Apocalipsis

¿Por qué tiene Dios el Derecho a Reinar?

Apocalipsis 4

Introducción

Estamos en el libro de Apocalipsis, y hoy estudiaremos los capítulos 4 y 5. Antes de comenzar, debemos recordar cómo encajan estos capítulos con el libro entero.

El vs.1:19 nos provee con un simple apunte de Apocalipsis (leer). “Las cosas que Uds. no han visto” se refiere a la visión del Jesús glorificado en 1:12-18, el cual estudiamos en la primera semana. “Las cosas que son” se refiere a las siete cartas de Apocalipsis 2 y 3 que estudiamos la segunda semana. “Las cosas que han de ser” se refiere por lo tanto a las visiones del resto del libro. En otras palabras, el resto del libro es profecía de los eventos que eran futuro para Juan—específicamente, el fin de esta Era y el establecimiento del reino de Dios en la tierra. Es por esto que el capítulo 4 comienza repitiendo esta frase (4:1).

Pero en vez de recibir inmediatamente las visiones del fin del tiempo, Juan ve escenas de servicio de adoración en el cielo—completo, con una multitud cada vez mayor cantando alabanzas a Dios (4 >> 24 >> 28 >> billones>> todo lo que hay en el universo). ¿Por qué es ésta la escena de apertura del futuro?

Las visiones del capítulo 6-19 son impresionantes y terribles. Son imágenes de Dios invadiendo a la fuerza la historia humana, principalmente por juicio. Estos juicios involucran el castigo directo de Dios para los rebeldes no arrepentidos, pero también involucran a Dios eliminando su restricción del mal y así “todo el infierno” de sus enemigos “anda suelto” (guerra, ataques demoníacos, anticristo, etc.). Al igual que todas las invasiones, habrá una terrible destrucción y muchas víctimas/bajas—y el enjuiciamiento y ejecución de sus enemigos en la medida que Dios toma control de los asuntos humanos.

Esto crea una pregunta obvia: ¿Tiene Dios el derecho a interrumpir, invadir e imponer su voluntad sobre la humanidad? ¿Por qué tiene Dios el derecho a gobernar?

El mundo se pregunta algo similar con respecto a la amenaza del presidente Bush en cuanto a invadir Irak, sacar a Hussein, y establecer un gobierno diferente. Este tipo de decisiones soltará todo tipo de maldad y destrucción (EJEMPLOS DE LA GUERRA DEL GOLFO). ¿Tiene Bush el derecho a hacer esto? Bueno, aún mi propia opinión en cuanto a este asunto complejo—al igual que muchos de Uds.  Pero debido a los asuntos que están en juego, la pregunta es válida e importante.

¡Pero cuánto más válida e importante es esta pregunta! ¿Tiene Dios el derecho a imponer su voluntad sobre la humanidad? Y si tiene este derecho, ¿por qué?

Algunos (POMO) dicen que nadie tiene el derecho—ni siquiera Dios. Otros (MUSULMANES) dicen que Dios tiene este derecho—y es impertinente preguntar la razón.

La Biblia por supuesto dice que Dios tiene este derecho. Pero también anticipa nuestro deseo de una explicación, y nos provee muchas razones para esto. Justamente antes de darle estas visiones de juicio a Juan, Dios le entregó primero la visión de porqué él es digno para juzgar e imponer su dominio. La pregunta clave que se pregunta en el punto pivotante de este pasaje es, “¿Quién es digno (para hacer esto)?” Y la respuesta clave que es dada con respecto a Dios es, “Tú eres digno (para gobernar)”—acompañado por las tres razones para el caso. Estudiemos esta visión la que se divide en dos partes—la visión de Dios en su trono, y la visión del León y el rollo.

Dios en su Trono

Leer 4:2-7. La escena es en la sala del trono de Dios. Nótese el énfasis en el trono de Dios (8 veces). “Trono” significa autoridad para reinar. Esta visión tiene que ver con la autoridad de Dios para reinar.

Juan no ve un cuerpo físico porque Dios el Padre no tiene un cuerpo físico. El fenómeno que rodea el trono (piedras brillantes de colores en 4:3; relámpago y trueno en 4:5; mar de vidrio en 4:6) todo describe la única majestuosidad de Dios. El Emperador Romano Domiciano (que exilió a Juan) se sentaba en una sala-trono resplandeciente y estaba vestido con una ropa impresionante. Él ordenaba a sus heraldos que anunciaran su presencia con las palabras, “Tú eres digno, nuestro Señor y nuestro Dios” . Pero lo que Juan ve hace que ¡el Emperador parezca un erizo callejero en el basural de la ciudad!

Los 24 ancianos probablemente representan a todos los creyentes (vestiduras blancas – ver 3:5, 18) — ambos, los que estaban antes (12 naciones de Israel) y después (12 apóstoles) de la primera venida de Cristo. Los seres vivientes probablemente representan ángeles no caídos (ver Ezequiel 1).

Lo que continúa son dos expresiones de la adoración de Dios la cual nos da dos razones importantes para decir el porqué Dios tiene derecho a gobernar.

Leer 4:8. Si, Dios tiene el derecho a “venir” (a juzgar y reinar) porque él es supremamente poderoso (“Señor Dios”; “Todopoderoso”). Pero el énfasis de su alabanza está en la santidad de Dios (el comienzo de la frase; 3 veces como un superlativo—“el más santo de todos”). “Santo” significa “diferente”—y se refiere aquí principalmente a la moral de Dios que es diferente a la nuestra (superior). Dios tiene el derecho a imponer su gobierno en la tierra porque él es único Ser moralmente perfecto en el universo.

El Dios de La Biblia no es simplemente un Dios de poder rudo, con un carácter moral desenfrenado. Así fueron los tiranos del siglo XX (HITLER, STALIN, MAO) —y por eso que sus gobiernos fueron tan infernales. El Dios de La Biblia ejercita su poder infinito en la perfecta justicia. Su entendimiento de lo bueno y lo malo son perfectos, su discernimiento del corazón humano es perfecto, su aversión a la maldad y su amor por lo bueno es perfecto, su respeto por la libertad humana y su juicio en cuándo esta libertad debe ser reducida son perfectos, etc.

De hecho, teniendo en cuenta de cómo es el santo Dios y de cuánta maldad e injusticia existe en la historia humana, el “problema” es ¿porqué aún no ha intervenido Dios? (6:10). Pero Dios tiene buenas razones para esperar, como lo veremos (más de esto más tarde).

Leer 4:9-11. Aquí va la segunda razón de porqué Dios tiene el derecho a imponer su dominio (“Tú eres digno de recibir el poder”) — porque él es el Creador del mundo entero. Ciertamente hace sentido que el Creador tenga derecho sobre su creación. La Biblia aplica esta razón de dos formas.

Dios tiene el derecho a intervenir en el juicio para poder salvar su creación de la destrucción. Evidentemente, muchos de los terribles desastres ecológicos del fin de la era no son perpetrados por Dios, si no que por sus enemigos. El versículo 11:18 dice que Dios vendrá a “destruir a aquellos que destruyen la tierra.” Estudiaremos esto más de cerca la próxima semana…

Dios tiene el derecho a deponer a las naciones cuando se corrompen. Dios ilustra esto en Jeremías 18, cuando él envía a Jeremías al taller del alfarero.

Leer Jeremías 18:2-4. ¿Quién tiene el derecho a alterar el vaso de greda antes de que se seque—o incluso romperlo y desecharlo? Sólo el escultor, el creador del vaso.

Pero esto no es sólo una lección de apreciación del arte para Jeremías—esta es una lección objetiva con respecto al derecho de Dios a imponer su gobierno sobre las naciones. Leer Jeremías 18:6-10. Dios defiende su derecho a intervenir, pero también dice que lo hace sólo cuando las naciones se corrompen. Y cuando un gobernante corrompe completamente y pervierte el propósito de su reino (ANTICRISTO), Dios tiene el derecho a intervenir y deponerlo por completo.

El León y el Rollo

Ahora ocurre algo que introduce otro carácter y provee otra razón por la cual Dios tiene el derecho de regir.

Leer 5:1-4. El rollo significa los eventos que ocurrirían en el resto del Apocalipsis: La Gran Tribulación al final de los tiempos, la venida del Reino de Dios para derrotar a sus enemigos, y el establecimiento del reino eterno de Dios. Es el plan de Dios para la consumación de la historia humana. Juan llora porque pareciera que nadie valiese la pena (o tenga el derecho) a implementar el plan de Dios—y por lo tanto la historia humana no tendrá una conclusión justa.

Leer 5:5. “El León de Judá” y la “Raíz de David” son ambos términos para el Mesías de Dios del Antiguo Testamento que algún día establecerá el justo gobierno de Dios sobre el mundo (leer Génesis 49:10; Isaías 11:1, 4, 9b). El León ya ha ganado una gran victoria que lo califica para reinar la tierra.

Pero cuando Juan mira para ver al victorioso León, él ve alguien muy diferente al León (leer 5:6,7). Este Cordero, por supuesto, es Jesús—el cual Isaías predijo que vendría a dar su perfecta vida para pagar por los pecados de la humanidad (citar Isaías 53:7,8), y es el nombre por el cual Juan el Bautista introdujo a Jesús en Juan 1:29 (citar).

El punto es que Jesús tiene el derecho a abrir el rollo (iniciar los eventos que culminarán con el reino de Dios) porque él estuvo dispuesto a venir en primer lugar y luego a morir por nuestros pecados. El León tiene el derecho a gobernar porque él primero vino como Cordero el cual fue sacrificado.

Aquí está la tercera razón de porqué Dios tiene el derecho a imponer su reino sobre la humanidad: porque él ya pagó por el precio final para salvar la humanidad. ¡Esto prueba el amor de Dios (Juan 3:16,17)! Los versículos 5:8-14 explican más y exaltan a Jesús por esto (leer).

Brevemente señala la divinidad de Jesús a través de 4:10,5:8, 12 y 5:13.

Jesús es digno de llevar a la historia humana a la conclusión/término de Dios, porque él murió para pagar por los pecados de toda la humanidad—y porque la gente de toda la humanidad ha recibido en realidad este pago. Sólo después que Jesús pagó por este regalo, sólo después que las nuevas de esto vayan por todo el mundo, y sólo después que algunos de cada grupo étnico hayan recibido en realidad este regalo, entonces el Cordero que fue sacrificado volverá como el León que reinará. (Por esta razón Dios ha esperado tanto para terminar el mundo).

En la medida que comenzamos a estudiar la PRÓXIMA SEMANA el fin de la era—y muchos de los inquietantes y terribles eventos los cuales son parte de esto—debemos volver constantemente a los capítulos 4 y 5 para recordar porqué Dios tiene el derecho…

Aplicación:

Antes de concluir este estudio, debemos cambiar desde el lente de ángulo amplio al teleobjetivo—desde la relación de Dios con la humanidad a la relación de Dios con cada uno de nosotros individualmente. ¿Abrazarás el gobierno de Dios sobre tu vida?

Sólo Dios tiene el derecho a gobernar tu vida. Las mismas razones que dan Apocalipsis 4 y 5, del porqué Dios tiene el derecho a gobernar la humanidad se aplican a porqué Dios tiene el derecho a gobernar sobre tu vida.

  • Como tu Creador, solamente Él conoce el propósito para el cual fuiste creado. Y sólo al someterte a su gobierno puedes descubrir y experimentar este propósito.
  • Como el Dios Santo, sólo su trato y su guía para ti es moralmente perfecta.
  • Y por sobre todo, como el Cordero, sólo Él ha demostrado que te ama lo suficiente como para pagar el precio final. Si tú fueras el único que hubiese pecado, Dios igual habría enviado a Jesús para morir por ti. Y dado que te ama lo suficiente para dar su vida por ti, ciertamente él es confiable como para gobernar tu vida.

Después del retorno de Jesús, cada persona se someterá a su gobierno. Incluso aquellos que rechazan su reino en esta vida, serán forzados a hacerlo en el juicio. Pero tú tienes la oportunidad de acoger su reino en esta vida--y sólo aquellos que hacen esto se benefician de su gobierno. ¿Cómo puedes acoger el reino de Dios? La Biblia dice que involucra dos decisiones distintas—y el orden es crucial.

Primero, decide recibir el regalo de su perdón. El libro de Apocalipsis describe a la gente cuyas mugrientas ropas (simboliza sus pecados) han sido blanqueados por la sangre del Cordero (7:10). ¿Admitirás a Dios que tus ropas están mugrientas? ¿Le pedirás a Jesús para que te limpie de tu culpa por tus pecados a través de su muerte? ¿O de lo contrario rechazarás su regalo innecesariamente?

Entonces, entregas toda tu vida a su servicio. Leer 1Corintios 6:19b-20- Cuando Jesús pagó por tus pecados, él también reclamó toda tu vida. ¿Tomarás el perdón de Dios como un mero seguro contra incendios y vivirás el resto de tu vida para ti mismo? ¿O confiarás toda tu vida (PLANES; POSESIONES; RELACIONES; etc.) a Él y vivirás para influir a otros para Él? ¿Es tu relación con Jesús algo que te ayuda con los planes para tu vida? ¿O algo que te transforma para dejarlo a él programar tu vida? Si tú quieres hacer esto, involúcrate con otros que quieren hacer la misma cosa (GRUPOS EN CASA).

Notas al pie

Ver The Life Application Bible (La Biblia de Aplicación de la Vida), Apocalipsis, p. 58.