Lucas 7:36-50

Una Cena Interrumpida

Por Gary DeLashmutt
Xenos Christian Fellowship
Columbus, Ohio, EE.UU

Introducción

Hoy miraremos el pasaje de Lucas 7:36-50 – una cena interrumpida.  Pero antes de leerla, debiéramos leer lo que Jesús dijo inmediatamente antes—debido a que nos da un indicio claro del significado de este incidente (leer 7:34b, 35).  Jesús es el amigo de los pecadores (no religiosos/judíos abiertamente inmorales).  Sus enemigos (los líderes religiosos) concluyen a partir de esto que él es un pecador (“se atraen mutuamente”).  Pero Jesús insiste que su amistad con los pecadores personifica la sabiduría de Dios, y que esto se demuestra por lo que ocurre a los que responden a su amistad.  Veamos cómo este incidente ilustra la declaración de Jesús...

El Pasaje

Leer 7:36. Los fariseos eran una secta de líderes religiosos judíos que se indignaban por la asociación de Jesús con los “pecadores”.  No se nos dice la razón por la cual este Fariseo (llamado Simón en 7:40) invitó a Jesús a cenar—pero lo que continúa implica que era una investigación bajo la pretensión de hospitalidad.  No le costó mucho encontrar la mugre que estaba buscando...

Leer 7:37,38.  Las cenas a menudo se realizaban en el patio exterior, de esa manera los que pasaban cerca podían fácilmente ver la fiesta y unirse.  Ellos comían acostados, acomodándose sobre sus hombros izquierdos con sus pies hacia afuera de la mesa.  (Esto explica porqué la mujer podía ungir, lavar  y besar los pies de Jesús sin estar debajo de la mesa.)  Esta mujer había ejercido una vida de inmoralidad sexual-- probablemente ya sea como prostituta o como la puta del pueblo.  El perfume era muy costoso (alrededor del salario de un año).  Este incidente se prolongó por un tiempo (descripción de las acciones; tiempo presente ¿?), y Jesús obviamente no hizo ningún esfuerzo por detenerla.

Mientras ocurría esto, Simón formaliza (en silencio) una interpretación de su significado (leer 7:39).  Esencialmente lo que él estaba diciendo es que la tolerancia de la presencia de esta mujer por parte de Jesús y (especialmente) su contacto físico demuestran que él no es un profeta proveniente de Dios.  Un profeta sabría  que ella era una falsa pecadora y que nunca hubiese permitido ser tocado (y profanado) por este tipo de persona.  ¡Probablemente él estaba concluyendo que Jesús era mucho peor que el solo hecho de no ser profeta!  Talvez Jesús había sido su cliente o su amante-- y ella estaba intentando reconquistarlo al tratar de manipularlo emocionalmente y comprarlo con dinero que ella obtuvo de otro de sus clientes.

Mientras Simón está silenciosamente enjuiciando a la mujer y a Jesús, Jesús habla (leer 7:40-42).  A través de esta pequeña historia, Jesús está sutilmente a la vez comunicando que conoce la interpretación de Simón sobre este incidente (por lo tanto comprobando que por lo menos es un profeta)--y que la interpretación de Simón está equivocada.  Esta mujer no es una basura humana que está descortésmente interrumpiendo su cena al intentar desesperadamente que Jesús vuelva.  Ella es “una hija de la sabiduría de Dios”--ella ha respondido a la amistad con Jesús y la oferta del perdón de Dios, y este perdón ha llenado su corazón con amor agradecido.  Esto no es una ofensa con la cual uno debiera enojarse— ¡sino que un milagro con el cual debemos regocijarnos!

Pero el sutil acercamiento no funciona—Simón no conecta los puntos (leer 7:43a). Así que Jesús toma el acercamiento directo – leer 7:43b-50.  Este es el corazón del pasaje, así que asegurémonos que comprendemos los puntos claves.

Jesús clama tener autoridad divina para perdonar los pecados de las personas.  Si tú robas algo a tu vecino y lo admites, él puede decir “te perdono”.  Pero ¿qué pasa si yo entro en la mitad de esta conversación y digo “te perdono por robarle a tu vecino—y por todo lo demás?”  Esto es lo que Jesús le está diciendo a la mujer: “ te declaro completamente perdonada de todas las horribles cosas que has hecho en contra de las demás personas y de Dios.”  Esta es una declaración que polariza y que declara ser mucho más que un profeta, y una declaración que ningún otro fundador de otra religión ha hecho en la historia—es una proclamación de ser Dios.

Jesús no está diciendo que Simón no ha pecado mucho—él está diciendo que Simón orgullosamente  piensa que no necesita perdón.  Esto es un lenguaje muy irónico (como 5:32,33).  Él está diciendo: “tú falta de cortesía básica muestra que no me amas.  Y la raźón por la cual no me amas es porque tú piensas que no necesitas el perdón que yo ofrezco.”  El orgullo de Simón ha torcido ambas interpretaciones de las acciones de la mujer y su evaluación de quién es Jesús.  Por lo tanto, sus pretensiones de superioridad moral es un pecado mucho mayor porque enceguece a la gente para no ver la verdad.

El amar a Jesús no nos hace merecedores de su perdón-- el hecho de ser perdonados por Jesús motiva el amor hacia él.  Algunas personas (y algunas denominaciones de iglesia) malentienden esto como una enseñanza de arrepentimiento-- el amor de la mujer por Jesús compensa la culpa por sus pecados. Pero el punto central de la parábola y de la explicación de Jesús enseña exactamente lo opuesto.  Su ofrecimiento de perdón gratuito viene primero, y este asombroso regalo es lo que la motiva a amarlo con un abandono agradecido.

“La sabiduría es comprobada correcta por sus hijos

Volvamos a lo que Jesús dice en 7:47.  Jesús está describiendo una dinámica espiritual profunda que sólo él puede proveer:   Experimentar el amor de Jesús y su perdón tiene el poder único de cambiar tú corazón y transformar tu vida.  La religión nunca podrá hacer lo que logró el amor de Jesús y el perdón hacia esta mujer.  La religión sólo podía condenarla o a lo más restringir su conducta a través de un sentido de obligación y de miedo al enjuiciamiento—pero el amor de Jesús y el perdón cambiaron su corazón y su vida.  A esto se refiere Jesús en 7:34,35 cuando insistió en que su amistad con los pecadores era la sabiduría de Dios, y que los hijos de esta sabiduría daban testimonio o era comprobada por la vida cambiada de los pecadores que respondían a él.  Cuando te das cuenta que realmente lo que te mereces es el juicio, pero que en cambio Jesús te da el amor de Dios y su misericordia—esto derrite tu duro corazón y genera una gratitud que debe expresarse en un generoso amor. 

Esta es la experiencia más profunda del corazón humano.  Es por esto que esta historia me conmueve tanto.  Este es el gran tema de las grandes literaturas.  Quiero que  sientas el poder de esta tremenda verdad, mira una escena de “Les Misérables” de Victor Hugo.  Jean Valjean, el criminal, nos representa a ti y a mi.  El obispo representa el asombroso amor de Jesús.   Y la empleada del obispo representa la religión.  VER EL CLIP.  Fue el amor de Jesús a través de este obispo que rescató a Jean Valjean de una miseria endurecida y lo transformó en un hombre de gran integridad y amor.  Y la empleada (como Simón el fariseo) está choqueada y encolerizada por este tipo de amor.

Esto es lo que cambió la vida de un líder religioso judío llamado Saulo de Tarso.  Él se ganaba la vida asesinando cristianos, y lo hacía con calculada crueldad.  Pero luego el resucitado Jesús se le apareció cuando él iba camino a matar más cristianos.  Y en vez de matarlo en el lugar (que bien lo merecía), Jesús lo perdona y lo escoge para que sea su mensajero de su amor y misericordia para los demás.  Y esto cambió la vida de Pablo para siempre.  Él nunca se recuperó de la increíble disparidad entre lo que él merecía y lo que Jesús le dio.  Y esta disparidad lo motivó a darle su vida entera en gustoso servicio a Jesús al compartir el ofrecimiento de Jesús por todo el mundo. (leer 1Tim.1:12-17).

Esto cambió la vida de un hombre llamado John Newton.  Newton era un traficante de esclavos al principio de los 1800, y fue responsable de la muerte y abuso de miles de africanos.  Su corazón era oscuro y endurecido y sin esperanza-- pero entonces (como esta mujer) él encontró a Jesús y experimentó su increíble amor y perdón.  En gratitud, él le entregó su vida entera para servir a este Jesús.  Este John Newton fue el autor de una de las canciones más famosas  cristianas en el idioma inglés (“Amazing Grace”).  Newton también se convirtió en uno poderoso partidario espiritual de William Wilberforce, el cristiano que fue responsable de la abolición de la esclavitud en Gran Bretaña.  Puedes aprender del grandioso impacto redentor de la vida de Newton en la nueva película “Amazing Grace”. 

Esto fue lo que hizo que mi vida cambiara.  Conocí a Jesús 37 años atrás.  Estaba arruinando mi vida e hiriendo a otras personas cuando él me extendió su amor y su perdón.  Este descubrimiento de su inmerecido amor ha sido la experiencia más grande de mi vida debido a que tuvo el impacto más duradero y más profundo.  Mientras más vivo, más claramente veo cuán pecador y no merecedor soy, y más me impresiona que me haya alcanzado.  Es por eso que lo que más gozo me da es ver que otras personas se encuentren con él— ¡especialmente gente como esta mujer!

El amor de Jesús y su perdón pueden cambiar tu vida.  De esto se trata el convertirse en cristiano.  No te haces cristiano al suscribirte a las doctrinas de la Biblia y tratando de seguir las normas de la Biblia.  Te haces cristiano cuando te encuentras con el Jesús de la Biblia-- el mismo Jesús que encontró esta mujer, y el experimentar su amor y su perdón.  Es este encuentro con el Jesús vivo y con su amor no merecido que cambia tu corazón y gradualmente transforma tu vida para agradecerle, amarle y servirle al dar su amor a otros.  Puedes conocer a Jesús por fe, tal como lo hizo esta mujer.  Simplemente siéntate junto a ella y :

  • Reconoce tu deuda con él.  Dile “Me he rebelado en contra de Dios y he pecado en contra de las personas.  Tengo una deuda de pecado que nunca podré pagar de vuelta, y merezco el juicio de Dios.”
  • Pídele su regalo de perdón.  Dile, “Me agarro de tu misericordia. Y confío que estás dispuesto y puedes pagar mi deuda de pecado, y te pido que me perdones por todos mis pecados.”
  • Agradécele por su perdón.  Dile, “Te agradezco por amarme y por perdonarme como lo prometiste.  Quiero seguirte debido a tu amor.”

Cuando vienes a Jesús de esta manera, él te dice lo que le dijo a esta mujer: “tu fe te ha salvado---anda en paz.” 

Me pregunto si alguno de Uds. quiere compartir su propia confirmación de esta increíble realidad...