no espiritual es refregárselo lo más posible debido a odio o avaricia material.

Pablo mismo usó el sistema legal Romano para poder conseguir una audición justa (Hechos 25:11).

¿Tienen los cristianos prohibido llevar a juicio a otros cristianos? Lo que dice Pablo en 1Co. 6 está en un contexto extremadamente limitado. Del momento en que estiramos este pasaje más allá de su contexto, caemos en serias dificultades.

Debido a que él está tratando con disputas financieras, no con cosas como crímenes violentos. ¿Debiéramos decir que los cristianos nunca puede proseguir a otros cristianos por abuso de niños, o violencia doméstica? ¿Que no debiéramos sacar la custodia del niño si el otro padre cristiano es culpable de abuso sexual?

En mi opinión, no debiéramos ni siquiera usar este pasaje como una prohibición en contra de enjuiciar a otros cristianos a cerca de materias financieras. ¿Cómo aconsejarías a la gente que han preguntado por consejos en las siguientes áreas financieras: Flagrante, falta crónica de ayuda financiera para apoyar a un niño por un padre cristiano?

Un estafador que toma el pequeño negocio de un cristiano por miles de dólares (y no pueden pagar a sus empleados) y luego dice “!Tú no me puedes enjuiciar porque yo soy un cristiano!” Un cristiano que comienza a hacer prácticas deshonestas en sus negocios y rehúsa obedecer la decisión de hacer restitución a otros cristianos. En cada uno de estos casos, en un cierto punto he recomendado acción legal.

Por lo tanto tratar este pasaje como una prohibición total en contra de que un cristiano lleve a la corte a otro cristiano basado en este pasaje es pobre interpretación. Pero existen algunos principios prácticos los cuales debiéramos tomar en consideración seriamente si es que llegamos a estar involucrados en una disputa financiera con otros cristianos:

Tratar de resolver el problema a través de mediación o una arbitración a la cual por previo acuerdo ambas partes deben obedecer y aceptar las obligaciones que resuelvan otros cristianos (vs 5: nuestro éxito; “servicio de arbitración cristiana”).

Considera absorber la pérdida (vs.7b: Nuestra compañía de pintura disputando por los extras). Esto es algunas veces la mejor forma de acción incluso con no cristianos, puede ser un testimonio poderoso.

Si tú decides que es necesario ir a la corte, resiste la avaricia y se justo en la remuneración que tú persigues (versus: La norma de la cultura del oeste de enjuiciar por todo lo que puedas obtener; típico de los choques de autos para tratar de sacarle el máximo al seguro).

En todos los casos, rechaza el odio, la amargura y al venganza: elige perdonar y se abierto a la reconciliación (Rom.12:17:21).

>> Pero existe un problema de valores aún más profundo la cual no queremos perder…

Los Problemas de Valores: “¡Mis derechos son más importantes que cualquiera otra cosa!”

La raíz del problema que molestaba tanto a Pablo era que los cristianos de Corintios estaban tan comprometidos con sus propios derechos personales hasta el punto que ellos no les importaba la causa de Cristo y el bien de los demás— ¡aunque ellos se jactaban de ser más espirituales que Pablo! Veremos esto a lo largo de toda la carta. Ellos demandaban su dinero—incluso si escandalizaba la reputación de Cristo entre los corintios. Ellos demandaban su derecho a ejercer su libertad de dieta (de comida, capítulo más adelante) —incluso si hacía tropezar a los nuevos cristianos y a los no cristianos. Ellos demandaban su derecho personal a ejercer sus dones espirituales en sus reuniones de la forma que ellos querían—incluso si causaba rechazo a los no-cristianos (los alejaba por ser demasiado raro) y hacía que fuera imposible a los otros cristianos ser edificados espiritualmente.

Esta mentalidad es directamente anti ético a la “mente de Cristo” (Fil.2:5 al final). ¿Dónde estaríamos si Jesús hubiese demandado sus derechos en vez de rendirse en forma voluntaria a ellos? Esta es una de las más componentes fundamentales de la espiritualidad cristiana—si nos falta esto, somos “ceros” espirituales (1Cor.13:1,2,5 - “no busques lo tuyo primero”).

No cometas errores en esta área. Si tú estás comprometido con la causa de Cristo y el bien de otros, tú te vas a meter en situaciones en las cuales te llaman a abandonar legítimos “derechos” financieros (Pablo en 1Cor.9:12,18 >> DEJANDO PASAR OPORTUNIDADES DE HACER DINERO LAS CUALES TE ALEJAN DE TU MINISTERIO/ Y DE CONGREGARTE; DEJANDO PASAR LEGÍTIMAS COMODIDADES PARA DAR DINERO PARA LA OBRA DE DIOS). Este es el sistema de valores que hemos sido llamados a abrazar; este es el estilo de vida que hemos sido llamados a seguir.

La solución Espiritual: Recuerda Tu Identidad En Cristo & Vive Consistentemente Con Esto (vs 9-11)

>> Los corintios estaban demostrando una tremenda deficiencia en su perspectiva espiritual. Es por esto que Pablo continúa diciendo lo que hace en vs.9-11…

Leer vs. 9,10. El pareciera estar diciendo, “¡Limpia tus acciones, o Dios va a cancelar tu ticket al cielo!” ¡Hablemos de dar un palo! No sé cuantas veces se ha usado estos dos versículos citados a los cristianos para amenazarlos con la pérdida de la salvación. ¿Es esto lo que Pablo está diciendo? ¡¡No!! ¡¡Este no es el punto!! Este es un clásico ejemplo de sacar un pasaje fuera de su contexto (“La Biblia dice ‘no hay Dios’ ”). Recordemos qué más dijo Pablo acerca de esta gente.

Los cristianos Corintios estaban comprometidos con los pecados mencionados en vs. 9,10.

Algunos de ellos estaban involucrados en codicia y estafas (6:8); algunos en adulterio y fornicación (5:1; 6:15); algunos en idolatría (10:14); algunos en borracheras, alcoholismo (11:21); algunos en proferir injurias (4:5). ¡El hecho es que este grupo de cristianos estaban quebrando casi toda esta lista!

Pero ¿recuerda a Pablo lo que le dijo a este grupo en 1:8 (leer)? Y hace esta misma afirmación en incluso términos más fuertes en vs. 11 (leer). A pesar de su serio problema de conducta, Pablo insiste que su identidad ha cambiado (“así eran algunos de ellos”), y él insiste que ellos han sido completamente perdonados (“limpios”), llamados a parte como hijos de Dios (“santificados”), y declarados justos a los ojos de Dios (“justificados”). Lejos de estar amenazada su posición delante de Dios debido a sus pecados, ¡él afirma la seguridad de su posición con Dios a pesar de sus pecados! ¿Cómo puede ser esto? Debido a que nuestra posición delante de Dios nunca estará basada en nuestras obras para él, pero siempre y solo en la obra de Cristo por nosotros—y en nuestra disposición a recibirle.

EVANGELIO: Tú no tienes que cambiar tu vida moral antes de que llegues a Cristo; tú debes venir a Cristo tal cual estás antes de que tu vida sea cambiada. El tema no es cuán malo tú has sido, ni cuán bueno tú prometes que serás de aquí en adelante; el tema es: ¿Estás dispuesto a dejar que Cristo te perdone completamente y estás dispuesto a dejar que él empiece a cambiar tu vida desde adentro hacia afuera? Si tú puedes responder “si” a estas dos preguntas, ¡estás calificado para venir a Cristo!

¿Cuál es el punto que Pablo está haciendo a los Corintios? Ellos ya son cristianos. ¿Cómo les habla esto a sus problemas de valores y a su conducta?

Pablo comprende que nuestra conducta y valores tienden a ser una reflexión de cómo nos vemos a nosotros mismos. Si te ves a ti mismo como “un hombre fuerte”, vas a valorar una buena pelea y empezarás a buscarla – incluso hasta el punto de pelear. Si te ves a ti mismo primeramente como un “objeto sexual”, tú vas a valorar los hombres o mujeres que te persiguen y comenzarás a buscarlo—hasta el punto de inmoralidad sexual. Si te ves a ti mismo como primeramente un “sobreviviente financiero”, comenzarás a valorar la ganancia material—hasta el punto de enjuiciar a otro cristiano cuando sea ventajoso.

Pero si te ves a ti mismo como un hijo de Dios, como uno al cual está eternamente seguro en Cristo, como a uno a quién él promete cuidar en esta vida, como a uno que es llamado a un alto privilegio de representar lo a Él en esta vida. ¿Crees tú que esta visión de ti mismo haría alguna diferencia en tus valores y conductas? ¡Seguro que sí! No perderías tu tiempo en tratar de estafar a alguien unos pocos centavos (dinero de los impuestos) como la gente que no pertenece a Dios. Tú estarías incluso dispuesto a perder porque tú sabes que El te cuidará, y porque representarlo a Él a otros es infinitamente más importante y excitante.

Eso es lo que Pablo señala en vs. 9-11. El corrige su conducta y sus valores, pero él no se detiene ahí. El continúa todo el camino hasta su identidad y les dice que ellos se han olvidado quienes son. Su punto es: ¡Recuerda tu nueva identidad en Cristo y vive consistentemente con esto! Tal vez otro pasaje hará esto más claro (leer Efes. 5:3-8). Este es un tema tan crucial para aquellos de nosotros que luchamos con inconsistencia en valores y conducta. ¿Sabes quién dice Dios que eres? ¿Eliges creerlo—incluso cuando tus sentimientos y circunstancias dicen lo contrario? ¿Eliges actuar en fe pensando en tu identidad? ¡Este es el camino para la transformación profunda!