Romanos

Cómo Estar Seguro del Amor de Dios

Romanos 5:5-11

Introducción:

Como vimos la semana anterior, uno de los grandes beneficios de la justificación es la reconciliación—una restaurada relación personal con Dios. Cuando uno se acerca a Dios a través de la fe en Cristo, él ya no se relaciona con nosotros como si fuera un juez santo, sino como un Padre amoroso que nos da la bienvenida ante su presencia. Dios quiere que tú sepas y que estés confiado que él te ama. Este pasaje es acerca de cómo puedes estar seguro de su amor.

¿Por qué es esto tan importante?Debido a que este conocimiento del amor de Dios es la fundación sobre la cual todo crecimiento espiritual sano y toda madurez se desarrollan.

Tenemos una analogía cercana en el área del desarrollo infantil. Millones de dólares en impuestos han confirmado a través de la investigación, lo que un(a) buen(a) padre/madre ha sabido hace mucho tiempo a través del sentido común. Desde el fracaso de hacer crecer con fuerza a niños privados de la atención física, hasta aumento en la incidencia de embarazos fuera del matrimonio y de divorcios para niños provenientes de hogares quebrantados, la conexión está clara. “Siendo todas las cosas iguales, sin tomar en cuenta la intervención de la gracia de Dios, todos nosotros sabemos que para que un ser humano crezca hacia una madurez emocional e interpersonal completa, la estabilidad de un hogar amoroso y disciplinado es un ingrediente indispensable.”

Lo mismo es verdad en la arena espiritual. “El estar seguro del amor de sus padres es casi indispensable para el desarrollo emocional de un niño…El estar seguro del amor de Dios brinda aún mayores bendiciones.Es el mayor secreto del gozo, de la paz, de la libertad, de la confianza y del respeto a uno mismo.” Es por esto que Pablo ora como lo hace en Efesios 3:18,19 (leer).¿Por qué ora para que podamos comprender la extensión del amor de Dios para nosotros? “…para que puedas ser lleno de toda la plenitud de Dios,”el cual es un sinónimo de la madurez espiritual (ver Efesios 4:13).

También es el paso de sanidad más importante para aquellos de nosotros que fuimos privados de un sano amor en nuestras familias de orígenes, o hemos tenido que criar a nuestros hijos en hogares quebrantados.Muchos de nosotros en esta sala podemos testificar cómo el hecho de estar seguros del amor de Dios ha sanado profundas heridas de manera substancial y ha mitigado los daños que traspasamos a nuestros propios hijos.

¿Cómo puedes saber que Dios te ama?¿Cómo puedes volverte cada vez más confiado en su amor para que te transformes en la persona que él diseñó que fueras? En Romanos 5:5-11, Pablo revela dos avenidas a través de las cuales Dios hace esto: una es una “demostración” y la otra es un “derrame”.

Dios “Demuestra” su Amor al Enviar a Cristo para que Muera por Nosotros

Leer 5:6-8. ¿Cómo puedes saber que Dios te ama? Re-leer 5:8. El “demostrar” (sunistaymi) es mostrar abiertamente, incluso probarlo.Vimos anteriormente que Dios demuestra su justicia al enviar a Jesús a la cruz (3:25 - endeiknumi),ya que allí él mostró a la humanidad que él no permitirá que el pecado pase sin ser castigado.Pero la cruz es también la demostración de Dios de su único/especial amor hacia nosotros.

Ahora de acuerdo a la Biblia, la esencia del amor es dar.Y el grado de amor es medido en parte por el costo del regalo que ofrece el dador, y en parte por lo no merecedor que es el receptor.Mientras más grande sea el cisma (distancia) entre estos dos, más grande es la demostración de amor.

El amor humano en su punto álgido entrega costosos regalos a gente que se lo merece (leer 5:7).Muy raramente la gente está dispuesta a dar sus vidas por otros—incluso por gente que ellos consideran ser muy merecedores.A veces lo hacen, pero no por gente que es mala o injusta.

Los relatos del Ejército de EE.UU. de los veteranos de la II Guerra Mundial cuentan de alguien que saltó sobre una granada para salvar a sus compañeros, pero no tengo ningún relato oficial de alguien que haya saltado sobre una granada para salvar a un Nazi. Un bombero podría arriesgar su vida para rescatar a su vecino pirómano de un incendioprovocado pero no existen relatos de un bombero que se ofrezca para ir a la cárcel reemplazando al pirómano.Un padre puede que hipoteque todos sus bienes para pagar el rescate de su hijo, pero nunca he escuchado de ningún padre que ofrezca hacer un depósito para el secuestrador de su hijo posterior al suceso.

Bien, esto es precisamente la manera en que el amor de Dios es único/especial.Dios da su regalo más preciado—el Mesías, su propio Hijo. ¿Y a quién le da su regalo? Nótese la declinación del progresode la descripción de Pablo de la humanidad.“incapaces”, “malvados”, “pecadores”, “enemigos”.El abismo entre la preciosidad del regalo de Dios y nuestra falta de mérito es humanamente inconcebible.Sólo un amor que es muy superior al nuestro podría hacer algo así.Sin embargo, ¡es exactamente eso lo que Dios ha hecho!Y lo hizo por nosotros “cuando todavía éramos” de esta manera. No extendió su amor hacia ti después que te volviste a él; él extendió su mayor regalo de amor hacia ti incluso cuando estabas dado vuelta hacia el otro lado (Lucas 23:33, 34).De hecho, es el darse cuenta de este hecho que nos motiva a volvernos hacia él.

Existe una bella ilustración de todo esto en la obra “Les Misérables” de Victor Hugo.Observa atentamente la interacción entre Jean Valjean (Liam Neeson) y el obispo.VER EL VIDEO.Esta era la “demostración” de la vida cambiada de Jean.Era una prueba decisiva del amor de Dios hacia él, el cual (cuando abrimos nuestro corazón para recibirlo) lo rescató del escepticismo y de la desesperación y lo llevó a una vida de servicio de amor hacia Dios y los demás.

¿Cómo puedes saber que Dios te ama? Porque Dios ha dado su Hijo por ti.Lo hizo abiertamente, a través de la historia.Él lo predijo a través de los profetas del Antiguo Testamento, para que tú supieras que era más bien su obra y no un accidente histórico. Él lo explicó tanto a través de Jesús y de sus apóstoles para que supieras exactamente porqué lo hizo.Puedes revisar esto tan a menudo como necesites.Cuando la maldad alrededor tuyo grita que no existe un Dios amoroso, cuando tu corazón dentro de ti está lleno de oscuridad y desesperación, puedes venir y pisar sobre este terreno y ser anclado por su demostración de que Dios te ama.

Dios “derrama” su Amor Dentro de Nuestros Corazones a través del Espíritu Santo.

Todavía existe otra manera en la que Dios nos comunica su amor por nosotros.Leer 5:5b.Dios no sólo “demuestra” su amor al haber enviado a Cristo a morir por nosotros; sino que él también “derrama” su amor dentro de nuestros corazones a través del Espíritu Santo.

La imagen es de una lluvia copiosa que empapa el suelo reseco.Así Dios empapa nuestros corazones resecos con su amor a través de la obra del Espíritu Santo (Juan 7:37-39). Uno de los principales roles del Espíritu Santo es “hacer que nos demos cuenta profundamente y de manera renovada que Dios nos ama.”

Y esto no es algo que Dios haga sólo para algunos privilegiados súper santos. Esto es algo que él hace para todos los que colocan su fe en Cristo para justificarlos (5:1 define quien es “nosotros”)

EVANGELIO: Talvez has llegado a comprender que Dios te ama debido a que él entregó su Hijo para que muera por ti. Pero el saber esto intelectualmente, si bien es maravilloso y necesario, no te hace un cristiano, y no llena el vacío que hay en tu corazón.Para esto, necesitas en realidad experimentar el amor de Dios para ti a un nivel personal.Y Dios está listo y esperando para derramar su amor dentro de tu corazón, si es que tú abres la puerta de tu corazón e invitas a Cristo a entrar (leer Apoc. 3:20).¿Qué experimentarás?Algunas personas experimentan un dramático sentido de alegría.Otros experimentan un profundo sentido de alivio y limpieza.Otros experimentan un sutil pero profundo sentido de que han tomado la decisión correcta, que han llegado a casa.Tú experimentarás el amor de Dios en tu corazón—cualquiera sea la expresión que Dios sabe que tú necesitas.¿Por qué no hacer esto hoy?

Pero mientras este “derrame” ocurre inicialmente cuando tú recibes a Cristo, Dios quiere que sea una lluvia constante en tu alma (ekkechytai está en el tiempo presente).¿Cómo continúa derramando el Espíritu de Dios su amor dentro de nuestros corazones?Es difícil describirlo exactamente, debido a que es profundamente personal.Debemos evitar exigir de Dios o prescribir cómo otros deben hacerlo. Sin embargo la Escritura provee un esbozo de cómo se ve y de cómo recibirlo.

El Espíritu personaliza la enseñanza Bíblica con respecto al amor de Dios para nosotros (1Cor.2:12; Efes.1:17,18). Él abre nuestros corazones para comprender que la muerte de Cristo no era sólo un regalo abstracto que Dios dio a la humanidad en forma general, sino que Cristo murió por mí debido a que Dios me ama. Él escoge pasajes y los aclara para que los entendamos en nuestros corazones para acrecentar/nutrir nuestra confianza en el amor de Dios y en su bondad.Algunos de ustedes están experimentando esto por primera vez, o de manera más profunda, a pesar de estar en los primeros capítulos de Romanos. Así que si quieres experimentar el derrame del amor de Dios, debes tener una exposición regular a la Palabra de Dios.

El Espíritu nos ayuda a relacionarnos personalmente con Dios, para que de ser una Deidad abstracta y distante la cual reconocemos a través de ritos y rezos memorizados pase a ser un Padre cálido y amoroso con el cual compartimos de maneras muy personales e íntimas.Él nos ayuda a derramar nuestros corazones a Dios en oración (Rom. 8:26,27), y él nos asegura en nuestros corazones a través de esta interacción de que ya somos los amados hijos de Dios (Rom. 8:15,16).Así que si quieres experimentar el derrame del amor de Dios, necesitas escoger en forma regular el acercarte a Dios en oración.

El Espíritu nos garantiza la esperanza de Dios y la paz y el gozo (tener conciencia experimentalmente y seguridad de que la buena mano de Dios está sobre nosotros) en medio de situaciones angustiosas y dolorosas.De esto habla Pablo en 5:5, y dice esto en Rom.15:13 (leer).Dios no sólo obra a través de nuestros sufrimientos para producir su carácter en nuestras vidas; sino que también nos asegura de su amor en medio de estos sufrimientos.¡Es por esto, que mientras los no cristianos señalan el sufrimiento como la prueba de que Dios no ama, los cristianos señalamos el sufrimiento en el contexto donde experimentamos el amor de Dios de las formas más profundas!Así que si quieres experimentar este derrame del amor de Dios, debes elegir seguir confiando en Dios y seguirle cuando sufres.

El Espíritu expresa el amor de Dios para nosotros a través de su gente.Él “encarna” su amor a través de los miembros de su Cuerpo (el Cuerpo de Cristo), para que experimentemos de maravillosas formas personales su perdón, su ánimo, su afecto, etc. (leer 2Cor. 7:5,6).Ellos nos hablan de su Palabra, oran por y con nosotros, comunican su paz, su perdón y esperanza. ¡Y experimentamos a Dios a través nuestro cuando también hacemos esto con otros!

Así que si quieres experimentar el derrame del amor de Dios, debes estar involucrado en forma regular con otros cristianos—estar dispuesto a recibir su amor a través de ellos, y estar dispuesto a dejar que él te de su amor para ellos a través de ti.La mejor manera para hacer esto es estar involucrado en un grupo en casa.

Conclusión

Para resumir, Dios nos asegura de su amor de dos maneras diferentes y complementarias.

La obra de la cruz es pública; la obra del Espíritu es privada y personal.

La obra de la cruz es histórica; la obra del Espíritu es contemporánea.

La obra de la cruz es objetiva; la obra del Espíritu es subjetiva y se experimenta.

Necesitamos ambas, la “demostración” de Dios y su “derrame” para obtener un crecimiento y desarrollo sano.Los cristianos que se enfocan sólo en la obra de la cruz y desatienden la obra del Espíritu se vuelven estériles.Los cristianos que se enfocan sólo en la obra del Espíritu y desatienden la obra de la cruz se vuelven inestables.Necesitamos estar firmemente anclados en la obra de la cruz y animados regularmente por la obra del Espíritu si es que queremos un desarrollo espiritual estable y vital.

Notas al pie

D. A. Carson, Un Llamado a la Reforma Espiritual (Grand Rapids: Baker Books, 1992), p. 196.

John R. W. Stott, Comentario en Romanos, p. 142.