Lucas

Una Doble “Señal”

Lucas 9:10-17

Introducción

Ahora llegamos a un evento bien conocido en el ministerio de Jesús. Este es uno de los pocos eventos que los cuatro evangelios registran. Leer 9:10-17. Esta es la tan llamada “alimentación de los 5000”. Es más como “la alimentación de los 15 a 20000”, dado que hubo 5000 adultos hombres presentes. A partir del texto se ve claramente que esto fue un milagro. Aquellos que lo llaman un mito/leyenda deben realmente declarar que los testigos fueron unos mentirosos. Aquellos que lo reconocen como histórico pero buscan una explicación no milagrosa, están violentando el texto para conservar sus presuposiciones naturalistas. Consideremos la “explicación” de Barclay:

“Algunos pueden encontrar que (la explicación milagrosa) es difícil de concebir…Si pudiésemos creer en el puro carácter milagroso de este milagro, entonces continuemos haciéndolo. Pero si no entendemos, entonces existe otra explicación…Es difícilmente pensable que una multitud se halla ido en una expedición de 9 millas sin hacer ninguna preparación del todo. Si es que había peregrinos junto a ellos, ellos seguramente poseían provisiones para el camino. Pero puede ser que nadie sacó lo que tenía, por egoísmo -- y muy humano—querían dejar todo para ellos mismos. Puede ser entonces que Jesús, con una de sus raras sonrisas, produjo la pequeña “tienda de alimentos” que él y sus discípulos tenían; con una fe soleada él agradeció a Dios por esto y lo compartió. Movidos por su ejemplo, cada persona que tenía algo hizo lo mismo; y al final había suficiente, y más que suficiente, para todos. Puede ser que este simple milagro en el cual la presencia de Jesús cambió una muchedumbre de hombres y mujeres egoístas en una compañía de personas que comparten. Puede ser que esta historia representa el mayor milagro de todos – uno que no cambió panes y peces, sino que hombres y mujeres”.

Pero esto es más que un simple milagro. Es también una “señal”—un milagro diseñado para enseñar a la multitud y a nosotros ciertas verdades espirituales a cerca de quién es Jesús y cómo nosotros nos relacionamos con él. En este caso, el milagro es en realidad una “doble señal”. Enseña una lección a las multitudes, y otra lección a los discípulos. Empecemos por la lección a la muchedumbre, la cual está registrada en Juan 6…

La Lección Para Las Multitudes

Jesús y los discípulos volvieron a Capernaum esa misma tarde. Este es el día siguiente – leer Juan 6:24-26. Jesús está diciendo: “La razón por la cual ustedes me han perseguido no es porque ustedes han comprendido la importancia de mi milagro y quieran aprender más. La razón es que ustedes están hambrientos y ¡quieren otro almuerzo gratis!”

Esta mentalidad preocupa a Jesús tanto que él rehúsa repetir este milagro. Él no será su CARRITO MÓBIL DE ALMUERZO GRATIS. En cambio, él los previene a cerca de su perspectiva (leer 6:27). “No trabajen por la comida que perece” no es una prohibición en contra de tener un trabajo para poder vivir (ver 2Tes. 3:12). El trabajar por la comida que perece es una mentalidad, un estilo de vida – buscar satisfacción a través de cosas temporales. Debido a que somos seres espirituales, sólo la vida espiritual de Dios va a llenar el vacío en nuestras almas. Cualquier otra cosa nos dejará vacíos y desilusionados.

“LA COMIDA QUE PERECE”: DINERO; POSESIONES; FAMA; EXPERIENCIAS SENSUALES; ROMANCE; ÉXITO INTELECTUAL; LOGROS EN LA CARRERA; DISCIPLINA RELIGIOSA.

Esta “comida” puede aparentar que sacia el hambre por un tiempo corto, pero el hambre siempre vuelve. Y si tú vives toda tu vida de esta manera, tú aprendes en una forma difícil cada vez que el hambre vuelve que se torna cada vez más deprimente (resumir Eclesiastés 1, 2; CITAS DE PASCAL Y AGUSTÍN).

Dios está adolorido por nuestros “hábitos de consumo”, y nos llama a considerar una inversión diferente: Él nos quiere dar su vida espiritual eterna a través del Mesías.

¿De dónde sacamos esta vida? Leer 6:33-35. ¡Qué proclamación tan increíble! ¡Jesús clama que él es la única fuente de vida espiritual para cada persona del mundo! Él clama que sólo él puede satisfacer nuestra hambre espiritual. ¡Qué proclamación tan polarizante! (explicar)

¿Cómo puede Jesús clamar esto? Leer 6:51. Porque sólo él es Dios- encarnado (“Yo soy el pan de vida que baja del cielo…”), y debido a que sólo él ha muerto por nuestros pecados que nos separan de Dios (“…este pan es mi carne, que daré para que el mundo viva.”)

¿Cómo obtenemos esta vida? Creyendo en Jesús (6:35). Pero Jesús se da cuenta que podemos creer en él superficialmente, así que provee una imagen chocante de lo que significa creer en él (leer 6:53-56). El “comer de su carne y tomar de su sangre” no tiene nada que ver con la comunión (contexto) – significa personalmente recibir su muerte por tus pecados y su vida espiritual en tu corazón.

El día anterior, cuando él proveyó milagrosamente pan para ellos, ellos hubiesen podido creer que era verdadero pan – pero a no ser que ellos de verdad comieren y recibieren esta vida física dentro de ellos, ellos permanecerían con hambre. De la misma manera, tú puedes creer que Jesús es el Hijo de Dios, Mesías, etc. -- pero a no ser que de verdad tú recibas su perdón y su Persona en tu corazón, tu permanecerás hambriento. ¿Has hecho esto realmente? Esto es lo que Jesús quiere que aprendas de esta “señal”.

La Lección para los Discípulos

Pero Jesús estaba enseñando otra lección a través de este milagro – una lección para sus discípulos y para aquellos que han recibido el pan de vida. Sabemos esto por varias razones:

  • Él hace este milagro inmediatamente después que empezó el entrenamiento intensivo de los discípulos (9:1-6).
  • Él también hizo este milagro de una cierta manera (como veremos) que deja en claro que estaba tratando de enseñarles algo a través de esto.
  • Y él expresó preocupación un tiempo corto después cuando sus acciones demostraron que ellos no habían ganado ningún entendimiento de esta experiencia (Marcos 6:52).

Miremos con más detalle en Lucas 9 y veamos si podemos entender esta lección…

Si mantenemos en nuestra mente que el hambre de las multitudes y su pan milagroso representa el hambre espiritual del mundo y su vida espiritual, claramente este evento está diseñado para enseñar a sus discípulos que ellos debieran estar preocupados por las necesidades espirituales del mundo así como Jesús lo está.

Leer 9:12. Pasajes paralelos sugieren que las preguntas de los discípulos estaban motivadas no tanto por su preocupación por la gente sino que por el deseo de descanso y recreación. Marcos 6:31,32 dice que esta es la razón por la cual ellos estaban en este lugar desértico para empezar. Ellos probablemente estaban diciendo: “¡Haz que la gente se vaya para que nos podamos relajar!”

Pero Jesús es movido por la compasión por la gente debido a sus necesidades. Y esta insistencia en llenar esas necesidades ocurre para enseñarles a los discípulos y a nosotros que Jesús le importa profundamente las necesidades espirituales de las personas – y él quiere que nosotros nos preocupemos de eso también.

Ahora notemos cómo Jesús alimenta a las multitudes – leer 9:13-16. Él hubiese podido simplemente materializar comida delante de cada persona. En cambio, él los alimenta a través de sus discípulos. Jesús quiere alimentar a un mundo de gente espiritualmente hambrienta a través nuestro. Esto es lo que la Biblia llama “ministerio”—dar la vida espiritual de Cristo a través de otras personas. Habiendo recibido su vida espiritual, él quiere que nosotros la demos a otros.

Esto es una ilustración de la doctrina bíblica de la agencia humana. Dios no necesita que tú o yo hagamos su trabajo de invitar a las personas para venir a él y madurarlos espiritualmente. Yo espero que ninguno de ustedes sea tan arrogante de pensar que son indispensables. Pero el hecho es que Dios ha decidido hacerlo de esta manera, tú elección para cooperar con él en esta materia es significativa, y tiene un verdadero impacto en la gente y hace una verdadera diferencia. Esto es un privilegio supremo de la existencia humana: ¡Trabajar con Dios para alimentar a un hambriento mundo!

Él quería que ellos se dieran cuenta que estaban inhabilitados para llenar las necesidades espirituales por ellos mismos, sino que él les proveería con los recursos para hacerlo. No es nuestra habilidad lo que él quiere – sino nuestra disponibilidad. Si nos presentamos delante de Cristo y reconocemos que somos inadecuados en nosotros mismos para servir, pero que estamos dispuestos a servir sus recursos – él se deleita en trabajar a través de nosotros para traer gente para él y ayudarlos a crecer en él (leer 2Corintios 3:4-6ª).

¡Imaginen la frustración de los discípulos cuando él les dijo que fueran a alimentar a la gente! ¡Imaginen la perplejidad cuando él los hizo arreglar a la multitud en grupos de cincuenta! ¡Imaginen su sorpresa cuando él multiplicó sus exiguos recursos en suficiente cantidad como para alimentar a cada uno de los que estaban allí! Puedo relacionarme con esto – no debido a que Cristo haya alimentado 20000 personas con sándwiches de pescado a través de mi, sino debido a que yo he experimentado su persona trabajando a través de mí para alimentar el pan de vida a otras personas (a pesar de mis muchos pecados y deficiencias). ¡No hay nada más emocionante que experimentar a Dios dándote poder, proveyéndote con la verdad, oportunidades, etc. para ayudar a la gente a venir a Cristo y crecer en él!

Existe una lección más. Leer 9:17. ¿Cuántos canastos de comida sobraron? ¿Cuántos discípulos estaban presentes? ¿Piensas que esto era una coincidencia?

“Canastos” es kophinos, lo cual se refiere a un canasto pequeño y más frágil que los judíos usaban normalmente para acarrear comida cuando viajaban, y así no tenían que comer comida ceremonialmente impura.2 3 Es muy posible que estos canastos fueran los propios canastos para almuerzo de los discípulos, los cuales ya habían sido vaciados tempranamente en el día.

¿Cuál es el punto? El punto es que Jesús nos satisface y nos rellena espiritualmente en la medida que le damos la comida espiritual a otros. Vemos en la medida que damos pasos de fe para satisfacer la necesidad espiritual de otros –a veces en medio de sentimiento de mucha necesidad nosotros mismos (al igual que los discípulos)—Cristo de alguna manera en el proceso nos llena con su vida. Recibimos más vida de Cristo al dar a otros lo que tenemos. Por esto nos referimos al ministerio como una forma de crecimiento. Leer Juan 4:32, 34; Isaías 58:10-11.

MARIPOSA HUIDISA: La felicidad no es el objetivo – es el resultado de servir a otros por Cristo. Si, Jesús ha venido para darnos vida en abundancia (Juan 10:10) – pero la vida en abundancia es una vida de sacrificio, y no una egoísta.

Estoy diciendo que, ¿el servicio por si solo es todo lo que necesitas para tener una vida cristiana victoriosa? NO, NO ESTOY DICIENDO ESO. Tú debes aprender acerca de y creer en la gracia de Dios, tú necesitas tiempo para que Dios te sane. Pero estoy diciendo que esta disponibilidad para dar en forma de sacrificio a los otros es un componente no opcional de tu crecimiento/sanidad en el cual uno debe participar durante todo el camino. Si tú tienes las perspectiva “Serviré a otros después que sea sanado/tenga todas mis necesidades satisfechas”, estás confundido y serás defraudado. Dios quiere sanarte y satisfacer tus necesidades mientras tú cooperas con él en satisfacer las necesidades de otros.

1 Traducido por Marie Claude Bastres O. Texto extraído de <www.xenos.org>

2 William Barclay, El Evangelio de Juan, Volumen 1 (Philadelphia: Westminster Press, 1975), p.204.

3 Ver Walter W. Wessel, Mark: The Expositor’s Bible Commentary Series, volume 8, Frank E. Gaebelein, ed. (Grand Rapids: Zondervan, 1984), p.674. Lane confirma esto, diciendo “Estos (kophinoi) eran usados para sostener aquellas cosas como un almuerzo liviano y sobras. Eran un símbolo tan judío que Juvenal los describió dos veces en referencia a los cophinos: Satires iii. 14; vi. 542.” Él también sugiere que los canastos eran los kophinoi de los mismos 12 discípulos. William L. Lane, The Gospel According to Mark, The New International Commentary on the New Testament (Grand Rapids: Eerdmans Publishing, 1974), p.231. Bock dice, “Los canastos como estos variaban en tamaño, pero ningún recuento habla de un canasto (kophinos) que tuviera 20 rocas (eran usados por el ejército para recolectar rocas). En los círculos judíos, las primicias de las cosechas eran llevados en estos canastos (MM 357; Hort 1908-9). Josephus en forma humorística describe el equipamiento de los soldados romanos, entre los cuales se encontraban dichos canastos…Otro posible significado para kophinos es el de una gran bolsa…La clara impresión es que las necesidades de todos fueron ampliamente satisfechas. Ellis (1974) sugiere que un número de doce representa un canasto por cada discípulo…” Darrel L. Bock, Luke, Volume 1: Baker Exegetical Commentary on the New Testament (Grand Rapids: Baker Books, 1994), pp. 834,835.