Apocalipsis 6

La Gran Tribulación: El Juicio de Dios y la Actividad Redentora

Por Gary DeLashmutt
Xenos Christian Fellowship
Columbus, Ohio, EE.UU

Introducción

Ahora entramos en la sección más larga de este libro, Apocalipsis 6:1-16, la cual es una mirada multifacética al fin de los tiempos, La Gran Tribulación.

El versículo 7:14 habla de la gente que ha salido de la gran tribulación (leer). Éste término hace eco a propósito de la descripción de Jesús del periodo de maldad y juicio que viene inmediatamente antes de su retorno (leer Mateo 24:21-22).

Durante las siguientes semanas, quiero dar una mirada cercana a algunas de las características claves de este período, que tiene nombres tan simbólicos como “el dragón”, “la bestia”, “el falso profeta”, y “la misteriosa Babilonia”. Pero esta mañana quiero revisar este pasaje entero y resaltar el tema principal—el de la actividad enjuiciadora y redentora de Dios.

Actividad Enjuiciadora de Dios:

Durante este período, Dios es inusualmente activo en enjuiciar al mundo. La actividad enjuiciadora de Dios está retratada como una serie de 3 juicios de 7 partes: el juicio de los sellos (6:1-17; 8:1), el juicio de las trompetas (8:2-9:21; 11:15-19), y el juicio de las copas (15:5-16:21). No está exactamente claro (para mí al menos) cómo están relacionados estos juicios entre sí cronológicamente.

Existen tres visiones comunes con respecto a este tema:

EQUIVALENCIA: Estos juicios representan tres maneras de ver los mismos juicios—todos terminando con el retorno de Jesús.

CONSECUTIVOS: Estos juicios son secuenciales, el séptimo juicio del sello y de la trompeta abren los juicios de las trompetas y de las copas respectivamente.

INTENSIFICACIÓN PROGRESIVA: Estos juicios están en escala y aparecen casi al mismo tiempo, resultando en una intensificación cada vez mayor hasta el séptimo juicio que ocurre simultáneamente y termina en el retorno de Jesús.

No estoy realmente seguro de cuál es la visión correcta. Las tres series de juicios aumentan en intensidad, y parecieran terminar con el retorno de Jesús –sin embargo los séptimos juicios del sello y de la trompeta parecieran que abren los juicios de la trompeta y de las copas. El punto principal es que ellos describen el juicio temporal de Dios de la humanidad (distinto de su juicio final), y terminan con el retorno de Jesús para derrotar a sus enemigos y establecer el reino de Dios.

Esto nos lleva a un entendimiento importante con respecto a estos juicios—es decir, cómo enjuicia Dios. Debido a que Dios es soberano, todos estos eventos son finalmente sus juicios. Pero está claro que algunos de ellos son juicios activos directamente iniciados por Dios, mientras muchos de ellos son juicios pasivos—iniciados por la gente malvada, pero utilizados por Dios para sus propósitos.

La Biblia está llena de ejemplos del juicio activo y pasivo de Dios. Las plagas de Egipto en los tiempos de Moisés, a través de los cuales Dios colocó una presión creciente en el Faraón, son ejemplos del juicio activo de Dios. La conquista de Israel (por los Asirios por Shamanesar) y Judá (por el Babilónico Nabucodonosor) son ejemplos del juicio pasivo de Dios. Dios permite que estos gobernantes malvados hagan lo que ellos quieren hacer, pero usa sus acciones para disciplinar a Israel y a Judá por su rebeldía—y luego Dios enjuicia a estos gobernantes por su maldad.

Así también en Apocalipsis, la mayoría de los juicios del tipo Tribulación son los juicios pasivos de Dios. Él levanta/saca su restricción normal de la maldad y permite que las personas malvadas (demoníacas y humanas) hagan lo que ellos quieren hacer y le da a la humanidad rebelde lo que ellos desean obtener. La visión general de Pablo con respecto a este mismo período deja esto en claro (leer y explicar 2Tess.2:3-10). Antes de volver a la pregunta de la razón de Dios para hacer esto, miremos primero los juicios de la tribulación mismos y veamos cuáles son pasivos y cuáles son activos:

Todos los juicios "sellados" a excepción de uno son el juicio pasivo de Dios. Leer 6:1,2. Esto es evidentemente una descripción de la aparición del Anticristo el cual está surgiendo, en la medida que comienza a conquistar el mundo militarmente. Esto pone en marcha una serie de horribles consecuencias en los próximos 3 sellos: una guerra mundial (6:3-4), hambruna (6:5-6), y muerte (6:7-8). Él también da muerte a muchos seguidores de Jesús (6:9), lo cual obviamente no es el juicio directo de Dios. Solamente entonces leemos la intervención directa de Dios (6:12-17) a través de una serie de eventos sísmicos únicos y cósmicos que señalan el retorno de Cristo y el juicio directo sobre sus enemigos.

Pareciera que la mayoría de los juicios de "trompetas" son también los juicios pasivos de Dios. Las Trompetas 1 al 4 evidentemente registran la devastación causada por el horrible gobierno sobre la humanidad del Anticristo (y de Satanás): tierra, océano y devastaciones acuíferas, y (posiblemente) un invierno nuclear (8:6-12). La Trompeta 5 registra el desencadenamiento de los demonios para atacar a la humanidad (resumir 9:1-11). Nótese que un ángel caído "abre" la fosa que suelta a Abadón (Satanás o un demonio gobernante). La Trompeta 6 describe "la liberación" de un ejército para matar a un tercio de la humanidad (leer 9:14-16). Solamente entonces leemos del juicio directo de Dios, en la séptima trompeta para establecer su reino y destruir aquellos que han destruido la tierra de esta manera (leer 11:15,18).

Sólo en los juicios de "las copas" leemos sobre una serie terrible de juicios (aparentemente) directos por Dios sobre el Anticristo y sus seguidores que no se arrepienten. Los primeros cinco tienen una serie de plagas sobre ellos (16:1-9). El sexto es un juicio pasivo, por el cual el Anticristo reúne las naciones rebeldes para una batalla final en contra de Jesús (16:12-16). El séptimo describe el juicio directo de Dios sobre "la misteriosa Babilonia" – el sistema malvado de Satanás (16:17-21).

RESUMEN: La mayoría son juicios pasivos de Dios; mientras algunos, los finales, son activos.

Esto nos lleva a otra perspectiva importante—el porqué Dios juzga. ¿Por qué Dios juzga pasivamente durante la mayor parte de la Gran Tribulación? y ¿por qué juzga activamente hacia el final? Estas dos formas de juicio aparecen con dos propósitos distintos.

Dios interviene directamente, juicios activos para destruir a sus enemigos para poder rescatar la tierra y la humanidad de la destrucción.

¿Por qué Dios pasivamente permite que sus enemigos hagan tanto daño antes de intervenir directamente?

Parte de la respuesta pareciera ser que Dios está demostrando la completa locura de la rebeldía en contra de él (la mentira antigua que los ángeles y la humanidad necesitan ser independientes de Dios para ser "libres"). Al permitir que los rebeldes obtengan lo que desean, Dios demuestra al universo entero y para siempre que el único plan que no termina en un desastre total es su gobierno.

Otra parte de la respuesta es que Dios está obrando a través de juicios pasivos para polarizar la humanidad para que los más posibles se vuelvan a él. El libro de Apocalipsis describe tal polarización. Mucha gente reconoce que esta es la mano de Dios, pero rehúsan arrepentirse y así se endurecen irremediablemente (FRASE RECURRENTE: "ellos no se arrepintieron", "ellos blasfemaron en contra de Dios"). Pero evidentemente, millones de otras personas se volverán a Dios en parte porque se dan cuenta a través de estos juicios que no hay otra respuesta. La otra razón por la cual se vuelven a Dios es por su actividad redentora increíble durante este mismo período de tiempo…

La Actividad Redentora de Dios

Al mismo tiempo en que Dios vierte su juicio hacia la humanidad (en las formas explicadas anteriormente) en forma extraordinaria, él también actúa en forma extraordinaria para alcanzar a la gente e invitarlos a venir a su Hijo Jesús para salvación. Estos mismos capítulos describen por lo menos cuatro formas extraordinarias en las que Dios lo hace.

LOS MÁRTIRES: Como todos los tiranos, el Anticristo odia a los seguidores de Jesús porque rehúsan adorarle y seguir su sistema religioso falso (e.i. Roma, Hitler, Stalin, Mao). Pero como el archí-tirano, él evidentemente los mata en números que hace ver como mansos a los otros tiranos. Leer 6:9-11. Estos son evidentemente mártires de la Tribulación (ver también 20:4). Dios promete que él juzgará a sus asesinos, pero los urge a esperar hasta que el número de mártires completo haya sido muerto. ¿Por qué Dios permite esto? Porque, como la historia de la iglesia lo ha mostrado, "la sangre de los mártires es la semilla de la iglesia".

El testimonio máximo para Jesús es cuando sus seguidores de verdad mueren por su fe. Esto fue cierto en el I y II siglo en Roma, esto fue cierto en el siglo XX en China (STATS). Dios está dispuesto a dejar que muchos de sus siervos sean martirizados para que la gente que no es salva pueda ver la realidad de su fe y volverse a Jesús. ¿Cómo puede él dejar que su gente pase por esto? Porque él mismo lo hizo a través de Jesús, y porque él lo va a más que reparar en su reino eterno.

LOS 144 MIL: Durante la tribulación, mucha gente judía va a venir a la fe en Jesús. Dios levanta a 144.000 de ellos (leer 7:1-8) y los protege del Anticristo, aparentemente para que puedan evangelizar a millones de personas por todo el mundo (leer 7:9-10).

LOS 2 TESTIGOS: Dios levanta a dos individuos extraordinarios y los protege en forma sobrenatural para un ministerio de predicación centrado en Jerusalén por un período de 3 años y medio (leer 11:3). Muchos creen que estos dos testigos son Moisés y Elías (ver sus partidas inusuales, sus apariciones el Monte de la Transfiguración como una muestra de la venida de Jesús en su reino, 11:6 para milagros similares, y Malaquías 4:4-6). El Anticristo los mata, y aparentemente con esto demostraba su autoridad sobre Jesús — pero entonces Dios los levanta de entre los muertos hacia el cielo a la vista del mundo entero (leer 11:7-12). Podemos inferir que muchos vendrán a Cristo a través de su predicación.

EL ANGEL TESTIGO: Dios inclusive envía un ángel para proclamar las buenas nuevas a toda la tierra (leer 14:6,7). Debiéramos asumir que mucha gente responderá a este increíble testimonio.

Toda esta extraordinaria actividad evangelística aparentemente culmina en dos "cosechas" cuando Jesús vuelve. Sus ángeles "cosechan" la siega madura de los creyentes vivientes al rescatarlos y traerlos a él a su reino (14:14-16), y ellos "cosechan" a los rebeldes no arrepentidos que van a juicio (14:17-19).

Los cristianos están en desacuerdo con respecto a la identidad específica de estas figuras—pero el punto central es claro. El Dios de la Biblia, que eventualmente juzgará a todos los rebeldes que no se han arrepentido, es también el Dios que se preocupa de la gente, y no quiere que nadie perezca, y toma medidas extraordinarias para alcanzarlos (2Pedro 3:9).

¿Entonces?

El trato de Dios con la humanidad durante la Gran Tribulación hace un paralelo con la forma en que Él trata a cada uno de nosotros individualmente.

  • "Les permito que se vayan por su propio camino y que experimenten lo inútil de la vida sin Mí." ¿Cómo responde Dios normalmente en esta vida cuando no queremos tener nada que ver con Él? Él nos deja ir por nuestro propio camino con la esperanza que descubriremos que todos nuestros ídolos no nos llenan, que no podemos hacer funcionar nuestras vidas sin Él (EJEMPLOS). Esto es un juicio pasivo de Dios (Romanos 1:18 al final).
  • "Si persistes en tu rebeldía en contra mía, tendré que sentenciarte eternamente a una separación de mi." Pero tenemos un tiempo finito para cambiar nuestra mente con respecto a someternos a Dios. Él no nos permitirá que nosotros andemos sin la menor consideración por los demás en su universo para siempre. Vendrá un día cuando Dios va a hacer cumplir lo que nosotros hemos elegido en esta vida. Esto es el juicio activo de Dios (2 Tesalonicenses 1:9)
  • "Te amo y te estoy invitando para que vengas a mi a través de Jesús." Incluso mientras te deja ir, Dios tiene la esperanza de que recapacitarás y vendrás a Él. Y él deja en claro que sin importar cuánto te hayas rebelado en contra Suya, Él está listo para perdonarte, vivir en ti y transformar tu vida. Es por esto que envía a Su gente a compartir contigo, orar por ti, invitarte a las reuniones como estas, etc. Esta es la actividad redentora de Dios en tu vida (Juan 3:16). ¿Qué harás con la invitación de Dios?

Notas al pie

  • Razones adicionales para pensar que Apocalipsis 6-16 tiene que ver con el fin de la era incluye lo siguiente. Cualquier interpretación literal de estos eventos, obviamente no está completa. Se da por sentado que Juan emplea un lenguaje simbólico, él está aún comunicando una serie de eventos literales. A no ser que espiritualicemos completamente este pasaje, estamos leyendo con respecto a cosas que nunca han ocurrido anteriormente.
La bestia (Anticristo), descripta en el cáp.13, corresponde exactamente a otro pasaje que describe a la misma persona –lo cual coloca a este personaje en el fin de las eras, interrumpido por el reino del Mesías (ver 2 Tess.2:3-8). Las docenas de citas del Antiguo Testamento y alusiones en este pasaje, son a los pasajes que describen el fin de la era y el establecimiento del reino de Dios (comparar 6:12 y referencias del A.T.).