Lucas 1:26-38

La Concepción Única de Jesús1

Por Gary DeLashmutt
Xenos Christian Fellowship
Columbus, Ohio, EE.UU

Introducción

Lucas comienza narrando dos concepciones milagrosas. La de Juan que fue como la de Abraham, y la de Jesús que fue aún más inusual...

Leer 1:26-29. Nótese que Lucas registra la reacción emocional de María (“perturbada”) y el hecho que ella mentalmente sopesaba lo dicho por Gabriel. Esto es más evidente en las fuentes de los testigos oculares—Lucas probablemente entrevistó a María.

Leer 1:30-37. ¡Detengámonos justo aquí!
María no está casada y es una virgen, pero en noviazgo (comprometida) con José. Esto sugiere que ella era bastante joven—entre los 13 y 17 años. Aparentemente, ella tenía una gran actitud hacia Dios. Dios a través de Gabriel le dice que ella está por convertirse (evidentemente muy pronto) en la madre del Mesías. Cuando ella pregunta cómo puede ocurrir puesto que ella es virgen, Gabriel realmente no le ofrece una explicación muy detallada. “Dios lo hará así como lo hizo con tu pariente Elizabeth—no te preocupes por ello”. Esto nos lleva a nuestra primera pregunta…

¿Es esto posible?

Muchos de los llamados cristianos se sienten avergonzados con este pasaje bíblico porque describe algo milagroso. Debido a que quieren presentar falsa alabanza a la Biblia, ellos dicen que es un mito, una leyenda al estilo PAUL BUNYAN (el peregrino) y Babe The Blue Ox, simplemente una historia trasmitida en el tiempo para el entretenimiento y la enseñanza. Consideren este comentario hecho por uno de los maestros de la Biblia más ampliamente leídos en el siglo XX.

“Este pasaje nos dice…de lo que nosotros llamamos un Nacimiento Virginal.  El Nacimiento Virginal es una doctrina que presenta muchas dificultades; y es una doctrina la cual nuestra Iglesia no nos obliga a aceptar en forma literal y en el sentido físico…”2

¿Qué piensas acerca de esta declaración?

Lucas no presenta este relato como un mito, sino como un hecho histórico. Recuerda 1:3,4? Tanto los evangelios como la literatura Judía extra bíblica nos dicen que Jesús fue despreciado por sus enemigos como un bastardo (REFERENCIAS; Juan 8:19,41). ¿A quién le importa lo que la “Iglesia” requiere o no requiere? Si nosotros rehusamos tomar las aserciones bíblicas seriamente, ¡hemos tomado autoridad sobre la Palabra de Dios! Barclay sería más honesto en decir: “La Iglesia y yo rechazamos lo que la Biblia dice a cerca de la concepción de Jesús.”

Es más, este relato es muy diferente de los relatos de la literatura mitológica. En los mitos, lo milagroso es considerado como algo común. Pero nótese la reacción de María (vs.34) y la reacción de José en Mateo 1:18,19 (DRAMATIZARLO). ¡Él sabe cómo las mujeres se embarazan! ¡Él tuvo que ser convencido por otro evento sobrenatural para que no se divorciara de ella!

No hay forma de darle la vuelta. Lucas nos está diciendo que Dios hizo un milagro aquí, y ya que estamos hablemos de milagros ahora mismo. No voy a defender la posibilidad de milagros cada vez que aparezcan en el evangelio de Lucas.

Explicar la uniformidad de la causa y efecto en un sistema cerrado versus la uniformidad de la causa y efecto en un sistema abierto. Debido a que Dios es omnipotente, los milagros son posibles. Este es el punto de Gabriel en vs.37. Cualquiera que tenga problema con los milagros (filosóficamente) está simplemente diciendo que tiene un problema con la existencia de un Dios infinito y personal. El que creó las leyes naturales puede ciertamente temporalmente suspenderlas si es que él quiere hacerlo.

En realidad, esta concepción virginal es más bien una parte pequeña del aspecto sobrenatural del nacimiento de Jesús. En el vs.32 (“Hijo del Altísimo”) y en muchos otros pasajes nos dice que el niño nacido a María era en efecto ambos humano y divino—no medio humano y medio dios como los mitos Griegos—sino que completamente humano y completamente Dios. Esto es lo que se llama Encarnación: que en un momento de la historia, la segunda Persona de la Trinidad entró en la raza humana sin cesar de ser Dios.

Así que nos confrontamos con un evento completamente sobrenatural en la concepción de Jesús. Y eso, pienso, trae a colación una pregunta obvia “¿Por qué Dios hizo esto?”  Lucas nos da dos respuestas, ambas están arraigadas en la enseñanza del Antiguo Testamento.

¿Por qué hizo esto Dios?

Para confirmar que Jesús era el Mesías (vs. 32,33).

La concepción única de Jesús no fue un mero milagro en sí mismo—fue también el cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento. Con más de 730 años de anticipación, Dios predijo que una “señal” del Mesías para los judíos, sería la de un Hijo nacido de una virgen (leer Isaías 7:14), y este niño sería ambos humano y divino (leer Isaías 9:6). Estos es lo que Gabriel le está recordando a María en el vs.32,33.

Esta es sólo una de más de 100 predicciones específicas hechas por los antiguos profetas hebreos concernientes a lo que llamamos la primera Venida de Jesús el Mesías. Estos profetas predijeron su linaje humano, su lugar de nacimiento, dónde él crecería, detalles de su ministerio público, cuando vendría, cómo sería rechazado, cómo moriría y sería resucitado.

Como dije la semana pasada, esto es lo que separa a la Biblia de todas las otras también “llamadas” escrituras. Sólo la Biblia provee este tipo de evidencias objetivas de que es la Palabra de Dios. Los desafío a examinar estas predicciones y explicarlas de alguna otra forma.3 La posibilidad de que alguien pudiese cumplir con todas estas predicciones por accidente es astronómica. Es por esto que la fe bíblica en Jesucristo no es FE CIEGA, sino que es una FE RAZONADA.

Para proveer salvación (vs.31).

El nacimiento virginal y la Encarnación fueron necesarios para que Jesús fuera nuestro Salvador.  (“Jesús” significa  “la salvación de YHWH.”). Para explicar esto, necesitamos comprender el “dilema” de Dios de acuerdo a las escrituras.

  • Debido a que Dios es santo y justo, él no puede simplemente omitir las violaciones a su carácter. La Biblia enseña que todas las violaciones de este tipo (pecados) deben ser castigadas con la muerte. (Rom.6:23)
  • Debido a que Dios es amoroso, él provee un sustituto inocente quien pagará por nosotros la multa de nuestros pecados. (Juan 3:16)

Esto está dramáticamente prefigurado en el Antiguo Testamento por EL DÍA DE LA PROPICIACIÓN (EXPLICAR). Pero esto era sólo un presagio del Sustituto que Dios había elegido. De acuerdo a las escrituras, algunas reglas se aplican al verdadero Sustituto.

Él debía ser un miembro de la raza humana (Hebreos 2:17; Isaías 53). Esto es debido a que los animales no pueden representar a los seres humanos; ellos ni siquiera son agentes morales con libre albedrío (Hebreos 10:4). Sólo un ser humano puede tomar el lugar de los seres humanos.

Él debía ser un ser humano sin pecados (Hebreos 7:26,27). Porque sino, sólo hubiese podido pagar por sus propios pecados.

Él debía también ser Dios, para que su muerte tuviese un valor infinito (1Timoteo 4:10). Si él fuera sólo un hombre sin pecado, podría sólo morir por otro ser humano (1 a 1). Pero debido a que él también es Dios, su muerte tiene un valor infinito y puede pagar por todos los pecados de toda la gente, en todos los tiempos.

¿Cómo puede, este Sustituto divino y humano llegar a ser? ¡Piensa cuidadosamente!

Si Él debe ser un humano, existe sólo un camino para entrar en la raza humana y este es por nacimiento físico.

Si él debe retener su divinidad, no puede tener dos padres humanos, o sino sería sólo un humano. Así que un padre debería ser humano y Uno debería ser Dios.

Pero ya que Dios no tiene un cuerpo físico, esta Persona no puede ser concebida en una forma natural. Le tomaría a Dios concebir en forma sobrenatural a esta Persona en el vientre de una madre humana. ¡Y esto es precisamente lo que Gabriel describe!

Por lo tanto, el nacimiento virginal no es un tema de “tómalo o déjalo”—¡era necesario para nuestra salvación! Este es un ejemplo de la maravillosa consistencia lógica del plan de salvación bíblico.

¿Qué podemos aprender de esto?

María acaba de ser informada de la voluntad de Dios. No puedo evitar el ponerme en su lugar y preguntarme cómo yo respondería. Puedo pensar en tres posibilidades.

RESISTENCIA: Ella hubiese podido razonar: “Esto suena bastante duro.” Las madres solteras de ninguna manera eran aceptadas en esta sociedad. Era incluso castigable (en teoría) con la muerte. “Voy a ir al colegio y mis amigos pensarán que soy extraña. ¿Y qué voy a decirle a José? ¿y Qué de mis padres?” Había definitivamente un costo asociado a esta oportunidad.

Esta es la manera en que la voluntad de Dios a menudo es para nosotros. Nos provee de una oportunidad de ser usados por él, pero también nos acarrea hacia lo que nosotros tememos más: ser diferentes a los demás (CONVERSIÓN), o renunciando a algo que nosotros sentimos que necesitamos (RELACIONES ROMÁNTICAS NO SALUDABLES), o atreviéndose a hacer algo de lo que nos sentimos inadecuados (DANDO TESTIMONIO DEL EVANGELIO; CONFRONTANDO ALGUIEN QUERIDO).

Si yo hubiese sido María, podría bien haber dicho, “Mi vecina Sue está ampliamente calificada para hacer este trabajo. No veo ninguna razón en particular por la cual deba ser yo. Francamente, no estoy segura si estoy lista para esta tarea.” Ella podría haberse resistido a la voluntad de Dios en este caso o en cualquier otro caso.

¿Qué hace Dios cuando no estamos listos para entrar en acción? Él nos permite desobedecer. Soy uno que cree que si María hubiese dicho, “no estoy lista para esto”, Dios hubiese dicho “bueno”, y hubiese ido a buscar a otra persona – y María hubiese perdido la oportunidad de ser usada por Dios de esta manera.

Existen muchos ejemplos bíblicos de esto. Leer 2Timoteo 4:10ª. Demas era uno de los compañeros de Pablo. Me pregunto ¿qué tenía Demas en Tesalónica que sintió que valía la pena desertar a Pablo? ¿Una mujer? ¿Una oportunidad de negocios? ¿Sencillamente cansado de las duras condiciones de vida de Roma? Nunca lo sabremos en esta vida—pero se reduce a esto: Demas tenía una oportunidad para avanzar espiritualmente, pero la situación se estaba poniendo difícil y se dedicó a otra cosa.

Un día nos encontraremos con Demas. Apuesto a que él no sentirá que valió la pena (cualquiera cosa que haya sido) dejar pasar la oportunidad. ¿Dirá María que a pesar de que sus peores miedos ocurrieron, definitivamente valió la pena?  ¡Por supuesto que lo hará! Cuando vivimos para Cristo, ¡eso es de un valor eterno! Cuando todo el polvo se asiente, todo lo que realmente importará es si nuestras vidas contaron para Jesús o no.

ESFUERZO PROPIO: Por otra parte, ella hubiese podido hacer la voluntad de Dios con su propio esfuerzo. Abraham hizo esto. Dios dijo a Abraham, que era su voluntad que tuviera un hijo. Después de que nada ocurrió por 5 años, Sara dijo “Dios ayuda a aquellos que se ayudan a si mismos. Claramente, Dios quería que tú lo llevaras a cabo. Aquí está mi joven, fértil esclava—creo que tú sabes qué hacer desde aquí en adelante. Realiza la voluntad de Dios.”

Abraham y Agar concibieron un niño—pero Dios no estaba entusiasmado con esto. Dios dijo, “Yo dije que yo produciría un hijo a través de tu esposa infértil, Sara. Yo no te dije que fueras y en tu propio esfuerzo carnal hicieses que ocurriera.” (dicho sea de paso, Dios no rechazó a Agar e Ismael).

Pasaron 20 años más. Él ahora sabía que sólo un acto de Dios podría hacer que esto ocurriera. Leer Romanos 4:19-21. Releer vs.21. Algunos de nosotros necesitamos aprender esta lección. Creemos que podemos ir por el mundo, y lograr la voluntad de Dios por pura fuerza de voluntad y presión (MINISTERIO). Pero veamos 1Corintios 3: 6,7. Si tú tienes la perspectiva de Pablo, esto no nos lleva a quemarnos.  ¿Qué hay de ti? ¿Recuerdas que sólo Dios puede producir frutos espirituales?

Volvamos a Lucas y veamos cómo María respondió. Observemos la reacción de María. Leer vs.38. Esta es la respuesta de la FE BIBLICA. Existen dos elementos distintos en su respuesta:

“Aquí tienes a la sierva del Señor.”  Ella expresa su disponibilidad y se presenta a Dios. Eso es lo que busca Dios de nosotros—no nuestra habilidad, sino nuestra disponibilidad. Dios quiere saber si estamos dispuestos a ponernos activamente en sus manos. Esto es lo opuesto a resistir a la voluntad de Dios.

Pero en el siguiente respiro dice, “…que él haga conmigo como me has dicho.”  Esto es dependencia en Dios para que su voluntad se haga en su vida, un reconocimiento de que ella no puede hacerlo en su propio poder. Esto es lo opuesto a esfuerzo propio.

Si tú has estado caminando con Dios por mucho tiempo, tú entiendes esto. Tú necesitas regularmente venir ante Dios y activamente presentarte ante él para ser usado por él, con una actitud de verdadera dependencia en él para llevar a cabo su voluntad a través de uno.

SANTIFICACIÓN: ¡No veo diferencia entre el cumplimiento del sermón del monte y el tener un hijo siendo virgen! ¡No podemos obedecer la voluntad de Dios por nosotros mismos! Necesitamos verdadero poder externo proveniente de Dios para cambiar. Y aún así, ¿Cuándo te ha forzado Cristo a cambiar tu vida? Él espera tu sincera disponibilidad para darte su voluntad para tu vida.  (TAMBIÉN MINISTERIO).

EVANGELIO: Este principio de fe bíblica dinámica se aplica a ti inclusive si no eres cristiano. Puedes estar bajo la impresión en la medida que lees la voluntad moral de Dios, que él pretende que tú comiences tratando verdaderamente con todas tus ganas de seguir sus reglas—esa es la forma en que tú llegas a él. Dios no te está pidiendo que te salves a ti mismo, de la misma manera en que pide a María que tenga un bebé siendo virgen. Él no está mirándote para ver si eres suficientemente bueno para ganar tu salvación. Lo que él quiere saber es: ¿Estás dispuesto activamente a confiar tu persona a Jesucristo, confiando que su muerte pagará por tus pecados?  Para ser como María y decir, “Está bien, dejaré que Cristo me salve”. Si tú tienes esa respuesta esta noche, puedes entrar en una relación con Dios como muchos de nosotros. Pero si tu vienes intentando ganártela, o hacerlo por ti mismo, o hacerlo a tu manera—Dios no aceptará este acercamiento.


1 Traducido por Marie Claude Bastres, Chile,  Texto extraído de www.xenos.org

2 William Barclay, The Gospel of Matthew, vol. 1 (Philadelphia: Westminster Press, 1958), p. 10.

3 (Cristianismo, la Fe  Que Tiene Sentido, libro editado por Xenos Christian Fellowship).