Xenos Main Campus Admin Office and Study Center are closing at 2pm today

Lucas

Tres Peligros Comunes en tu vida Espiritual

Lucas 6:39-49

Introducción

Revisar los temas de este sermón: Valores Revolucionarios (vs. 20-26) y sacrificio por amor (vs 27-38).

Jesús concluye con una serie de mini parábolas basadas en un tema común: el peligro de la ruina espiritual.

Él nos alerta de tres peligros comunes en nuestra vida espiritual y nos dice cómo evitar cada uno de ellos.

Credulidad

Leer vs. 39. El punto aquí es bastante obvio. Si tú sigues a un guía a ciegas, ¡estás en un verdadero problema!

El desastre aquí es la credulidad --- confiar en un maestro espiritual o enseñanza espiritual equivocada. No vivimos en un ambiente espiritual positivo ni siquiera en un ambiente neutro, sino más bien en un ambiente espiritual hostil donde existen peligron espirituales serio. Todos los caminos espirituales no llevan al mismo objetivo o a Dios. De hecho, Jesús dijo que todos menos uno te conducen a dificultades (Mateo 7: 13, 14). Por lo tanto, es mejor que elijas un guía espiritual cuidadosamente porque ésta elección tendrá un impacto tremendo en tu vida para bien o para mal.

Esto plantea una pregunta obvia:¿Cómo podemos distinguir entre líderes espirituales verdaderos y falsos? La respuesta de Jesús a esta pregunta está en vs.43-45. “Cada árbol es conocido por sus frutos.” Tú debes ser un INSPECTOR DE FRUTOS. Algunas manifestaciones externas indicarán su estado espiritual interno como auténtico o no auténtico. ¿Cuales son estos frutos?

Mateo 7:21-23 (el paralelo) nos dice de dos frutos que no son concluyentes. ¡Ellos pueden ser simplemente “la ropa de cordero” que lleva como atuendo un lobo!

Simplemente invocando el nombre de Jesús y proclamando en forma ambigua que él es “El Señor”. Virtualmente cada maestro falso, desde Hitler a Manson, Sun Myung Moon hasta la Nueva Era se refieren a Jesús. Jesús dijo que muchos vendrían “en su nombre” y engañarían a la gente que no busca más allá.

El predicar sermones carismáticos, incluso realizar obras dramáticas como exorcismo y sanaciones – y clamar éstas como evidencias que hablan de Jesús. Nótese que Jesús no reconoce que estos actos tienen el poder de Dios. Estos podrían ser falsos; podrían estar bajo el poder de Satanás (Mateo 24:24; 2Tesalonicenses 2:9). ¡Cualquiera sea la fuente, las obras dramáticas como estas no son pruebas de autenticidad espiritual!

La Biblia claramente define los “frutos” que debiéramos buscar: Toda la verdad está en Jesús – Jesús es la verdad. Aquello que se somete a Jesús es verdad, y aquello que contradice a Jesús es falso. Enseñanzas que estén de acuerdo con las enseñanzas de Jesús, y el estilo de vida moral que concuerde con el estilo moral de Jesús. Cuando Pablo instruye a Tito sobre quién debe liderar la iglesia de Creta, de manera de prevenir maestros falsos (Tito 1:10), nótese en lo que insiste:

Carácter Moral que sea consistente con la vida de Jesús (Tito 1:7, 8). Inclusive cuando enseñan la doctrina correcta, si ellos viven una vida inconsistente o moralmente corrupta, debiéramos alejarnos de ellos o seremos dañados.

Doctrina que se somete a la enseñanza de Jesús y los apóstoles (Tito 1:9). Por ejemplo, que Jesús es el único Salvador del mundo en vez de uno entre muchos salvadores (Juan 14:6), que la salvación es un don gratuito más que ganado por buenas obras (Efesios 2:8,9), etc. Incluso cuando alguien vive una vida moralmente pura y consistente, si ellos contradicen la doctrina bíblica, nosotros debiéramos alejarnos de ellos o seremos dañados.

¡¡Jesús te da a ti la responsabilidad de practicar esta clase de discernimiento (“QUE EL COMPRADOR DESCONFÍE ”)!! ¡Valoro la confianza que ustedes depositan en mi porque me han investigado en estas dos áreas, pero no quiero el tipo de confianza que me exima de la inspección de frutos – y ustedes no querrían dármela tampoco!

Hipocresía

Leer vs.41,42. Yo mencioné el humor de Jesús dos semanas atrás—LA ASTILLA EN EL OJO AJENO/LA VIGA EN EL PROPIO. Es graciosísimo—pero Jesús también lo ve como algo trágico. Esta es la persona que conoce la fuente correcta de la verdad espiritual, pero que la está usando de manera equivocada. Él es un hipócrita.

¿Está Jesús diciendo que nosotros no debiéramos /no podemos nunca corregir a los otros, “no juzgues”? Obviamente que no, porque en vs. 42b él habla de sacar la paja del ojo de nuestro hermano. Otros pasajes también nos dicen que la confrontación y la corrección es una expresión clave del amor bíblico (e.i. Mateo 18). Algunos de nosotros tenemos serias deficiencias en esta área, ¡y tal vez incluso usamos este pasaje para racionalizar nuestra falta de amor!

No, el problema no es que él usa la verdad para corregir a otros. El problema es que él no está usando la verdad para corregirse a sí mismo. El problema no es que él esté dispuesto a ver los errores en los demás. El problema es que él se concentra en los errores de los otros, ¡mientras rehúsa totalmente reconocer sus propias faltas!

¿Qué tiene de hipócrita esta persona? Es que se le ha olvidado que nuestro primer rol es siempre ser pupilos de Jesús (vs.41 – nótese “y”). Él es el único corrector válido; nosotros nunca reemplazaremos su rol en nuestras vidas ni nunca dejaremos de tener la necesidad básica de su corrección.

Esta persona piensa que él ha llegado al punto en el cual no necesita la corrección de Jesús, y que puede tomar su lugar como corrector de la vida de otros. Debido a esta inconsistencia fundamental, sus correcciones son inválidas, no redentoras, sin autoridad.

¿Cómo podemos evitar esta caída espiritual? ¿Cómo te sacas la viga de tu propio ojo? Primeramente, al recordar que tu primera y principal responsabilidad es tomar en cuenta lo que Jesús te está enseñando.

En general, nosotros debiéramos enfocarnos más en nuestro propio carácter y en mejorar nuestro comportamiento que en identificar y arreglar el de otras personas. Esto crea humildad e integridad que atrae a otros que quieren seguir a Cristo.

“La persona orgullosa es objeto de la sospecha de otros; en cambio una persona humilde es…sospechosa de nada en el mundo más que de su propio corazón. La persona orgullosa es apta para encontrar fallas en los demás… y rápida en discernir y tomar nota de las deficiencias de los demás. Pero la persona humilde tiene tanto que hacer en su casa, y ve mucho mal en su propio corazón, y está tan preocupada a cerca de esto, que no es apta para estar muy ocupada con los corazones de los demás… La humildad predispone a notar cada cosa que es buena en las otras personas, sacar lo mejor de esto, y minimizar sus erroresr; pero tiene sus ojos vigilantes por sobretodo en aquellas cosas que son malas de sí mismo, y toma nota de cada cosa que las agrava.”

En conflictos de relaciones, nosotros debiéramos estar dispuestos a enfocarnos mucho más en cómo hemos ofendido a la otra persona en vez de enfocarnos en cómo ella/él nos ha ofendido.

Jesús lo describe como VIGA no debido a que uno “cometió más errores” que la otra persona, sino debido a que es por lo que tú eres responsable. Esto debiera siempre ser nuestro enfoque primario: no lo que los otros nos han hecho, sino que cómo yo he cometido errores hacia ellos (y hacia Dios). Esta es la cosa con la cual yo puedo hacer algo; ¡¡por lo tanto debiera ser mi enfoque principal!!

¡Cuán importante es esto en las relaciones matrimoniales y en las amistades cercanas! Cuando estamos en el conflicto podemos siempre ver la ofensa del otro más claramente que la propia. Su ofensa siempre parece más seria que la nuestra. Alguien tiene que tener la humildad para hacer esto, y pedir perdón por su ofensa si es que queremos que haya verdadera resolución del conflicto.

NOTA: Permanecer enfocado en la gracia de Dios ayudará a ambas partes en conflicto, debido a que siempre es más fácil reconocer tus propias faltas cuando tienes confianza de la aceptación de Dios.

Pasividad

Leer vs. 46-49. ¿Cuál es la diferencia entre estas dos personas? Ambos escucharon las palabras de Jesús. Ambos lo llamaron “Señor”. Sin embargo la vida de un hombre termina por no poder soportar los desafíos de la vida, en cambio el otro es fuerte y resistente. La diferencia es que la fe de uno de los hombres era activa mientras que la del otro era pasiva. La pasividad espiritual es el terreno fértil para el desastre espiritual.

Existe un aspecto pasivo en la fe bíblica. No podemos ganar la aceptación de Dios, o proveer la sabiduría y el poder para llevar a cabo la voluntad de Dios. Debemos confiar en estas áreas y reconocer que a menos que él nos de esas cosas, nosotros fallaremos.

Pero eso no quiere decir que nosotros no hagamos nada y sólo meramente comprender lo que Dios dice y estar mentalmente de acuerdo que eso es verdad. Dios siempre nos provee con un forma de tomar acción relacionada con la verdad que él nos está enseñando. Su Palabra bosqueja la acción necesaria, y su Espíritu personalmente nos muestra cómo se ve la fe activa en nuestras situaciones personales. Y sólo en la medida que estemos dispuestos a actuar con confianza personal es que nosotros experimentaremos las bendiciones de Dios (leer Santiago 1:22,26)

Aplicación

EVANGELIO: Supongamos que estamos frente a una puerta, dentro de la cual hay una pieza llena de medicamentos que tú desesperadamente necesitas y también están los doctores que te pueden tratar. Tú te darías cuenta que tú no puedes sanarte a ti mismo y que debes depender de los doctores y de la medicina para sanarte. Podrías comprender cómo abrir la puerta, podrías incluso estar de acuerdo en que la pieza contiene lo que tú necesitas—y todavía permanecer enfermo – a no ser que en realidad abras la puerta y vayas por el tratamiento.

De la misma manera, el tema no es solamente “¿Entiendes cómo la muerte de Cristo provee el perdón de Dios?” o incluso “¿Estás de acuerdo con que el cristianismo es verdad, y que necesitas el perdón?” Tú puedes responder a ambas preguntas afirmativamente, y todavía estar separado de Dios. La pregunta clave es ¿”Has recibido a Cristo y su regalo de perdón en forma personal?” Algunos de ustedes están en este punto. Ustedes tienen la información que necesitan, e incluso están de acuerdo con que esta información es verdadera. Pero hasta que no hayas recibido personalmente a Cristo, tu permaneces separado de Dios, espiritualmente muerto. Hasta que no hagas esto, tú no experimentarás el perdón de Dios o su presencia transformadora.

CRISTIANOS: Aunque nuestra salvación esta asegurada una vez que recibimos a Cristo, nuestro crecimiento espiritual depende de nuestra disposición a actuar sobre/ obedecer lo que Cristo nos enseña. Esto debiera ser obvio, debido a que todos los cristianos tienen las mismas fuentes espirituales disponibles para ellos, y Dios está igualmente dispuesto y puede cambiar nuestras vidas – y así algunos han tenido cambios profundos en sus vidas, mientras otros permanecen más o menos igual.

Cuando tú estudias un pasaje como Lucas 6:20-45 con un corazón abierto, el Espíritu de Dios te convence con respecto a un área de tu vida. Pueden ser tus valores materialistas, o tu complacencia hacia los demás, o tu necesidad de comenzar a ayudar y servir a otras personas, o tu necesidad de perdonar a alguien que te ofendió, etc. ¿Cómo respondes? ¿Le pides que te muestre cómo poner esto en práctica—o solamente estás de acuerdo en una forma pasiva de lo que te falta en éstas áreas? En la medida que te muestra formas concretas de actuar de acuerdo a su Palabra, ¿qué decides hacer? Son estas decisiones, que nadie más puede ver en ese momento sino sólo tú y Dios, y que hacen la diferencia entre aumentar la vitalidad y la madurez, o la sequedad espiritual y el letargo y la monotonía.

Conclusión

Resumir las tres caídas. Todos somos susceptibles a ellas – ¡pero Jesús nos puede liberar de todas ellas!


1 Traducido por Marie Claude Bastres, Chile, Texto extraído de www.xenos.org

2 Jonathan Edwards, quoted in Richard Lovelace, Renewal As a Way of Life (Downers Grove: InterVarsity Press, 1985), pp.70, 71.