1 Corintios

Dos sabidurías distintas y dos veredictos distintos

1 Corintios 1:18-2:5

Introducción:

Pablo se percató de la adulación de los líderes humanos como un síntoma de un problema espiritual más profundo: Seducción por lo que se denomina “sabiduría del mundo”.

Luego en este pasaje contrasta la sabiduría del mundo con la de Dios.  El dice que estas dos perspectivas no pueden ser sintetizadas; son antagonistas. Debemos elegir cual de las dos tomaremos, y nuestra elección afectará en forma radical como vemos el mensaje del Cristianismo, sus seguidores y los hombres que predican.

El Mensaje (1:18-25)

Leer 1:18-25. El veredicto sobre el mensaje cristiano hecho por la sabiduría del mundo: “Es escandaloso y tonto.” ¿Por qué?

NO debido a que el cristianismo sea irracional o carezca de evidencia para su veracidad. Cuando Pablo comunica este mensaje originalmente en Corinto, él empleó la razón y dio evidencia (Hechos 17:2-4;18:4,5) (PROFECIA CUMPLIDA & TESTIMONIO OCULAR DE LA RESURRECCIÓN). Debido a que el cristianismo es verdad, también tiene evidencia para sus preposiciones, es lógicamente consistente, y es prácticamente efectivo. Es por esto que algunas de las mejores mentes en la historia han sido devotos cristianos.

Pero debido a que la sabiduría del mundo busca definir y resolver los problemas humanos en forma autónoma y alejados de Dios (usando sus propias ideas y deseos) en vez de consultar la sabiduría revelada de Dios. Bajo este punto de vista, el mensaje de Dios (“Cristo crucificado”) suena ridículo.

Para la mayoría de los Judíos, la idea de un Mesías crucificado era “escandaloso”.  Existían dos razones para esto:

* Sus leyes enseñaban claramente que cualquiera que colgara de un madero era maldito por Dios (Deut.21:23). Por lo tanto, ellos pasaron por alto pasajes como Isaías 53 (el cual enseña que el Elegido de Dios será maldito por los pecados de otros, y así cumpliendo el sistema de sacrificio) y creían que un Mesías crucificados era una contradicción en términos (“Si existía un Mesías, él no podría ser crucificado; y si era crucificado, él no podía ser el Mesías.”).

* Ellos buscaban “signos”. La mayoría de los judíos definían su mayor problema como la sumisión a Roma, y ellos buscaban a un gran liberador como Moisés, el cual realizaría signos dramáticos para terminar con la opresión Romana. Jesús hacía milagros, pero él a propósito evitó lo espectacular, rehusando hacer signos dramáticos (Mateo 12:38-40), rechazando el ser hecho rey cuando lo querían arrastrar (Jn6:15), y en cambio se sometió a Roma de la peor manera: muriendo por crucifixión.

Para la mayoría de los griegos, la idea de que un Mesías crucificado fuera la respuesta a las preguntas y problemas de la humanidad era “tonto”. Nuevamente, existían dos razones para esto:

* La mayor parte de la filosofía Griega sostenía que la primera característica de Dios era apatheia—inhabilidad para sentir o ser influido por la condición humana. Por lo tanto, un Dios que sufría, un Dios que entró en la condición humana hasta el punto de sufrir la muerte era inferior, un concepto barbárico.

La mayoría de los griegos buscaban “sabiduría”. Ellos revelaron complejas ideas a cerca de la última realidad que sólo los intelectuales podían comprender. Ellos se deleitaban en debatir teorías más que en encontrar soluciones a las preguntas urgentes de la vida. Por lo tanto, cualquier enseñanza que era demasiado simple para las masas debía ser tonta.

En la actualidad es de la misma forma. Como sea que la gente defina sabiduría fuera de la perspectiva de  Dios, el cristianismo será visto como tonto.

En la universidad secular, la cual está todavía dominada por el naturalismo y el humanismo, una visión mundial que insiste en que “Jesús murió por nuestros pecados” es acogida con condescendencia y burla despreciativa.

En el ámbito de la economía, el cual está dominado por el materialismo y la voluntad del poder, la idea de que la muerte del Uno, quien a propósito dejó que abusaran de sí mismo y cedió su vida, fuera la clave para la vida, es una locura.

En el  mundo religioso, el cual está dominado por la noción que la gente pueden encontrar su propio camino para llegar a Dios, la idea de que somos tan pecadores que necesitamos caridad comprada solo por la muerte del Hijo de Dios, es ofensivo.

Pero para aquellos que están dispuestos a reconocer que su mayor problema es su separación de Dios debido a su verdadera culpa moral delante de él, “Cristo crucificado es la sabiduría y poder de Dios”.

¡Qué sabiduría más grande es la de Dios, por la cual El encontró una forma de reconciliar la gente pecadora con él mismo, sin comprometer su carácter en cuanto a justicia!  Tal como Pablo dijo en Romanos 1:16, “No estoy avergonzado del evangelio, porque es el poder de Dios para salvación para todos aquellos que creen.”

¿Cuál es tu veredicto del “Cristo crucificado”? Tú respuesta es la decisión más importante que tú puedas hacer en tu vida.

Los Seguidores (1:26-31)

Leer 1:26. Nótese que Pablo dice “no hay muchos” – no “no hay ninguno”.  Siempre han habido algunos que provienen de las clases más altas de la sociedad que han abrazado el cristianismo (ERASTUS, MANEAN, LADY HUNTINGDON, COLSON) – pero en la mayoría de los casos, el verdadero cristianismo ha sido principalmente para la clase trabajadora, un movimiento de clase media. Nunca ha sido muy atractivo para los “agitadores y vanguardistas”. ¿Por qué?

Aquellos que están embebidos en la sabiduría del mundo tienen una explicación para esto. “Ellos son fracasados, y el cristianismo es para perdedores”. Si tú defines “éxito” en términos de ESTATUS SOCIAL, RIQUEZAS, INFLUENCIA POLITICA, CREDENCIALES ACADEMICAS, etc., entonces tenderás a ver a los cristianos como perdedores.

En la primera iglesia, este sentimiento era muy obvio. Celsus, un oponente del cristianismo, dijo “Los vemos en sus casas, tejedores, zapateros y apermasadores, y las personas menos educadas y vulgares… como un enjambre de murciélagos—u hormigas trepando fuera de sus nidos—o sapos participando en una conferencia alrededor de un pantano—o gusanos en una ceremonia religiosa en una esquina de barro.”

En nuestra sociedad una forma diluida del cristianismo es todavía respetable.  Seguro, un poco de religión puede ser parte de los que significa ser culto, tal vez un expediente político, pero cualquiera que se involucra en forma seria es un débil, ignorante, neurótico, necesita una muleta,  o está en “uvas agrias” (es un amargado).

Pero Dios tiene una perspectiva muy diferente. El nos advierte que la visión del mundo del éxito está equivocada, y él nos provee con una definición totalmente diferente (leer Jer.9:23,24). Su definición requiere de humildad para admitir que nuestros privilegios humanos y ventajas no tienen valor y son perjudiciales, si es que miramos a éstas como la prueba de nuestro éxito. Sólo aquel que se da cuenta de esta situación y se humilla delante de Dios recibiendo a Cristo, es el que tiene el derecho a jactarse de ser exitoso y su jactancia es en el Señor, no en sí mismo.

Así a través de la iglesia, Dios está rechazando la definición de Dios de “éxito” y está demostrando sus propios “éxitos”. Leer vs 27-31. Dios se deleita en declarar que aquello que el mundo desecha y que los llama “nadie” son realmente “alguien” debido a que le conocen, y poseen  la verdadera sabiduría del vs. 30: justo delante de Dios, apartado como del pueblo de Dios, y comprado de la esclavitud a través de la muerte de Cristo.

A todo esto Pablo no estaba en las “uvas agrias”. El había sido un éxito en su propia sociedad, pero una vez que se encontró con Cristo, no pudo nunca más ver las cosas de la misma manera  (Fil 3:7,8).

¿Cuál es tu definición de “ganador”? Dios dice que no importa cuán RICO, HERMOSO, FAMOSO, PODEROSO o EDUCADO seas, pero si no le conoces tú eres un fracaso—has errado el propósito fundamental de tu existencia. Y no importa cuán poco de estas cosas tu tengas, si tú le conoces eres exitoso.

>>CRISTIANOS: Existe una conexión entre la vitalidad y tu relación con Cristo y como tú estás definiendo “éxito”. Si tu relación con Dios se ha vuelto rancia, ¿¿¿¿es debido a que has vuelto a definir “éxito” de acuerdo a la sabiduría del mundo????

El orador (2:1-5)

La sabiduría que tú mantienes también determina tu veredicto a cerca del orador o predicador de Dios.  Leer 2:1-5.

Pablo no aprobó el test para lo que los “sabios” Corintios consideraban un orador público adecuado. En la cultura Griega, la retórica era una forma de entretenimiento. Pero Pablo era considerado inadecuado en este tema:

Ellos eran generalmente impresionantes en aparencia (HERMOSOS & BIEN VESTIDOS). Pablo no impresionaba a nadie (2Cor. 10:10). Primeras fuentes dicen que él era bajo, pelado, nariz aguileña, piernas arqueadas, encorvado debido a sus aflicciones. 

Su estilo para hablar estaba lleno de “campanas y silbidos”. Plutarco dice “Ellos hacen que sus voces suenen dulces y con cadencias musicales y modulaciones de tono y resonancia con eco.”

 La forma de hablar de Pablo, para la opinión de los Griegos, era “despreciable” (2Cor.10:10) porque él hablaba con una voz normal.

El contenido de sus arengas estaba lleno de oraciones floreadas, filosofía abstracta, y adulación de la audiencia. Pero Pablo enfocaba en un mensaje (vs.2) el cual confrontaba a la gente con su necesidad de perdón, y haciendo un mensaje claro y comprensible.

Ellos eran pomposos y arrogantes por demasiada confianza en sí mismos, (como pavos reales). Pero Pablo estaba agudamente consciente de lo inadecuado que era para este trabajo, así que él habló “en debilidad y con temor y temblor”. ¡Tengo la impresión que a Pablo le hubiesen cancelado en los shows de TV!

Pero Pablo sabía que en la escala que realmente importaba  (la perspectiva de Dios), él era efectivo. Pablo sabía que los oradores efectivos para Cristo son como un buen MARCO DE UN CUADRO: él enfocaba su atención no en sí mismo, sino que en Cristo.  El no habló su propia filosofía de vida; él proclamó el mensaje de Dios. El no se apoyaba en el entusiasmo y brillo humano, sino en el Espíritu de Dios para darle poder y convencer a la audiencia. Y la gente no se fueron a la casa entretenidas, ¡sino muchos volvieron a sus hogares convertidos!

Los oradores de Cristo más efectivos han sido siempre de esta manera (Moody para los estudiantes de la Universidad, Graham).

CRISTIANOS: Tus carencias y miedos no te descalifican de ser una persona u orador para Cristo. Si tú sinceramente compartes las buenas nuevas y cómo Cristo ha cambiado tu vida, y si tú dependes en el poder de Dios para ti y das un paso de fe, tú serás efectivo y algunos llegarán a Cristo a través de tu testimonio.

Notas al Pie

Citado por William Barclay, The letters to the Corinthians (Philadelphia: Westminster Press, 1977), p.21

por William The Lette (Citado Barclay rs to the Corinthians (Philadelphia:Westminster Press, 1977),p.19.