Juan

Presentando el LOGOS

Juan 1:1-18

Introducción

Hoy empezamos el estudio del Evangelio de Juan. Antes de comenzar, conozcamos algunos antecedentes del libro.

AUTOR Y FECHA: Fue escrito por Juan el hijo de Zebedeo, uno de los discípulos de Jesús, probablemente entre 80-100 DC. A pesar que Juan no se menciona asi mismo en el texto, tanto evidencias internas (eliminación de los otros discípulos íntimos, Pedro y Santiago) como evidencias externas (Policarpo, Irenaeus, Papias) confirman su autoría.

AUDIENCIA ORIGINAL: Juan escribe a los no-Judíos. Esto queda claro dado que explica tradiciones y terminología judía. Después de la caída de Jerusalén en el año 70 DC, Juan se trasladó a Efeso y trabajó principalmente con Gentiles. Los Gentiles de la época de Juan eran espirituales, pero relativistas (¿Parece familiar?)

PROPÓSITO: Lea 20:31. Este es un relato evangelístico de la vida de Jesús. Juan seleccionó el material para proveer a los Gentiles de evidencias que Jesús es el único Mesías e Hijo de Dios, de modo que pudiesen creer en Él y tener vida espiritual a través de Él. Es por esto que generalmente se recomienda que los que comienzan a estudiar la Biblia empiecen con Juan en vez de Génesis o Mateo, etc.

SIMPLICIDAD Y PROFUNDIDAD: El Evangelio de Juan utiliza el vocabulario Griego más simple y con menos palabras de todos los libros del Nuevo Testamento; usa sólo poco más de 400 palabras. (Es por ello que estudiantes de Griego comienzan con Juan). Pero a pesar de esta simplicidad, hay una increíble profundidad espiritual en este libro. Como dijo un teólogo, este libro es “suficientemente somero como para que bebés arremetan con el, y suficientemente profundo como para que se ahoguen elefantes.”

RELACIÓN CON OTROS EVANGELIOS: Habiendo sido escrito con posterioridad a los otros evangelios, Juan a propósito selecciona material que los otros no habían incluido (para llenar vacíos, y lograr su propósito evangelístico). En contraposición a los evangelios sinópticos que comienzan con un relato histórico de la vida de Jesús y construyen una conclusión sobre El, Juan comienza con un resumen de sus conclusiones sobre Jesús, y luego relata ejemplos históricos de la vida de Jesús para validar sus conclusiones. Llamamos a este resumen El prólogo de Juan; y es probablemente el mayor compendio de teología Cristiana de todo el Nuevo Testamento...

El Logos es la realidad última (vs.1-3)

Lea vs.1-3. Juan nos introduce a una entidad que él denomina “ el Verbo”, en Griego logos. Dado que Juan le escribe a Griegos, utiliza sus propios términos filosóficos como el punto de partida de su mensaje. A partir de la observación del orden en el universo externo y la racionalidad humana, ellos creían que debía haber una “razón” universal que era la base, la fundación misma de la realidad, la cual provee una explicación para el universo. A veces denominaban esta “racionalidad cósmica” (o Realidad Final) el logos.

Su problema era que no sabían cómo continuar a partir de eso. Había especulación sin fin y desacuerdo sobre la naturaleza de ese logos: ¿Era personal o impersonal? ¿Eterno o temporal? ¿Cuál era su relación con el mundo material? ¿Se interesa por los humanos?

Utilizando el mismo término que ellos para esta Realidad Ultima, Juan responde a sus preguntas con una serie de aseveraciones formidables. Juan nos revela en este pasaje lo que los seres humanos sólo pueden adivinar mediante la observación.

El logos es eterno (vs.1ª). “En el principio era el logos”. El logos es la Causa que no posee causa, la Realidad auto existente más allá de la cual es imposible ir.

El logos es el Creador del universo (vs.3). El universo no es eterno (Naturalistas), ni tampoco es Dios (Animismo y Panteísmo). Fue “creado” por el logos (Gen.1 >> CONFIRMACIÓN DEL BIG BANG).

El logos es un Persona. El logos no es un objeto, sino una persona; se utiliza el pronombre “él” (vs.2 y 3).

El logos es la deidad, o Dios (vs.1c). Los griegos pone énfasis en esto. Debido a lo anterior, el logos claramente merece este título.

El logos es también diferente, como persona, a Dios (vs.1b,2). Es a la vez Dios, y también está “cara a cara” con Dios. Este es uno de los muchos pasajes del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento que revelan que Dios, a la vez de existir como una unidad en su esencia, existe en la forma de más de una Persona. Llamamos a esto la “Trinidad”. Aquí, se menciona a dos de estas Personas: Dios el Padre (“Dios”) y Dios el Hijo (el “logos”).

Esto parece muy abstracto, pero resuelve un problema profundo: ¿Cómo puede Dios ser personal y auto existente? ¿Cómo puede Dios ser personal sin necesidad de crear otras personas con quienes relacionarse? Pero si Dios necesita crear otras personas, Dios no es realmente auto existente. La respuesta bíblica a esta pregunta es la Trinidad: Dios siempre ha existido como una comunidad de Personas que siempre se han amado entre sí. Dios siempre ha existido eternamente. Pero nunca ha estado solitario dado que se relaciona consigo mismo (ver Juan 17:24).

El logos, por supuesto, es Jesús (Vs.14ª). La Persona histórica de Jesús de Nazaret, que nació como hombre (raza humana) en Belén aproximadamente el año 4 AC y murió alrededor del año 33 DC, es de hecho Dios, ¡el Creador infinito, personal, eterno de todo el universo! Él creó los materiales que componían su cuna. Él creó los ángeles que anunciaron su nacimiento, y las ovejas que pastoreaban los pastores, y las estrellas que guiaban a los magos...Jn.1:1-3

Jesús es el Salvador de la Humanidad (vs.4,5,14-18)

Pero Juan no se detiene aquí. Jesús no sólo es la respuesta a las preguntas filosóficas más abstractas sobre la Realidad Última. Él es también, el Salvador de la humanidad. Leer vs.4,5.

Cuando Juan dice, “en él estaba la vida”, utiliza una palabra especial en Griego para definir una clase especial de vida. Él no usa Bios (vida física]) o Psiche (conciencia humana), sino que utiliza Zoe, que se refiere a la vida espiritual de Dios. Es la misma palabra que utilizó Jesús en Juan 10:10b (leer). Esta es la calidad de vida especial que consiste en la unión personal y comunión con Dios (leer Juan 17:3).

“Y la vida era la luz de los hombres.” Esta vida espiritual es la que da significado y dirección a la existencia humana. Al contrario de los animales, fuimos creados para conocer a Dios en forma personal, para tener comunión con Él y experimentar su dirección en nuestras vidas.

“La luz resplandece en las tinieblas .” El problema es que no poseemos esta vida/luz. Tenemos vida y luz física, tenemos una inteligencia y recursos increíbles, pero vivimos en la oscuridad y la muerte espiritual. Si la historia humana (y los noticieros de TV) nos enseñan algo, es que la raza humana está perdida, a la deriva en el propósito de su existencia, tropezando en la oscuridad, haciéndose daño a sí misma y a otros en este proceso. Pero Jesús ha venido a esta oscuridad para ofrecernos la luz y la vida divina...

¿Cómo sería tener esta luz/vida? Juan provee su propio testimonio en los vs.14-18 (leer). Dios de hecho, se hizo parte de la raza humana (vs.14]) de modo que la gente tuviera luz y vida. Juan resume su propia experiencia con Jesús diciendo que estaba “lleno de gracia y de verdad.”

Jesús estaba lleno de verdad. “Verdad” significa realidad, la manera real como son las cosas. A medida que iban conociendo a Dios, entendían quién era realmente Dios porque Jesús “le ha dado a conocer “ (vs.18; Juan 14:9). A medida que estudiemos el Evangelio de Juan, también iremos conociendo a Dios. Y en la medida que ellos comenzaron a conocer a Jesús, El inevitablemente expuso a la gente a lo que ellos realmente eran. Cuando Jesús puso al descubierto las pretensiones e hipocresía de los líderes religiosos Judíos, les encanto a sus discipulos . Pero también El tenía una manera de escudriñar en lo más íntimo de sus corazones, dejando al descubierto sus debilidades, pecados y necedad de una manera que provocaba temor...

Pero también estaba lleno de gracia. “Gracia” se refiere al favor de Dios no merecido. Se refiere al hecho que Dios se revela en Cristo, quién paga por Si mismo nuestros pecados de modo que recibamos el regalo gratuito de su amor y misericordia y perdón y poder para transformar nuestras vidas. El mismo Jesús que conocía y puso al descubierto la naturaleza pecadora de la gente, era una inexaustible fuente de gracia (vs.16). No importaba cuán grande fuesen sus errores, cuán necios y pecadores cayeron en la cuenta que eran, siempre Jesús tenía más gracia disponible para ellos. No es sorpresa que nunca volvieron a ser los mismos...

¡Cuán diferente era esto de la religión del Antiguo Testamento, con la cual habían sido criados (vs.17)! La Ley, con toda su grandeza, era sólo un débil reflejo de Jesús. Como la LUNA, recibe su luz del SOL, y una vez que se levanta el Sol, la luna se debilita hasta tornarse insignificante. La Ley de Dios les daba un bosquejo de Su carácter moral y una sombra preliminar de Su misericordia. Pero Jesús les mostró todo lo que podían entender sobre el carácter de Dios y tornó la misericordia y el poder de Dios accesible a ellos.

¿Dónde podemos obtener esta luz/vida espiritual? No de Buda, no de Mahoma, no de ningún otro iluminado o gurú – sólo de Jesús. Para una cultura relativista como la nuestra, Juan les reitera que Jesús es la única fuente: “ en Él (sólo en Él) estaba la vida...” (vs.4). “ Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo...”(vs9). Sólo en Jesús el “logos fue hecho carne” (vs.14). Sólo Jesús es el “Unigénito Hijo” (vs.18). Como Jesús mismo clama en Juan 14:6, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie llega al Padre, sino por mí.” No hay lugar aquí para el concepto popular que Jesús es uno de muchos maestros espirituales iluminados, una de las muchas maneras de llegar a Dios. Jesús es Dios encarnado y el único proveedor de vida espiritual o bien se trata de un mentiroso, un impostor, un mero artista.

¿Cómo puedes responder tú a Jesús (vs.9-13)?

Jesús es quien es sin importar lo que tú pienses acerca de Él. Pero eso no hace que tu respuesta no sea importante. De hecho, tu respuesta a Jesús es la decisión más importante de tu vida, porque Dios nos ha dado la posibilidad de elegir si deseamos o no beneficiarnos de Él.

Lea vs.9-11. ¡Qué increíble y trágica ironía! Dios visitó las criaturas que fueron diseñadas para conocerlo, y la mayoría ni siquiera lo reconocieron. Él visitó su pueblo elegido y cumplió cientos de profecías, pero los Judíos no lo recibieron. ¿Por qué? No fue debido a evidencia insuficiente (como veremos), pero debido a una falta de humildad y de admitir sus necesidades de luz y vida...

Pero no todos le respondieron de esta manera. Lea vs. 12,13. Algunos respondieron distinto, y Él les dio el derecho a pertenecer a la familia de Dios (otro sinónimo de “luz”, “vida”, “gracia”, y “verdad”). Y nosotros también podemos obtener esto (Juan 20:31). Pero hay sólo una manera de obtenerlo, recibiendo personalmente a Jesús. Para asegurarnos que lo obtengamos, Juan nos indica que es lo que NO es suficiente:

sangre”, antecedentes familiares/étnicos. El hecho de ser Judío (el pueblo elegido de Dios) no previno que la mayor parte de ellos rechazaran a Jesús, y el hecho de no ser Judío no previno que muchos Gentiles lo recibieran. De la misma manera, no importa cuántas personas en tu familia sean Cristianos, debes siempre recibir a Cristo personalmente. Y no importa si ningún miembro de tu familia ha sido Cristiano, siempre puedes recibir a Cristo.

la voluntad de la carne”, logros morales humanos. El ser moralmente mejor que mucha gente no nos califica para ser miembros de la familia de Dios, debemos recibir a Cristo personalmente. Y el ser moralmente peor que mucha gente tampoco nos descalifica para convertirnos en hijos de Dios, también lo podemos hacer al recibir a Cristo.

la voluntad de un esposo”, la decisión de otras personas sobre Jesús. Debemos hacer nuestra propia decisión. Solamente porque tu cónyuge aceptó a Cristo no te transforma en Cristiano, debes siempre recibir a Cristo. Y sólo porque tu cónyuge no acepta a Cristo tampoco significa que tú no puedes recibirlo.

Algunos de ustedes nunca han recibido a Cristo. Yo les desafío a que continúen conociendo acerca de Jesús y tomen la decisión si lo desean recibir o no en sus vidas. Alguno puede que este listo ahora...