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Lucas

Jesús el Revolucionario Espiritual

Lucas 5:27-29

Introducción

La última vez analizamos el llamado de Jesús a sus primeros discípulos. Esta semana estudiaremos otro llamado y los eventos que se precipitaron, los cuales revelan a Jesús como un revolucionario espiritual…

Una invitación Revolucionaria

Leer vs.27-29. Para poder apreciar completamente cuán radical es esto, necesitamos entender cómo los recaudadores de impuestos eran visto por la mayoría de los Judíos. Si alguien de Impuestos Internos del Gobierno estuviese aquí presente, tal vez no diríamos nada – porque asumimos que alguien debe recaudar los impuestos. Esto era muy diferente en aquellos tiempos .

Algunos eran empleados normales y contadores. Otros (como Levi) tenían grandes empresas de recaudación de impuestos para Roma.

Israel estaba bajo la ocupación extranjera de Roma. Sería como si los Rusos hubiesen invadido EE.UU y la ocuparan. ¿Qué pasaría si alguna persona de nuestra gente trabajara para los Rusos, tomando nuestro propio dinero y estuviera enviándolo de vuelta a Rusia para fortalecerlos y así ellos a su vez pueden ocuparnos en forma más efectiva? Esto se consideraba un traición, ¡recaudar dinero para el enemigo!

Pero era aún peor. Los Romanos tenían un sistema de incentivos donde dividían en secciones al país para darlo al mejor postor. Estas recaudaciones de impuestos tenían una cuota que ellos debían cumplir, pero una vez que esta cuota estaba cumplida, ellos podían guardar cualquier dinero extra que recaudaran. Las leyes de impuestos eran extremadamente vagas pero extensivas. Virtualmente cada cosa era tributable: bueyes, gente, los ejes de tu carreta, el grano en la carreta, etc. Guardias armados acompañaban a los recaudadores de impuestos. El recaudador de impuestos debía pagar por los guardias, y así las calles podían ser invadidas por soldados Romanos sin costo para Roma. Como intercambio, los soldados hacían respetar a los recaudadores.

Imagínate ir por un camino, preocupado por tus propios asuntos. De pronto, te ponen lanzas en tu cara –“Paga tu impuesto por las ruedas.” Cuando dices que ya lo pagaste la semana pasada, él te ordena: “Comienza a desempacar tu carro”. Ellos desparraman tus mercancías en el camino, y toman algunas como pago de impuesto. No había corte para apelar – no los podías denunciar a nadie. ¡No había justicia en este sistema! Esto era extorsión legalizada.

No es necesario decir que el odio comenzó a aumentar en contra de los recaudadores de impuestos. Ellos estaban haciendo algo malo, todos estaban de acuerdo en este hecho. Por esta razón, la sociedad normal los rechazaba.
Incluso los Romanos sabían que cualquiera que hiciera este trabajo ya era considerado un hombre malo. Uno de sus propios historiadores se refiere a ellos como “ladrones con licencia” y “bestias salvajes con forma humana”.

Los rabinos enseñaban que ese dinero estaba contaminado, y que si lo tocabas tú también quedabas contaminado. No podías emplear o trabajar para un recaudador de impuestos. Se les prohibía el acceso a la sinagoga. No se les permitía atestiguar en una corte.

Los rabinos decían que estaba bien mentirle a un recaudador de impuestos. Si tenías un esclavo, estaba bien decir que era tu propio hijo y no pagar los impuestos por un esclavo.

Un grupo de rabinos argumentaba que era imposible para un recaudador de impuestos arrepentirse. Otros decían que si se arrepentían, la prueba de su arrepentimiento era que moriría en ese momento.

Ellos se hacían ricos recogiendo impuestos, pero ninguno de sus compatriotas tomaría de su dinero. Así que sencillamente formaron su propia subcultura con prostitutas y otras personas desesperadas. Ellos no estaban preocupados por tener una mala reputación, así que daban fiestas hedonistas y salvajes las cuales tenían mala fama en todo el imperio.

Así que este tipo, Levi era un cliente difícil—pero Cristo había llegado a su corazón en los últimos meses. Su oficina de impuestos estaba probablemente a la orilla del Mar de Galilea debido a que el tráfico de barcos era una fuente clave para recoger impuestos. Él indudablemente había escuchado las enseñanzas de Jesús en el lago (5:3), y lo que oyó le debe haber dado esperanzas de que él podía ser perdonado y que su vida podía ser cambiada. En un cierto punto durante este tiempo, debió haberle dado su corazón a Cristo. Él probablemente conocía a Pedro, Juan y Santiago (¡al hacerlos pagar los impuestos!) –y cuando Jesús los llamó para ser sus seguidores a tiempo completo, Levi a lo mejor ansiaba el mismo privilegio. Así que un día Jesús se detuvo en su oficina (probablemente hizo esto antes) y le disparó la misma pregunta. Él estaba tan agradecido que cerró su negocio y dio una gran fiesta para celebrar.

A este hombre, Jesús le dio el privilegio de ser su amigo y seguidor y apóstol. ¡Es el mismo Levi (también conocido como Mateo) que terminó escribiendo el primer libro del Nuevo Testamento!

Esto es como si alguien que estaba profundamente involucrado en las drogas o en inmoralidad sexual o en negocios fraudulentos se convierte en un obrero cristiano clave. En otras palabras, ¡esto es como muchos de nosotros! Yo sé que me puedo identificar con Levi en términos de lo que yo era antes de conocer a Cristo. Yo era el tipo que le daba a las drogas. Yo era el tipo que se reventaba en las fiestas. Yo era el tipo que pensaba que Dios no quería tener nada que ver conmigo debido a lo que yo había hecho.

Si no obtienes nada más de las enseñanzas de esta mañana, asegúrate de entender esto. No hay nadie que se haya hundido tan profundo o que haya hecho tanto mal, que no esté al alcance de Jesucristo. No hay nadie tan malo que Cristo no pueda perdonar y cambiar su vida y usarlo de maneras poderosas en su reino.

Así que Levi dio una fiesta para Jesús e invitó a sus amigos (¡recuerden quienes eran!). Jesús aparece en la fiesta con sus discípulos – y es aqui cuando comienza el problema…

Un Enfoque Revolucionario del Ministerio

Leer vs. 30 Los Fariseos eran parte del establishment/institución religiosa. ¿Dijeron ellos, “¡Hey!, escuchamos que Levi había dado su vida a Dios y se convirtió en tu discípulo”? ¿Dijeron ellos, “Qué clase de respuesta estás obteniendo de sus amigos?” ¡Nooooo! Ellos dijeron, ¿”Por qué comes y tomas con los recaudadores de impuestos y pecadores?” Ellos se asquearon de que Jesús se hubiese asociado con esa clase de gente los cuales eran unos marginales. Esa no era la forma de hacer carrera para un rabino joven. Era también una denuncia implícita por parte de los religiosos que habían establecido que los recaudadores de impuestos eran gente imperdonable y destinados al infierno. En concreto, Él tenía un enfoque revolucionario de su ministerio.

Leer vs.31,32. Nótese dos cosas a cerca de su respuesta.

Al referirse a los Fariseos como los “rectos”, él no está diciendo que de hecho ellos eran personas justas o en una posición correcta delante de Dios. Sabemos esto a partir de otras declaraciones que Jesús hizo de ellos (Mateo 23). Más bien, él quería decir que ellos eran orgullosos, ellos se veían a sí mismos como rectos (Lucas 18:9). Por lo tanto, él no los puede ayudar. Jesucristo no tiene nada que ofrecer a la gente que piensan que son suficientemente buenos para llegar a Dios por sus propios medios.

¿Es así como te ves hoy? ¿Piensas que eres suficientemente bueno para ganar tu propio camino hacia Dios? Si es así, entonces Jesús no tendrá ninguna atracción real para ti – de hecho, será ofensivo para ti porque Él representa el rechazo de Dios a que tu pretendas salvarte por tus propios medios. Él dice que vino y murió en la cruz porque tú no eres suficientemente bueno.

Pero si tú eres uno de los que saben que no eres suficientemente bueno, que eres un “pecador” que no cumples con los requerimientos de Dios, etc- --entonces Jesús es tu hombre. Él ha venido para ti. Él ha venido para llamarte al arrepentimiento – a un cambio de mente a cerca de ti mismo y de Dios. Dios te puede perdonar. Dios puede cambiar tu vida y darte un nuevo comienzo, sin importar cuánto la hayas embarrado. Sólo necesitas venir a Jesús…

Jesús defiende el haberse asociado con Levi y sus amigos. ¿Dónde más podría estar? ¿Qué pensarías de un doctor que no viera gente enferma por temor a contaminarse?

Jesús también sabía algo acerca de los pecadores que los Fariseo no sabían. Él sabía que lo que está ocurriendo por fuera no es siempre una verdadera medida de lo que está ocurriendo por dentro. Él sabía que era posible que la gente estuviera involucrada en todo tipo de conductas pecaminosas – y sin embargo estar genuinamente buscando a Dios. Él sabía que mucha gente se involucra en este tipo de conducta debido a que están tratando de llenar el vacío en sus corazones que sólo Dios puede llenar. Él sabía que cuando esta gente escucha que Dios no es como la gente religiosa que es arrogante y tensa—sino que es “amigo de los pecadores,” muchos de ellos responderán y tendrán un cambio en sus vidas y serán gente que lo representarán como lo que Él es, un Dios de gracia amoroso.

Si Jesús no se asociara con gente como ésta, ¿dónde estaríamos nosotros? Sí, debemos ser realistas a cerca de nuestras propias limitaciones y no ponernos en situaciones que no podemos manejar. Sí, debemos ser honestos sobre el motivo que nos llevar a ir a fiestas con nuestros amigos no cristianos del trabajo, etc. Sí, necesitamos el apoyo del compañerismo cristiano. Pero después de todas estas calificaciones, ¡debemos estar ahí afuera mostrándoles a nuestros amigos no cristianos el amor de Dios y diciéndoles a cerca de la gracia de Dios como Jesús lo hizo!

¡Un gran porcentaje de esta iglesia está compuesta por gente que estuvo involucrada en cosas bastante pecaminosas! Esto puede ser más reciente para algunos de nosotros que para otros—pero la mayoría conoce lo que significa estar allí afuera, errando, siguiendo a la multitud, siguiendo nuestra propia codicia hasta que alguien nos mostró el amor de Dios. Yo espero que nunca nos olvidemos de dónde provenimos, y permanezcamos involucrados con la gente que son como nosotros éramos.

A ellos no les gustó la respuesta de Jesús. Pareciera que ni siquiera escucharon la respuesta…

Una Respuesta Revolucionaria a la Tradición Religiosa

Leer vs.33. El ayuno era una práctica prescrita en el Antiguo Testamento para el Día de la Propiciación. Estaba asociada con tristeza genuina por nuestros pecados, y luego, duelo en general.

Los Fariseos pervirtieron esta práctica del Antiguo Testamento al transformarlo en un ritual con méritos. Ellos ayunaban cada lunes y jueves (debido a que Moisés supuestamente ascendió el Monte Sinaí para recibir la Ley en un día lunes y volvió con la Ley en un día jueves). Ellos calcularon que si se castigaban a ellos mismos por sus pecados privándose de la comida, Dios no los castigaría. Ellos solían colocarse harina sobre sus caras durante esos días para que la gente pudiese ver cuán pálidos se veían y así les preguntarían si estaban ayunando. Levi probablemente organizaba fiestas durante uno de esos días…

Los discípulos de Juan el Bautista (los cuales eran auténticos creyentes en su mayoría) también ayunaban. Ellos hacían esto en parte porque Dios dijo a los Israelitas que debían ayunar en el Día de la Propiciación. Pero también ellos probablemente ayunaban y estaban de luto debido al arresto de Juan y su encarcelamiento.

Pero Jesús y sus discípulos no ayunaron—ellos estaban en la fiesta celebrando como cualquier otra persona. Y ellos evidentemente no ayunaron en los otros días tampoco. El enunciado es una acusación sutil: “Tú no sigues las tradiciones religiosas, así que no eres auténtico.”

La respuesta de Jesús fue una doble bomba.

Leer vs.34,35. Así como es inapropiado que se ayune durante una fiesta de matrimonio, es también inapropiado ayunar cuando Jesús está con ellos. Esto es debido a que él es el Novio, el Mesías. Al hacer esta declaración, él clama superioridad sobre Juan el Bautista (al igual como lo corrobora Juan). Él está diciendo, “Mi venida, mi presencia es una ocasión para gozo y celebración debido a que yo soy el Prometido.”

El versículo 35 es la primera vez que Jesús hace referencia a su futura crucifixión. El verbo “quitar” implica una acción forzada y violenta. Entonces es cuando será correcto que sus discípulos estén de duelo por su muerte y su ausencia temporal. (Juan 16:20).

Leer vs. 36-38. Ambas parábolas hablan de la mezcla inapropiada de lo nuevo y lo viejo. Si tú coses una pieza de tela nueva sobre jeans viejos, cuando los laves el parche se va a achicar y los jeans se desgarrarán con un orificio aún mayor. Si tú pones vino nuevo en vasijas de cuero viejo (odres), cuando el vino se expanda debido a la fermentación rasgará el cuero viejo y ya estirado. Para un vino nuevo, se necesita un cuero nuevo.

¿Cuál es el punto? Jesús es alguien nuevo, Él es el Mesías. Él no ha venido meramente a reformar la manera de relacionarse con Dios que había en Antiguo Testamento; él ha venido a reemplazar todo de una vez. Él ha traído nueva vida, la vida de Dios mismo, y lo ha hecho disponible para la gente. Y esta nueva vida demanda nuevas formas de expresión. Si queremos conocer cómo relacionarnos con Dios ahora, debemos tomar el ejemplo de Jesús y del Nuevo Testamento, no del Antiguo Testamento. Esto es exactamente lo que el autor de los Hebreos argumenta en Hebreos 7:18,19 (leer).

Consideremos algunas explicaciones de esta verdad:

El RITUALISMO de la Antigua Alianza (ritos, liturgia; leyes dietarias; días santos) vs. La RELACIÓN de la Nueva Alianza.

La CASTA DEL SACERDOCIO de la Antigua Alianza vs. TODOS LOS CREYENTES SACERDOTES de la Nueva Alianza (estar más cerca de Dios; hablar por Cristo al mundo).

ENFOQUE EN EL TEMPLO de la Antigua Alianza vs. ENFOQUE EN EL CUERPO de la Nueva Alianza.

ÉNFASIS EN LA LEY de la Antigua Alianza vs. ÉNFASIS EN LA GRACIA de la Nueva Alianza.

Este no es una pequeñez. La manera en que expresamos el evangelio tiene mucho que ver con el hecho de que la gente realmente comprenda y responda y saque provecho del evangelio. Es por esto que a menudo se habla de la “cautividad de la iglesia del Antiguo Testamento”.

Esta actitud se expresa en vs.39 (leer). Este problema puede ocurrir incluso en iglesias que comprenden la diferencia entre las formas del Antiguo Pacto y del Nuevo Pacto para relacionarse con Dios. Nosotros podemos llegar a acostumbrarnos tanto a las maneras que lo hacemos que no estamos dispuestos a cambiar nuestras formas para ser más efectivos en comunicar el evangelio otros. Existe el peligro de quedarnos cómodos de la forma en que hacemos las cosas, que nos impide seguirle el paso a Jesús y lo que Él está haciendo (IRONÍA DEL DOMINGO EN LA MAÑANA). ¡Debemos estar dispuestos a cambiar nuestras pieles cuando sea requerido!