Juan

Expectativas Decepcionantes

Juan 12:12-26

Introducción

Ocurre en el Domingo de Ramos. Jesús acaba de levantar a Lázaro de entre los muertos, y estas noticias se propagaron como un incendio sin control. Cientos de miles de Judíos estaban en Jerusalén para la fiesta de la Pascua (vs 1).

La gente y sus discípulos tienen expectativas claras a cerca de cómo Jesús debiera ser, qué debiera hacer, qué debiera dar a sus seguidores, etc. Pero Él desilusiona sus expectativas prácticamente a cada oportunidad. Al estudiar este pasaje, podemos tambien encontrarlo desilusionando algunas de nuestras propias expectativas...

El Tipo de Mesías Que Él Es

Leer vs 9-19. Esta es la comúnmente llamada “entrada triunfal” de Jesús. Esto se refiere a lo que el mundo Romano llamaba un advenimiento. Cuando un gobernante visitaba una ciudad, la gente salía a la entrada de la ciudad a saludarlo con un gran espectáculo y luego entraban con él a la ciudad, donde él sería coronado o se le darían honores en una forma prodigiosa.

La muchedumbre probablemente acababa de ver los advenimientos de Herodes y Pilato. Ellos entraban montados sobre unos magníficos caballos de guerra, vestidos con brillantes atavios. “Una procesión Romana es dramática y espléndida; el gran águila Romana va abriendo camino, seguidos por los pabellones y emblemas de Roma, los soldados Romanos y los carros. El tiempo de fiesta era una ocasión para tales dramas y para el despliegue de la presencia Romana omnipotente.”

Este es el advenimiento de Jesús-- Él es el Rey Mesías y el pueblo Judío le daba la bienvenida. Pero en la medida que vayamos estudiando esta entrada más detalladamente, veremos un choque entre el tipo de Mesías que la gente quiere que Jesús sea y el tipo de Mesías que Él insiste en ser.

Por sus acciones, la gente comunica que ellos quieren una cierta clase de Mesías: un gobernante, Rey glorificado. Ellos indican este deseo de dos maneras:

Ellos ponen en el suelo ramas de Palmera delante de Él. Ellos hicieron la misma cosa con Simón Macabeo cuando él entró en Jerusalén triunfante después de haber derribado a los Griegos ¿??????(1Macc. 13:51).Al dar la bienvenida a Jesús de esta manera, ellos están probablemente expresando el deseo que Él los liberara del odio de los Romanos.

Ellos gritan “¡Hosanna!” y citan Salmos 118:26. “Hosanna” quiere decir “¡Sálvanos!” y Salmos 118 es un salmo mesiánico. Ellos están implorando a Jesús como el Rey/Mesías para que inaugure el reino de Dios en la tierra y librarlos del poder de los Romanos.

Pero Jesús (el cual es el Rey Justo del Reino de Dios) a propósito elige entrar de una manera diferente. Él viene en ropas de campesino, acompañado de personas comunes, montado sobre un burro (pollino). ¡Qué contraste más desilusionador debe haber sido para la gente! ¿Por qué hizo esto?

Él lo hizo para reafirmar que Él es el Mesías prometido. Zacarías 9:9 predijo que el Rey de Israel vendría a ellos de esta manera.

Pero también Él lo hizo para comunicar un propósito diferente en esta venida. Si alguien tenía el derecho a demandar alabanza y gloria, era Él. Y de hecho, un día Él vendrá como el Rey conquistador y todas las rodillas se doblaran. Pero primero Él viene como un humilde, silencioso servidor. Esto se mantiene durante todo el ministerio y vida de Jesús: “El Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir.” Él no montó un potro de guerraporque Él no iba a la coronación. Él montó un asno (pollino) porque Él iba a la crucifixión.

Así ellos tenían la expectativa de que Él era un cierto tipo de Mesías, pero Él los desilusiona en esto. Y cuando se dan cuenta de que Él no tenía intenciones de jugar ese papel, ellos lo dejan, lo botan como a una piedra caliente. ¡¡Qué irónico es que el mismo salmo que ellos cantan donde lo hacen Mesías predecía el rechazo de ellos mismos (Salmo 118:22,23)!!

Así Él los desilusiona en sus expectativas a cerca del tipo de Mesías que Él debiera ser. Pero Él también los desilusiona en sus expectativas en cuanto a quién Él debiera ayudar...

A Quién Vino a Ayudar

Incluso a pesar de que la muchedumbre de Judíos estaban cantándole alabanzas y gritándole como Mesías, Jesús no está sonriendo ni está contento. Él sabe que la “fe” que ellos tienen está basada en expectativas erróneas y superficiales. De hecho, Lucas 19:41 dice que Él lloró debido a esto. Pero la respuesta de otra persona llama su atención. Leer vs. 20-23. Cuando Él escucha que los Gentiles (Griegos) lo están buscando, Él ve esta petición como el signo del comienzo de su “glorificación”.

En otras palabras, la preocupación de Jesús fue mucho más allá de su propio grupo étnico. Ellos esperaban que el Mesías compartiera su odio hacia el Gentil y cuidara solamente a “nuestra gente”, pero Él había venido a salvar al mundo entero. Ellos querían que Él aplastara a los Gentiles así ellos podían gobernar sobre ellos-- ¡pero Él había venido a salvarlos! A través de su ministerio público, Él había expresado su preocupación por la gente del mundo que no era Judía. Él había tratado constantemente de romper con la intolerancia de sus discipulos en este tema. Un tiempo antes, Él había reiterado esta preocupación (Jn 10:16). Ahora algunas de estas “ovejas” estaban escuchando su voz, y Él estaba encantado y determinado a dar su vida para que ellos pudieran ser parte de su rebaño. Finalmente, aquellos que insistían que ayudara sólo a su gente no eran ni siquiera parte de su rebaño.

La iglesia no está inmune de estas expectativas erróneas. A través de la mayor parte de la historia de la iglesia, los Cristianos han tendido consistentemente a verse a sí mismos como los enemigos de la gente que está afuera de su grupo o de su cultura. Ellos tienen una fuerte tendencia a hacer de Jesús alguien que cuida de ellos más que a otros que aún no lo conocen. Pero esta mentalidad “cerrada” es directamente opuesta al propósito de Jesús. Él ama a la iglesia, pero Él también ama al mundo y espera que nosotros hagamos lo mismo. Él dice que Dios hace una fiesta cuando un pecador se arrepiente, y Él espera que nosotros seamos parte de esa fiesta.

La Forma En Que Dios Nos Ayuda

Leer vs. 24. ¿Por qué Él cambió repentinamente del tema de la teología al de la botánica y agronomía? Obviamente, Jesús está aún hablando de la salvación que Él trae y la manera en que Él será glorificado. Él enuncia la clave del principio de su primera venida: vida a partir de la muerte.

GRANO DE TRIGO: La semilla de trigo contiene la vida física, pero esta vida no puede reproducirse a menos que la semilla “muera”. Solamente cuando se va dentro de la tierra y la cáscara de afuera decae el grano entonces germina y produce los tallos de trigo con docenas de nuevas semillas.

¿Qué tiene que ver con el Cristianismo? ¡Totalmente!

Jesús es el grano de trigo. Sólo Él posee la vida “zoe” de Dios. Nosotros estamos separados de Dios debido a nuestro pecado. Esto es por lo que Jesús no vino la primera vez a hacer un cambio de nuestras circunstancias externas. Si Él hubiese impuesto el Reino de Dios como ellos querían, ¡todos hubieran quedado afuera!

Como Dios encarnado, Él vino para darnos la vida de Dios al morir por nuestros pecados y así poder compartir su vida. Sólo cuando Él muera como sacrificio por nuestros pecados, la vida de Dios puede ser dada a otros. Sólo cuando Jesús como el grano de trigo cae en la tierra y muere, puede transformarse en el Pan de vida que alimenta a otros (Jn 6:51).

Esto es lo que Jesús quería decir en vs. 32,33 (leer). Fue a través de su crucifixión que la vida de Dios se haría disponible para todo el mundo. Los Judíos se habían familiarizado sólo con las predicciones Mesiánicas que calzaban con sus expectativas (vs.34), pero los profetas del AT incluían las predicciones de que el Siervo de Dios haría el perdón disponible para todo el mundo a través de su muerte de sacrificio (Isaías 52:13-15).

La Forma de Apropiarse de Su Vida

Pero aún hay más acerca de este principio de vida a partir de la muerte. No sólo describe la forma en que Jesús hace la vida de Dios disponible para nosotros. También describe la manera en que nosotros podremos apropiarnos de su vida.

Leer vs.25. Sólo en la medida que nosotros “muramos” al “odiar” nuestras vidas, es que podremos ganar esta vida “zoe” para nosotros. ¿Qué quiere decir esto?

No quiere decir que nosotros debemos literalmente odiarnos a nosotros mismos como personas, o físicamente abusar de nosotros como los asceticos, o matarnos en un rabieta de repugnancia de uno mismo. La Biblia enfáticamente rechaza esta forma falsa de espiritualidad.

Más bien, quiere decir que uno se aleje de falsas fuentes de vida y humildemente reciba su perdón.

Si tú pasas tu vida tratando de adquirir realización, propósito, sentido, etc. de las maneras que ocurren en forma natural (MATERIALISMO; AMOR ROMÁNTICO; PODER Y FAMA), tú perderás todo. ¡Tu vida será un fracaso completo! Tú nunca experimentarás la realización personal que estás buscando en esta vida, y tú estarás eternamente alienado de Dios en la próxima vida.

Pero si tú estás dispuesto a rechazar todo esto y venir a Cristo con fe y humildad, Dios te dará vida eterna.

Pero aún existe otra aplicación de este principio para aquellos que ya han recibido a Cristo (leer vs 26). Este principio es enseñado una y otra vez a través de las epístolas. Para un ejemplo más claro, veamos en IICor.4: 7-12.

Nótese el mismo principio de vida atrapado dentro de la cáscara (vs 7). ¡Los cristianos poseen la verdadera vida de Dios!

Nótese el principio que para que esa vida sea manifestada y multiplicada en otros, nosotros debemos pasar por un proceso de muerte divinamente orquestado (vs. 10-12).

Este proceso de muerte está descrito en vs. 8,9 como una forma de sufrir voluntariamente para que otros puedan recibir su vida. La mayoría de ustedes conoce que Cristo vino a darles vida abundante. ¿Pero cuántos de ustedes se dan cuenta de que el propósito de la vida Cristiana es entregar esta vida para otros--y que esto significa un proceso de muerte continua? Considera la descripción de Pablo de este proceso de “muerte”:

“Atribulados” (vs 8) - Las tediosas circunstancias negativas que uno tiene que sobrellevar para poder oficiar de pastor. Probablemente vas a ganar menos dinero, tener menos comodidades, tratar con personas peligrosas (JESÚS Y PABLO).
“Perplejos” - La confusión y las incógnitas que a veces uno experimenta cuando sigue a Dios--lo que El está tratando de hacer a través de pruebas, tiempos en que sentimos que no esta con nosotros, no tenemos los PLANOS del futuro, etc.

“Perseguidos” - El rechazo que uno inevitablemente confrontará debido a tu posición en Cristo (FAMILIA; AMIGOS; OTROS CRISTIANOS).

“Abatidos” - Los aparentes fracasos que tú experimentarás en el ministerio y en la santificación a pesar de tu oración y de tu esfuerzo (JESUS).

¿Vale la pena? ¡Claro que sí! El experimentar el Poder sostenedor de Dios (los “pero no” en el vs. 16) y ver la obra de Cristo a través de nosotros para impactar a otros (vs. 12) es el gozo más grande de la existencia humana. El tener esto es más valioso que todo el sufrimiento que podamos experimentar en el camino.