Santiago 3:1-12

Domando la lengua

Por Gary DeLashmutt
Xenos Christian Fellowship
Columbus, Ohio, EE.UU

Introducción                    

Recordar 1:26. Cuando Santiago piensa en la madurez espiritual, él no está mencionando las cosas que muchos asocian con este estado (VISIONES, LITURGIA). En cambio, él dice que un componente que no es negociable es “frena la lengua”, la habilidad de usar el lenguaje apropiadamente.  Este es un tema tan importante para él que le dedica más versos en el capítulo 3.

¿Por qué es tan importante? Porque nuestro hablar tiene mucho poder…

Porqué el Domar la Lengua es Tan Importante (vs.1-6)

Porque su poder es desproporcionalmente grande (vs.3-5ª). Leer. “¡GRANDES COSAS VIENE EN ENVASES PEQUEÑOS!” Algunas cosas ejercen una influencia demasiado fuera de proporciones con respecto a su relativo tamaño. Un pequeña parte tiene un tremendo poder cuando se utiliza apropiadamente. Puede controlar un caballo, previene el pisoteo de las cosas y al colocar un arnés a su poder para lograr un trabajo productivo. De la misma manera, un pequeño TIMÓN es lo que nos permite arrear el poder del viento para obtener una dirección y viajar.

Santiago dice que este mismo principio es cierto con nuestro lenguaje. Podemos estar tentados en pensar que lo que decimos tiene muy poca importancia, pero la verdad es que la manera en que usamos nuestras palabras impactará nuestras vidas y la vida de los demás ¡más que cualquier otra  cosa que hagamos! Dado que éste es el caso, es imperativo que aprendamos a ganar control de nuestro lenguaje y usarlo apropiadamente.

Porque puede hacer tanto daño (vs.5b-12). Leer. El poder destructivo del fuego es tal que incluso una pequeña chispa de él, cuando es usado apropiadamente, puede dejar en cenizas un bosque completo.  De la misma manera, nuestro lenguaje tiene un poder destructivo increíble. Puede ser usado por Satanás para arruinar nuestras vidas y la vida de los demás. 

Diferentes Problemas de Lenguaje

¿Qué tipo de problemas está Santiago hablando en este pasaje? Es común entre cristianos asumir que se refiere a profanidades/obscenidades.  Los cristianos tienden a hacer un gran alboroto con respecto a no decir groserías/palabrotas/mala palabras. Pero este no es el punto de Santiago. Él se refiere al uso del lenguaje en contra de las demás personas. Sabemos esto por un par de razones:

El contexto inmediato (vs.9:”…maldecir personas…”) muestra que Santiago se refiere a que usamos nuestras palabras para herir a los demás en vez de hacerles el bien.

El siguiente contexto (3:13-4:2) es conflicto destructivo en las relaciones

¿Qué tipos de lenguajes son “podridos”/ “maldecir” a otros?

ATAQUES CARA A CARA

Violencia verbal es la que está deliberadamente calculada para herir a las otras personas, o la que es sin mala intención pero callosamente no sensible. Esta se hace solamente a aquellas personas que conocemos bien (esposos y amigos) porque tenemos el conocimiento para herirlos realmente bien. La ira desatada, indirectas profundamente sarcásticas con respecto a sus debilidades, etc. Lo que Salomón dice es verdad (“uno que habla imprudentemente es como lanzar una espada…” Proverbios 12:18). Cuando uno ha estado en el puesto del que recibe, tú sabes cuán duro es recuperarse e incluso mirar a la persona de la misma manera nuevamente.

Cortes constantemente críticos que sólo denigra a la otra persona y erosiona su sentido de sí misma (PADRES CON HIJOS; JEFES CON SUS EMPLEADOS). Nada es suficientemente bueno; es siempre lo que tú hiciste mal lo que llama la atención. Si has sido sometido a esto cuando eras niño, sabes por qué Pablo previene a los padres del peligro de exasperar a sus hijos hasta que se descorazonan (Colosenses 3:21).

ATAQUES POR DETRÁS

La DIFAMACIÓN, es decir, cosas que no son verdad acerca de una persona a una tercera: obras, palabras, motivos, etc. MURMURACIÓN es difundir la verdad de los errores o fracasos de una persona. Ambos se llevan a cabo producto de un deseo verlos rebajados  a los ojos de otra persona.  En el mundo, esto se hace a menudo muy abiertamente, pero los cristianos normalmente lo hacen de maneras sutiles (“ORA POR X”, “ESTOY REALMENTE PREOCUPADO POR Y”). ¡Es preocupante estar cerca de una persona que habla libremente  de los demás de esta manera; uno se pregunta qué dice de uno cuando uno no está presente!

“Cuando nos paramos delante de Dios, podemos descubrir que el daño hecho por lenguaje equivoco excede el daño hecho de muchas otras maneras, porque causa grandes estragos en la vidas de los demás al igual que en la nuestra. Palabras que han dejado ya nuestras bocas, no pueden ser recuperadas; puede que vayan de la boca a un oído y desde un oído a una boca, repartiendo el daño en la medida que avanza. Podemos arrepentirnos de nuestra insensatez y ser perdonados (por Dios), pero no podemos recobrar lo que ya hemos lanzado… si nuestro problema es una lengua no domada, es un problema más serio que otros defectos de carácter, ya que las palabras sin cuidado que dice la lengua sueltan una corriente peligrosa que fluye sin detenerse repartiendo muerte adonde quiera que vaya… muchas palabras que hemos dicho en el pasado están muy ocupadas trabajando en este momento y están trayendo un tremendo lío.”

¿Quién puede decir que no tropieza en esta área (vs2)? ¡Yo sé que yo tropiezo! Sé cómo se ve cuando utilizo mi lenguaje para hablarle a alguien de Dios y luego inmediatamente vomitar algo de la alcantarilla ¡(vs10-12)! Es muy estresante en nuestro interior darnos cuenta cuán incongruente es esto, especialmente como cristiano. ¡necesito domar mi lengua!

Una Estrategia para Domar la Lengua

Admite que necesitas la ayuda de Dios y pídele que te la dé. Leer vs 7-8. Santiago no está diciendo que el cambio es imposible; osino no nos estaría llamado al cambio. Él quiere decir que un cambio real, y permanente en esta área es humanamente imposible y requiere del poder de Dios para cambiar. Sólo Dios puede sensibilizarnos con respectos a nuestros pecados específicos del lenguaje, motivarnos a buscar el cambio, y darnos el poder en nuestra voluntad para cooperar con él. Y éste poder está disponible para nosotros si nos volvemos hacia Dios, reconocemos nuestro pecado en ésta área, nuestra imposibilidad de cambiarnos a nosotros mismos y humildemente pedirle que se involucre con nosotros en esto.

EVANGELIO: esto ocurre inicialmente recibiendo a Cristo.

CRISTIANOS: esto ocurre al colocar esta área como un tema regular en la oración, pidiendo sensibilidad, sabiduría, domino propio, etc.

Pero esto no es todo lo que hacemos. La Biblia nos llama a cooperar activamente con Dios en domar nuestras lenguas, y nos provee con pasos prácticos para hacer…

Identifica el área problema clave y practica la prevención. ¿Sabes donde tienes la tendencia a caer más a menudo en el área del lenguaje? En la medida que Dios te revela esto, es necesario “ponerse en guardia”  en estas áreas y desarrollar estrategias para resistirlas. EJEMPLOS:

EXPLOSIONES DE IRA: Algunos temperamentos tienen más problemas con esto, y necesitan aprender a controlarlo. El objetivo principal aquí es aprender a parar antes de que ocurra porque es demasiado tarde controlarlo una vez que ha comenzado (Proverbios 17:14 “El comienzo de una pelea es como dejar salir el agua (orinar), así que es mejor abandonar la pelea antes que comience.). ¿Cómo podemos obtener control sobre esto?

Renuncia al derecho de “desahogarte” injustamente. A menudo ayuda mucho hablar con los demás de forma controlada sobre nuestras frustraciones y buscar ayuda, pero es siempre erróneo vomitar tu enojo en el nombre de la “honestidad emocional”. ¡Sobre todo y sobre las otras personas!

Pídele a Dios que te sensibilice hacia tu ira interna para que no comience a hervir y no te tome por sorpresa. Debes estar dispuesto a dejar la situación antes que tú explotes.

Siempre pide perdón después de haber explotado. Esto es para controlar el daño, y también actúa como un “estímulo de castigo” para enseñarte a no hacerlo la próxima vez.

MURMURACIÓN (COPUCHA) Y  DIFAMACIÓN (CALUMNIA): Para otros de nosotros es una tentación mucho mayor el hablar acerca de las demás personas cuando estamos enojados que el hecho de hablar de ellos.

CALIFICACIÓN: Date cuenta que no todos las conversaciones de otras personas que están ausente están erróneas. PADRES debieran hablarse entre ellos con respecto a sus hijos; DOCTORES debieran tener conferencias entre ellos con respecto a sus pacientes. Cristianos involucrados debieran hablar entre ellos a cerca de otros cristianos que están teniendo problemas. La clave aquí es que lo estamos haciendo producto de nuestro amor y del deseo de ayudar. Esta es la clave para practicar le estar en comunidad sin destruirla por medio de la murmuración y la calumnia.

Cuando ocurre la oportunidad de hablar de los demás, pregúntate a ti mismo: “¿porqué deseo que esta persona conozca la información? ¿Puedo decir honestamente que es para el bien de la otra persona?

Cuando estás en el lugar del receptor de noticias de los demás, a menudo es sabio preguntar: “¿Por qué me estás diciendo estas cosas, para buscar ayuda y así poder ayudar a esta persona, o sólo para cortarlo y denigrarlo? ¿Has hablado con esta persona acerca de esto? ¿No crees que debieras estar hablando con esta persona en vez de hacerlo conmigo?”

Revisa los problemas de lenguaje crónicos para temas internos que necesitan ser resueltos. A veces, lo que hablamos y la forma en que lo hacemos es la LUZ DEL PROBLEMA indicando la necesidad de un cambio interno más profundo y más básico. Jesús dice “De la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45b).  Cuando este es el caso, no habrá verdadero cambio de nuestro lenguaje hasta que hagamos esto.

RESENTIMIENTO/AMARGURA es comúnmente revelado a través de la forma en que hablamos (no se puede resistir el rebajarlos cuando otras personas están hablando bien de ellos; participa y lleva el criticismo al siguiente nivel; un hipercriticismo crónico de la otra persona, o repartir falsos cumplidos. ¡La respuesta es sinceramente reconocer nuestro resentimiento y perdonar a la persona en cuestión!

QUEJÁNDOSE/NEGATIVIDAD es otro problema de lenguaje común. Puede indicar a una duda básica en cómo Dios te ve y de su amor e involucramiento soberano en tu vida (Romanos 8:28). Si este es el caso, necesitas practicar el aplicar esta promesa en tus situaciones negativas específicas y agradecer a Dios.

Desarrolla el arte de bendecir a los demás a través de tu habla. El objetivo de domar tu lengua no es solo dejar de utilizar un lenguaje negativo, sino que es creativamente y consistentemente usarlo para bendecir a las demás personas (Efesios 4:29).

¡Qué poderosa fuerza para bien es el que ha dominado esta área (Proverbios 10:11 “La boca del justo es fuente de vida…”, Proverbios16:24 “las palabras agradables son como miel…”, Proverbios 25:11—“Como manzanas de oro en incrustaciones de plata son las palabras habladas en la circunstancia adecuada”)! Y esto no tiene nada que ver con la habilidad de hablar públicamente. Algunas de las personas más efectivas que he visto en esta área no eran habladores habilosos.

LOS COMPONENTES DEL ANIMAR BIBLICAMENTE: expresar el valor de la persona y su potencial; reconociendo logros significantes; comunicando la fidelidad de Dios a los caídos, dolidos y temerosos e instándolos a dar un paso que les da miedo o que es doloroso y seguir a Cristo. Esto es lo que le da a la comunidad cristiana auténtica su cualidad atractiva única (Hebreos 10:24-25)

Dominando el Arte de Animar

Isaías 50:4 revela el secreto del animar efectivamente: manteniendo un contacto vital con Dios a través de la interacción en oración con su Palabra. En la medida que hacemos esto, él trae personas a nuestra mente y nos da un entendimiento en cómo animarlos.

¡Sigue las instigaciones de Dios en esta área y verás a Dios orquestando la palabra correcta para la persona correcta en el momento correcto!

Acude a las reuniones con este objetivo en mente (Hebreos 10:24,25). Busca oportunidades para hablar una palabra de ánimo a los que están allí.

¡PRACTICA! No es “fingir” hacer esto sólo porque no te sale en forma fácil o porque no se siente natural.  Si estamos sinceramente convencidos que esto es importante, es lo opuesto de fingir lo que estamos haciendo aunque sea difícil. ¡De esta manera se hace natural!

Notas al pie

Watchman Nee, El Obrero Cristiano Normal (Los Angeles: The Stream Publishers, 1971), p. 63).