Hebreos

Característica Cristiana n° 1 y 2

Hebreos 13:1-3

Introducción:

Antes de comenzar la parte final de esta carta, revisemos un poco lo que hemos visto:

Primero aprendimos que Dios nos ama y ha hecho todo lo necesario a través de la Obra Terminada de JC (que es su muerte en la cruz por nuestros pecados) para darnos una relación de amor con Él que sea segura y duradera (1:1-10:18).

Sobre esa base, nos desafía a cultivar una relación de amor con Dios al recibir su regalo de salvación y luego regularmente estar yendo hacia Él (10:19-22), ejerciendo fe en sus promesas (11), y cooperando con su disciplina amorosa en nuestras vidas(12:1-17). Vs. 10 describe un proceso de entrenamiento a través del cual Dios trata de hacernos santos, es decir distintos del resto. ¿De qué se trata esta característica distinta? ¿Cómo puedo saber si estoy progresando hacia esa característica distinta? Este es el propósito del capítulo 13...

Lo que encontramos es que Dios quiere instilar ciertos valores distintos, para que éstos se transforme en las consideraciones claves cuando tengamos que decidir o actuar. Este capítulo provee un vistazo rápido de algunos de estos valores claves. En las próximas semanas, vamos a mirar en detalle este perfil, refiriéndonos a otros pasajes cuando sea necesario.

Leer vs. 13:1-3. La primera característica mencionada es amar a los demás. Esto no debiera sorprendernos, ya que a través de toda la Biblia, Dios nos dice que las relaciones entre personas de amor debieran ser de preocupación central en nuestras vidas: amarlo a Él y luego amar a los demás. Lo que aquí se prescribe es un tipo de vida donde uno inicia amor en dos sentidos, hacia dos grupos de personas distintas...

PHILADELPHIA: Amar a aquellos dentro de tu familia Cristiana

Philadelphia significa literalmente "amor a los hermanos". Se refiere a la rica forma de amor que se comparte con miembros de la familia: un sentido de identidad positivo como aquellos que poseen un ancestro en común, afecto entre los miembros de la familia, lealtad entre los unos y los otros, gozo de estar juntos y de compartir las experiencias de la vida, sentido de pertenencia, derivado de compartir las experiencias y de cada uno tener su rol, etc.

En el momento que reciben a Cristo, uno es adoptado por Dios en su familia como hijo. Esto significa no solamente que uno es aceptado en forma permanente por Él sino que además uno es el blanco de su cuidado amoroso. También significa que a uno se le es dada una nueva familia de hermanos y hermanas espirituales. Uno de los regalos más grandes de Dios es el privilegio de vivir nuestra vida cristiana con otros cristianos: Aprendiendo a cerca de Dios, creciendo en Cristo y sirviendo a Dios juntos.

¿Cómo podemos cultivar este philadelphia en nuestra vida?

El primer paso es hacerse un miembro de la familia cristiana recibiendo a Cristo como Señor y Salvador (Juan1: 12).

En segundo lugar, uno necesita comprometerse a hacerse miembro de una familia cristiana. Si, todos somos miembros de una familia universal de Dios-- pero necesitamos tomar nuestro lugar en una expresión local de la familia de Dios y estar comprometidos con la familia, si queremos que philadelphia sea más que un concepto espiritual abstracto. Pasajes como este fueron escritos con esa presuposición. Ellos se juntaban en forma regular para estudiar la palabra de Dios y comunicarse con Él a través de la oración corporativa, adoración y animarse mutuamente (Heb.10: 24,25). Ellos se juntaban en forma informal a hacer lo mismo (Hechos 2).

Y es por eso que elegir incorporarse a uno de estos grupos en las casas es tan importante. Es la forma en que decimos " Estoy lista para ponerme serio con mi nueva familia". Algunos de ustedes han llegado a Cristo a través de ir a la iglesia el domingo y consideran que esa es su iglesia – pero no se han realmente comprometido con los miembros de la familia. Les garantizo que vuestra relación con Cristo se verá significativamente restringida hasta que ustedes comiencen a relacionarse con los miembros de la familia.

Muchos de nosotros podrían estar reticentes a participar en un grupo como éste o hacerlo más íntimo y esto porque talvez hemos tomados algunos valores los cuales son opuestos a philadelphia. Las culturas del primer siglo entendieron y aceptaron el alto valor de la familia. El desafío para la iglesia del primer siglo era para que esto continuara y mejorara. Pero para muchos de nosotros en el siglo XX, puede que tengamos que empezar por reafirmar estos valores y abandonar los valores opuestos a la familia.

Significa abandonar nuestro individualismo radical el cual teme y huye de la vulnerabilidad y el ser responsables ante otros. Significa darse cuenta que no puede ser solamente "Jesús y yo". La dependencia en Cristo puede ser expresada corporalmente al igual que individualmente -- mucho de lo que Cristo me da (instrucción; ánimo; confesión; corrección; etc.)viene a través de otros cristianos en el contexto de interacción personal con ellos.

Significa rechazar el materialismo radical de nuestra cultura el cual define éxito o realización personal primariamente en términos de adquisición, entretenimiento y acumulando posesiones. Significa valorar personas y relaciones más que a las cosas: dinero, posesiones, recreación, carrera, etc., hasta el punto en que nosotros estamos preparados a hacer sacrificios en estas  áreas y no ocupar nuestro tiempo y energía que teníamos destinados para cosas o actividades y así poder dedicarnos a tener relaciones más profundas con otros cristianos.

Pero esto no es suficiente. Algunos de nosotros hemos hecho esto, pero los resultados han sido alteradores e incluso desagradables. La cosa más fácil es echarle la culpa a los cristianos con los que estábamos e "ir a buscar un lugar mejor donde me van a tratar mejor". Esto es raramente la solución, y nosotros debiéramos ponernos sospechosos especialmente si este es un padrón. Una vez que nosotros nos juntamos con otros cristianos de esta manera, debemos tomar la responsabilidad de cultivar ciertas actitudes las cuales son necesarias para una buena vida de familia. Pedro nos hace una lista de esto en 1Ped.3:8,9. Leer.

"Armonioso " significa "en una mente". La idea aquí no es que todos tengamos exactamente la misma opinión y gustos. Existe espacio para la diversidad y debemos extenderla a los demás lo más que se pueda. Ser "de una mente" significa que nosotros aceptamos relacionarnos entre nosotros con una autoridad en común. A no ser que nosotros nos juntemos bajo el acuerdo de someternos a los imperativos morales de la palabra de Dios y le damos deferencia al establecimiento de la autoridad de la iglesia (Heb.13: 17), no tendremos verdaderas bases para ser unidos o para confiar entre nosotros ya que de otra manera la propia voluntad prevalecería. Este es "mi forma o la mejor forma" tipo de actitud hace que la sana vida de una familia sea imposible.

"Simpatía" (Empatía) significa "sentir con". Pablo describe esto como "regocijarse con aquellos que se regocijan y llorar con aquellos que lloran" (Rom.12:15). Esto no significa que automáticamente nosotros sintamos cualquier cosa que otro cristiano amigo sienta, o que debiéramos sentirlo hasta el mismo punto que los otros lo sienten -- realmente no podemos controlar esto. Tampoco significa esto que está tan neuróticamente embebidos con alguna persona que nuestras vidas emocionales están siendo controladas por la de otros. Pero podemos cultivar un compromiso con los demás que esté centrado en el otro y lo que al otro le ocurre nos afecte a un nivel emocional. vs.3

"Amable" (bondadoso) significa tener misericordia, tolerancia y perdón. Es el contrario de ser vengativo, intolerante y duro. Significa que nos alejamos del hábito de catalogar cómo las otras personas nos han ofendido y reservarnos el derecho a retribuir de vuelta o sea venganza; si no que decidimos a relacionarnos con los demás para el bien de los demás (vs.9a). Este es uno de las formas más fundamentales en la cual nosotros debemos responder al trato de Dios con nosotros en estas  reas (Efesios 4:32)

"Humilde en espíritu" significa que estamos aprendiendo a dejar de lado nuestras demandas a ser servidos como alguien especial y en vez realmente tomar el compromiso de servir a otros. Esta actitud está descrita en Filipenses 2:3,4. Muchos de nosotros podríamos hacer una lista rápidamente de cómo nuestros amigos cristianos nos sirven en formas inadecuadas y cómo ellos debieran servirnos mejor-- y se los comunicamos también. Pero también a muchos de nosotros la perspectiva ha sido cambiada con agradecida humildad, cuando otros vienen con una preocupación especial y creativa para asistir a otros más efectivamente, en su caminar con Dios. Esta no es una actitud que se adquiere automáticamente con el pasar del tiempo; es una actitud que uno elige tener en la vida, a menudo dolorosa cuando decidimos confiar en nuestro Padre para que Él nos cuide y así nosotros practicar Filip. 2:3,4 en verdaderas situaciones reales.

>> Esta es la clave para una vida sana en una familia cristiana-- un grupo de personas que están comprometidas a volverse más cuidadosos (amorosos) de los demás y no comprometidos a ser más "queridos" por el resto. Y este mismo compromiso de amar personas debe ser expresado en diferentes direcciones...

PHILOXENIA: Amar a aquellos fuera de la familia cristiana

"Hospitalidad" significa m s que estar dispuesta a invitar a alguien a la casa. Philoxenia es "amar al extranjero", y probablemente se refiere aquí a otros cristianos que carecen de familia espiritual y a aquellos que no conocen a Cristo. Este es un valor que Dios quiere que cultivemos tanto como el valor philadelphia. ¿Por qué? Porque Dios ama a aquellos fuera de su familia como a los que están dentro de su familia, y Él quiere que ellos se hagan miembros de su familia. Y Él extiende la invitación a través de nosotros.

Tal como una familia se regocija cuando se le agregan miembros (NACIMIENTOS, PARENTELA POLÍTICA), nos debiera dar un gran gozo cuando vemos gente que entrega su vida a Cristo, y comienzan a crecer en Él, en el contexto de nuestra familia cristiana (BAUTISMOS).

Pero esto no ocurre automáticamente. Lo más común es dejarlo de lado. Y es por eso que el autor habla de no descuidarlo. Grupos enteros de cristianos comúnmente interactúan entre ellos y se convierten en un PELOTÓN DE SANTOS los cuales efectivamente te comunican que no eres bienvenido, o en GHETTOS en los cuales niños cristianos crecen sin tener contacto con otros y no tienen el menor interés por aquellos sin Cristo. ¿Porqué habríamos de obviar Philoxenia?

() Porque estamos muy inmersos en philadelphia. El amor entre hermanos es una cosa extraordinaria. De hecho, es tan agradable que es natural querer pasar todo nuestro tiempo libre así. Pero recuerda: Dios quiere que nosotros alcancemos a aquellos que están afuera tal como otros nos alcanzaron a nosotros. De hecho, la buena calidad de nuestro philadelphia depende de esto (porque nos hace mantenernos en la gracia, enfocarnos en los otros, baja las expectativas que yo tengo en mis hermanos cristianos, etc.).

Por lo tanto, una sana philadelphia debiera fortalecernos y motivarnos para ser más atrevidos y efectivos en compartir sobre Cristo con otros en el trabajo, en el colegio, con nuestras familias y vecinos (Hechos 2: 46,47; es como una BOMBA BENCINERA donde uno se reabastece). Philadelphia debiera también estar abierto y a la mira de todos-- así demostrando a otros no-cristianos la calidad de las relaciones amorosas que a menudo terminan por dar una curiosidad de conocer más acerca de Dios, el cual es el que lo hace posible. Jn 13: 34,35

() () Porque dudamos que nuestro esfuerzo va a ser espiritualmente significativo. Esto es lo que el autor está  enfatizando (vs.2b) Como Abraham, quien sirvió almuerzo a tres  ángeles sin saberlo; este esfuerzo muchas veces es mucho más significativo de lo que nosotros creemos. Algunos de esta gente pueden llegar a ser cristianos por lo que nosotros decimos o hacemos. Otros puede que no, pero podría tener su visión del cristianismo positivamente alterada producto de nuestro esfuerzo. Algunos pueden convertirse en buenos amigos.

() () () Porque concluimos que somos inadecuados en ésta  área. Puede que naturalmente sea introvertida. Puede que sea difícil para ti entablar conversaciones con la gente que uno no conoce. Puede que te compares con aquellos que son más extrovertidos, carismáticos, donados en esta  área-- y erróneamente concluir que los otros están mejor si uno los deja tranquilos. Pero Dios dice que Él tiene personas a tu alrededor que están puestas ahí en forma única y que sólo tú las puedes alcanzar. Y Él está contigo para ayudarte a comunicar su amor por otros. Y hay formas para llevar esto a cabo en forma fácil.(VER A CONTINUACIÓN).

¿Qué pasos prácticos podemos tomar para cultivar esto?

Conocer a aquellos cerca de uno: vecinos, compañeros de colegio y trabajo. Ser útil en formas prácticas: cuidar niños de otros, ayudar a alguien enfermo, escuchar a alguien.

Conocer a los extranjeros y ayudarlos en formas prácticas: invitarlos a la casa con las familias, ubicarlos en la ciudad, invitarlos a los grupos caseros, enseñarles el idioma, etc.

Abrir nuestra casa: Albergar a algún estudiante, invitar gente a cenar o a fiestas, prestar casa para que niños o jóvenes se reúnan.

Invitarlos a que se junten en actividades apropiadas de iglesia, grupos caseros, conciertos cristianos.

>>¿Qué estamos haciendo nosotros? ¿Estamos activamente y con un propósito alcanzando a aquellos que no conocemos y así mostrarles que Dios los ama?

¡La dinámica de philadelphia con philoxenia es una combinación espiritual poderosa! Debiera transformarse en un ritmo, en una manera de vivir.

nota al pie de la página

1 Traducido por Marie Claude Bastres, Iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Punta Arenas, Chile