Lucas 12:13-34

Escapando del Peligro de la Avaricia

Por Gary DeLashmutt
Xenos Christian Fellowship
Columbus, Ohio, EE.UU

Introducción

La última vez, Jesús dio a conocer una advertencia en contra de la hipocresía (revisar).  AHORA, él da a conocer otra advertencia contra otro peligro espiritual...

Leer 12:13-14.  En cuanto al pedido del hombre, Jesús se rehúsa a actuar de una forma donde no tiene autoridad alguna.  Pero él va más allá de solo rehusarse y le da conocer una advertencia al hombre.  Él sintió que en el pedido del hombre había una mentalidad peligrosa  leer 12:15.

Perfil de un Idiota/Necio----  Rechazo del Materialismo (12:13-21)

Leer 12:16-19.  ¡Esta es una descripción del sueño Americano!  Este hombre era evidentemente un hombre trabajador y honesto, no existe evidencia alguna de que él haya quebrantado la ley, evadido impuestos, etc.  Él era un inversionista astuto; se retiró a temprana edad, etc.  Este tipo de personas son regularmente y altamente elogiados por nuestra sociedad.  Ellos escriben los libros mejor vendidos (best-selling), dan costosos seminarios que están llenos de gente, son modelos de lo que hace que EEUU sea tan grandioso, obtienen edificios que llevan su nombre, etc.

Sin embargo, ¡ Jesús llama a este hombre un idiota/necio (leer 12:20a)!  ¡Qué evaluación más chocante! ¡¿Qué podría posiblemente poseer Jesús para dar semejante veredicto tan severo? Antes de proseguir, quiero asegurarme que no malenfoquen el resto de esta enseñanza debido a que piensan que Jesús está diciendo algo que él realmente no está diciendo.

No es intrínsicamente incorrecto tener un buen trabajo, o avanzar en tu carrera y escalar en el sueldo.

No es intrínsicamente incorrecto tener sus propios bienes materiales y aprovecharlos o disfrutarlos.

No es intrínsicamente incorrecto ahorrar dinero para días lluviosos, universidad, jubilación etc.

Sin embargo, este hombre era un tonto.  Su perspectiva de la vida y sus prioridades estaban tan terriblemente torcidas que él merecía este apodo, al igual que mucha gente de hoy en día. Este es el perfil de un necio:

“Soy el único dueño de mi vida y de mis posesiones.” Cuando la Biblia utiliza éste término, se refiere a la gente que son ateos--que Dios no existe, o que su existencia no tiene una autoridad práctica sobre sus vidas. Este hombre puede que haya ido a la sinagoga y al Templo en forma ocasional, pero él vivió más bien como un dueño en vez de un servidor (Yo; Mi o Mis en 12:17-19).

Él escogió sus objetivos y gastó su tiempo independientemente de la dirección de Dios.                                   

Él  utilizó sus riquezas para sí mismo en vez de usarlas para las prioridades de Dios.

Él vivió como si no le fuera rendir cuentas a Dios por la forma en que ocupó su vida.

“Mis bienes materiales me salvan y me aseguran.” Pero de hecho no fue así (leer 12:20b).  Ellos no pudieron impedir que muriera, no pudo llevar sus riquezas con él a la otra vida (NO SE PUEDE ENGACHAR UN REMOLQUE AL CARRO FÚNEBRE; CUÁNTO DEJÓ ATRÁS? POR SUPUESTO, TODO LO QUE TENÍA.), y estas riquezas no le proveyeron nada de seguridad en el evento más importante de toda la vida: El juicio de Dios de su alma eterna.

“No tengo tiempo para dedicarme a las cosas espirituales.”  ¿Qué nombre le pondrás a una persona que desaprovechó su tiempo en drogas de tipo recreativas y reprueba sus estudios? Él ocupó su tiempo para acumular baratijas temporales en vez de riqueza eterna.  Como resultados, él era un fundamentalmente un fracaso en el propósito más importante  de su vida : ser rico para con Dios (leer 12:15b, 21).

Este estilo de vida es lo que llamamos materialismo.  El Materialismo es una visión del mundo que define identidad, realización personal, seguridad y éxito en términos de cosas temporales. 

Antes de que te sientas seguro que no estás siendo afectado por el materialismo, considera estas preguntas:

¿Cuáles son tus sueños y aspiraciones? ¿Están siendo dominadas por tu carrera, posesiones, y dinero? ¿Tienes problemas en pensar en otras alternativas?

¿A quién admiras más? ¿Por qué? ¿Es debido a que tiene más dinero, pertenencias y juguetes?

¿Qué tipo de consejo buscas en tus decisiones financieras importantes?  ¿Le preguntas sólo a consejeros financieros  o le preguntas a los miembros de tu familia y mentores espirituales?

¿Cómo gastas tu dinero y tu tiempo disponible habitualmente? Estos son dos de las pruebas más confiables en cuanto a lo que valoramos.

¿Cuánta deuda tienes por adquisiciones no necesarias?  La respuesta a esta pregunta puede indicar que tú puedes estar conforme con lo que tienes materialmente o que estás buscando realización personal a través de las cosas. 

¿Cuál es tu perspectiva a cerca de la jubilación?  Este hombre la veía como un tiempo bien merecido para enfocarse en diversiones egoístas.  ¿Cómo lo ves tú?

¿Quién puede decir que está libre del materialismo? Todos nosotros luchamos con el materialismo en algún grado, y muchos de nosotros estamos sustancialmente esclavizados al materialismo.

Muchos de nosotros hemos sido sacrificados sobre el altar del materialismo cuando éramos niños por nuestros padres quienes perseguían esta manera de vivir, y juramos que nunca íbamos a hacer del dinero y de nuestra carrera algo más importante que nuestros niños sin embargo nos encontramos moviéndonos por el mismo sendero que nuestros padres. Muchos de nosotros hemos abrazado esta manera de vivir por años y conocemos de primera mano el vacío y la miseria que esto produce  sin embargo nos encontramos atrapados como un ratón en un laberinto.

Jesús rechaza esta manera de vivir, y él te llama a recharzarla (12:15; 1Tim.6:9,11) éste es el primer paso para escapar del peligro de la avaricia.

Pero si intentas sacudir el materialismo sólo rechazándolo, fracasarsás.  Es demasiado perverso y sutil  y a no ser que lo reemplaces por otra manera de vivir, tú serás arrastrado nuevamente en el materialismo.  En 12:22-34, Jesús pinta un retrato de esta manera de vivir.  Consiste en dos partes no separables:

Aprende a confiar en Dios para tus bienes materiales (12:22-30)

Leer 12:22-  Por esta razón Si tú persigues el materialismo, tú obtendrás ansiedad material.  Ambos van juntos, y no existe relación inversa entre la cantidad de dinero que tienes y la cantidad de preocupación.  Aquellos que tienen muy poco dinero pueden ser libres de la ansiedad, mientras que aquellos que tienen toneladas de dinero pueden estar esclavizados a la ansiedad material.

En este punto es donde el problema se hace real en cuanto a confiar en Dios.  Muchos de nosotros hablamos a cerca de cómo confiamos en Dios, pero si no podemos confiar en él en esta área, realmente no confiamos en él.

Jesús entrega varias razones por las cuales podemos confiar en Dios en esta área:

Leer vs.23.  Dado que el propósito de Dios para nuestras vidas es más que solo existencia física, él proveerá con nuestras necesidades básicas de la vida para cumplir con ese propósito.

Leer vs.24, 27, 28. Si Dios provee para miembros inferiores de su creación, él ciertamente proveerá para sus propios hijos.  El punto no es que los pájaros no trabajan (ellos están muy ocupados), sino que no se preocupan (puedo perder mi trabajo, los bancos pueden cerrar, la economía puede volverse mala, la inflación podra comerse toda mi jubilación, etc.).

Leer vs.25-26. La ansiedad no lleva a cabo nada constructivo, así que ¿para qué perder tu tiempo preocupándose? La ansiedad no puede alargar nuestra vida ni siquiera un poquito  pero puede acortar mucho nuestra vida.

Leer vs.30.  La ansiedad es comprensible para aquellos que no pertenecen a Dios pero no para sus hijos. Esto nos lleva al siguiente punto...

¿Qué pasos de acción podemos tomar para confiar en Dios de esta manera?

  • Transformarse en hijos de Dios al recibir a Cristo.  Este es el primer paso.  No puedes realmente confiar en Dios en esta área hasta  que hayas confiado en él para ser perdonando y reconciliado con él a través de Cristo (EVANGELIO)
  • No se debe racionalizar la ansiedad material; júzgalo como incredulidad.  Pídele a Dios que te sensibilice para hacer esto, monitorea la vida de tus pensamientos, y pellizca el brote en vez de permitir que crezca.
  • Convoca las promesas de Dios y repasa los eventos de fidelidad material en tu vida, y dale las gracias por esto. Este es una elección definitiva, muchas veces en contra de tus pensamientos actuales y sentimientos.
  • Pídele que satisfaga tus necesidades materiales presentes con la actitud mencionada anteriormente.  

Pero esto no es suficiente.  Y a no ser que hagas alguna otra cosa, tú serás arrastrado nuevamente en la ansiedad material y volverás a una forma de vivir materialista.  Este es el poder explosivo de un nuevo afecto.

Persigue el Reino de Dios (12:31-34)

Leer vs. 31. Esto no significa que gastes toda tu vida intentando entrar en el reino de Dios, debido a que 12:32 dice que Dios de buena gana se lo entrega a aquellos que confían en Cristo.  Significa hacer del reino de Dios la primera prioridad en tu vida, poner el mismo tipo de intensidad, creatividad, y compromiso que los materialistas ponen en amasar fortunas materiales (12:29 “afanen” (NVI))  para avanzar el propósito de Dios en la tierra y representarlo en forma precisa. El resto del Nuevo Testamento continúa lo esto involucra.

Invierte tu tiempo en el reino de Dios

Aprendiendo la Palabra de Dios.

Dedicando tiempo con Dios para la oración.

Construyendo relaciones Cristo-céntricas saludables con otros cristianos. 

Entablando amistad con gente que no conoce a Dios y ayudándoles a conocer a Cristo.

Ayudando a cristianos a crecer en Cristo incluye encontrar tu papel único.

Si tú no te involucras lo suficientemente en el crecimiento espiritual y en el ministerio como para alcanzar tus sentimientos afectivos, serás seducido de vuelta en el materialismo.  Puede que pienses que podrás mantener espiritualmente saludable sin ser seducido, pero estás equivocado.  El vacío de la estimulación debe ser rellenado con algo, y si tú no lo rellenas con la manera de vivir de Dios, tú lo rellenarás con otra manera de vivir.

Invierte tu dinero en el reino de Dios (12:33).

Leer vs.33.  Esta es realmente otra área en la que se puede servir a otros, pero Jesús la señala con un énfasis especial. Leer vs.34. El lugar dónde invertimos nuestro dinero es un indicador confiable de nuestras verdaderas prioridades, y refuerza tú compromiso con aquellas prioridades en esta vida.

La idea aquí no es hacer un voto de pobreza y despojarte de todas tus propiedades personales.  Es vivir una vida simple y dejar el exceso.  ¡No lo acumules, déjalo ir. Entrégalo a aquellos que lo necesitan! Si lo guardas, te corromperá y te seducirá de vuelta al materialismo.  Si lo dejas ir, aumentará tu confianza en la fidelidad del Dios, tu gozo en esta vida y la recompensa en la próxima vida.

Esto significa dar en forma regular y con sacrificio para apoyar a tu iglesia local, ayudar a los pobres, y compartir el evangelio con las personas que aún no lo conocen.  Y también significa dar más allá cuando disponemos de dinero extra. TAMBIÉN: hospitalidad, ir a otros lugares a dar el evangelio, etc.

Conclusión

Aquellos que invierten lo suficiente en estas cosas como para experimentar gozo y la satisfacción que proviene de esta manera de vivir son los únicos que se escapan del peligro de la avaricia.