Juan

El Que Da La Vida

Juan 5:1-29

Introducción

Esta es la tercera de siete señales. Recordemos que un señal es un milagro realizado por Jesús que trasciende a sí mismo para enseñarnos algo acerca de Jesús y su plan para la humanidad. Usualmente Jesús asocia esta señal con una explicación de modo que nadie malentienda. En esta señal, la explicación de Jesús deja muy en claro el punto central: Él es el que da la vida.

La Señal (vs.1-9ª)

Leer vs. 1-4. Los versículos 3b y 4 no fueron escritos por Juan y por lo tanto no pertenecen a este texto bíblico. Esto está o debiera estar entre paréntesis, dado que el versículo no se encuentra en ninguno de los manuscritos antiguos, y donde sí aparece es en los manuscritos modernos, en los cuales se indica que es probablemente falso. Es una nota explicativa marginal, que fue incorporada más tarde en el texto. Explica lo que las personas creían concerniente a la piscina, pero el texto bíblico no afirma esto. Era probablemente una superstición local, como la de Fátima o Lourdes hoy en día.

EL PROBLEMA:

Cuando Dios mira a la raza humana, ¿Qué ve? ¡Algo como el vs.3! Personas que están enfermas, desvalidas, alimentándose de falsas curaciones...

No nos gusta mirar esto de esta manera. Pensamos, “tengo algunos problemas, pero estoy básicamente bien. Entonces no puedo tener éxito en mis relaciones humanas? Entonces me falta dirección y propósito para mi vida?” Estamos tan acostumbrados a nuestra condición, que no nos parece tan malo.

Pero Dios dice que estamos “perdidos, sin esperanza” (Efesios 2:12); “pecadores, desvalidos, enemigos”

(Rom.5:6,8,10)! Estamos alejados de Él hasta tal punto que nosotros nunca lo buscaríamos a menos que Él nos busque primero. Somos personas quebradas, dañadas en todas las áreas (física, psicológica, emocional, intelectual, etc.) como resultado de nuestra separación de Él. ¡Esta es la verdadera condición humana!

La pregunta: leer vs.5. Este hombre está especialmente desvalido de modo que Jesús le pregunta vs.6b. Esto suena como una pregunta estúpida – pero la respuesta del hombre revela la sabiduría de esta pregunta. Sorprendentemente, él no responde la pregunta de Jesús. Él sólo se queja de los vecinos y de la injusticia del sistema (leer vs.7). Él está tan completamente destruido, que él ha abandonado toda esperanza y sólo espera morir.

Así es como muchos de nosotros somos. Cristo nos está preguntando “¿te gustaría poder mejorar?”. Pero estamos enfocados en nuestros problemas, o en cómo otros nos han maltratado, o en cuanto mejor les va a otros, etc. Existe un placer y una seguridad perversa  al jugar a la víctima (“¡Puede que este chapoteando en el barro, pero por lo menos me es familiar!”). ¡Algunos de nosotros más bien nos quejaríamos de nuestra situación antes de pedirle a Jesús que nos ayude!.

En su amor, Jesús interrumpe al hombre y le da una orden que contiene una promesa implícita (vs.8). Asi como con el oficial imperial en Juan 4:50ª, Él llama a este hombre a responder a su palabra a través de un paso de fe.

El resultado: Su curación fue indiscutible, instantanea y completa. No solamente su parálisis fue sanada –pero también sus músculos atrofiados fueron restaurados para poder caminar. Esto es típico de las curaciones de Jesús, tan diferentes de las tan llamadas “curaciones ” de enfermedades invisibles (insomnio; dolor de espalda) las cuales son sólo parcialmente restauradas (a lo sumo).

Es también una representación de la salvación. Cuando estamos de acuerdo que estamos separados de Dios, desvalidos para salvarnos a nosotros mismos, y cuando estamos dispuestos a poner nuestra confianza en la promesa de JC de reconciliarnos con Dios, somos instantáneamente y completamente restaurados a la vida espiritual. Jesús nos trae esta conexión un poco más tarde es este capítulo, pero antes tenemos una controversia.

La Controversia (vs.9b-16)

Leer vs. 9b...reflautas, era un Sábat! Leer vs.10 (POLICIA DE SABAT –ALARMA—“A LA BERMA!”). ¿Por qué es este un problema?

La Ley del Antiguo Testamento ordenaba la observación del Sabat, para honrar el trabajo de la creación de Dios, y darle a la gente y a los animales un descanso – y para recordarle a las personas que recuerden a Dios en la provisión de sus necesidades materiales de acuerdo a las promesas del pacto (TIEMPO DE COSECHA).

Pero en este tiempo, la observancia del Sabat era la marca de la piedad judía. Los judíos religiosos tenían una obsesión con lo que significaba determinar exactamente “trabajar”. En el Talmud, hay 39 tipos de trabajos prohibidos en el Sabat. Y pensar que consideramos que nuestros organismos públicos son BUROCRÁTICOS! Esta discusión toma 24 largos capítulos y tiene tanto detalle que “uno podría difícilmente imaginar lo que un intelecto sano podría considerar seriamente”.

Por ejemplo, uno tenía permiso para levantar una silla y ponerla en otro lugar dentro de su propio hogar – pero no tenías permiso para arrastrarla porque podría hacer una marca en el suelo de tierra y sería por lo tanto una forma de “arar la tierra”. Uno podía escupir sobre las piedras, pero existía un gran debate si es que era legal escupir en la tierra – porque esto también podría significar “arar” la tierra. A las mujeres se les prohibía mirarse en el espejo en un Sabat, porque podrían descubrir un pelo blanco, y lo sacarían – lo que significaría “cosechar”. Había un gran debate en cuanto a si uno podía reparar una sandalia rota en un Sabat. No se podía hacer o deshacer un nudo. Uno podía sumergir un rábano en sal, pero no por mucho tiempo porque esto significaría hacer un picle. No se podía escalar un árbol, o montar a caballo, o nadar, o aplaudir, o bailar. Mt. 23:1-4

En el tema de “acarrear”, uno no podía llevar nada más pesado que un higo seco. Si un hombre tiraba un objeto con su mano derecha, y lo agarraba con su mano izquierda, esto era acarrear. Pero si él lo tiraba hacia arriba y lo agarraba con su boca y se lo comía, no era acarrear porque después de ser comido el objeto ya no existía. Y por supuesto, las leyes Sabáticas prohibían ayudar a las personas enfermas a no ser que fuera cosa de vida o muerte.

Entonces este hombre, y Jesús, eran definitivamente culpables! Leer vs.11. Dijeron ellos, “ ¿Qué? Te sano después de todos estos años? ¡Alabado sea Dios! ¿Quién era este hombre? Él podría ser el Mesías, porque los profetas predicaron que “iba a hacer saltar al cojo como un ciervo” (Isaías 35:6) ¡¡NOOO!! Leer vs.12. ¡Como veremos pronto, ellos querían saber quién lo había sanado para poder apresarlo por haber quebrado el Sabat!

Leer vs. 13-15. Jesús probablemente les decía que su condición espiritual era más importante que su enfermedad física anterior y lo llamaba a creer en Él para no irse al infierno. La respuesta del hombre podría haber sido un testimonio para Cristo en vez de resultar en Su persecución... (Mat.16:26)

Leer vs.16. ¡Este es un mal uso religioso de la moralidad! ¡Este no es sólo un problema judío! ¡Esto es la religión en el mundo entero, y está aún con nosotros hoy en día! (Ver Mt.12:1-14)

El Cristianismo sostiene la Ley de Dios, que tiene un verdadero contenido moral en todos los aspectos (LUJURIA, AVARICIA, ODIO, USAR A LA GENTE, FALTA DE AMOR). Cuando nos enfocamos en eso, nos hace darnos cuenta de nuestra verdadera culpa moral y así nos damos cuenta de que realmente necesitamos el perdón de Dios a través de Cristo.

Pero la religión se enfoca en las leyes hechas por el hombre, las cuales son externas, y posibles de ser llevadas a cabo (5 Km/h EXCESO DE VELOCIDAD; “NO REUTILICE ESTAMPILLAS NO MARCADAS, SE PROHIBE PELICULAS XX). Al hacer esto, podemos engañarnos a nosotros mismos y pensar que somos justos, buenos. Esto provee un medio para evitar admitir una verdadera falla moral y venir a Dios con honestidad y humildad.

La religión es por lo tanto el enemigo de la fe bíblica. La religión llamó a Dios el diablo (Mt.12:22-37). La religión crucificó a Jesús en la cruz. La religión mató al Dios que ellos decían amar.

¡No en vano Jesús odiaba la religión! ¡ No es de extrañarse que Jesús guardaba sus palabras más fuertes para esta gente (Mat.23, maldiciones)! Él confrontaba a los “pecadores”, pero no con este tipo de rudeza, porque ellos sabían que tenían un problema con Dios. Pero los religiosos se engañaban a sí mismos al pensar que eran justos –FARISEOS Y PUBLICANOS. (Ver Mt.7:6-9)

Lo Que Clama (vs.17-29)

Jesús sabía que era el Sabat, y a propósito Él sanó a ese hombre en este día para provocar la controversia! La controversia entre ellos giraba en torno a la autoridad. Si Jesús rechazaba su autoridad para interpretar la ley del Sabat, ¿A qué ley superior apelaba Él? Su respuesta era acertar que Él era la autoridad divina – porque Él es Dios!

Vs. 17,18: Los rabinos estaban de acuerdo que Dios si podía trabajar en el Sabat. ¡Jesús clamaba tener una relación única con el Padre, y por lo tanto compartiendo su naturaleza – y Él no corrigió sus conclusiones! “¡Ustedes están hablando con Dios en este mismo momento, así que adopten una actitud diferente!”

Vs.19,20: Él clamaba tener un nivel de intimidad personal única y trabajaba en armonía con el Padre. Por lo tanto, esta sanación tenía la aprobación del Padre, a pesar de la cesura de ellos.

Vs. 21: Él clamaba ser el que daba la vida al igual que el Padre (1Samuel 2:6; Jn.1:4) Él no está bajo su autoridad; Él tiene la autoridad para dar vida a quién Él quiera. Jn.11:25-26

Vs.22: El clama tener la autoridad para juzgar – la cual pertenece exclusivamente a Dios (Deut.1:17).

Vs.23: Por lo tanto, El clama merecer el mismo honor que su Padre.

Especialmente cuando nos damos cuenta que estas declaraciones fueron hechas a personas estrictamente monoteístas, no se pude negar que Él estaba declarando ser El verdadero Dios. Esto polariza a las personas. No podemos hacer de Jesús un de tantos buenos maestros que solo señalaba a Dios--- porque Él clama ser Dios. No podemos convertirlo en un maestro más de la espiritualidad panteística que reclaman que todos somos Dios---- porque simplemente no esta diciendo eso. Debes rechazar a Jesús por mentiroso y loco---o tú debes entregarte a Él como tu Amo y Señor. ¿Cúal eligiras?

Pero la importancia de este reclamo es que Jesús da la vida – la de ahora y la del futuro. Leer vs. 24-29.

El hombre que estaba tirado cerca de la piscina estaba muriendo – pero Jesús le dio la vida. Nosotros, al igual que ese hombre, también nos estamos muriendo. Es sólo un problema de tiempo. Jesús nos ofrece darnos vida, para hacernos vivos frente a Dios ahora mismo, y para evitarnos el juicio y tener vida eterna en el futuro.

Billy Graham en el funeral de Nixon: “Esta muerte debiera hacerte pensar en tu propia muerte... Cuando lo que importe no será precisamente lo que la otra gente piense acerca de ti – pero lo que Dios piensa acerca de ti—su juicio, su veredicto.” Tú puedes decir, “yo no creo en un juicio final.” Bueno, Jesús dice que habrá un juicio final sin importar si tú crees en el o no! Tus creencias no crean la realidad; tus creencias deben alinearse con la realidad como se nos revela en al Palabra de Dios!

¿Qué determina si pasarás el juicio? El hecho de guardar el Sabat? Cumplir con las reglas religiosas? No, creer en Jesús (vs.24). Lo “bueno” en vs.29 se refiere en contexto a creer en Jesús como el Mesías de Dios y Salvador. Lo “malo” se refiere a rechazar creer en Él.

Jesús no hace estas declaraciones sin darnos evidencias. La próxima semana, veremos las diferentes líneas de evidencia que Él nos da –suficiente evidencia para tomar una decisión de confiar en Él. ¿Estás dispuesto a escuchar la evidencia?