Hebreos 13:7,17

El Carácter de un Cristiano Nº 6

Por Gary DeLashmutt

Xenos Christian Fellowship

Columbus, Ohio, EE.UU.

Introducción:

Vimos anteriormente que algunas de las características que Dios desea ver en un cristiano son el amor al prójimo, ya sea hermano en Cristo o no cristiano, una actitud

madura frente a los bienes materiales ( que no dominen nuestra vida ), y la pureza de la vida sexual.

Leer vs.7,17. Aquí tenemos otro distintivo cristiano: ser buenos seguidores. Dios dispone su liderazgo directamente a nosotros a través de la Biblia y el Espíritu Santo, también nos provee de instrucción a través de los líderes humanos.

Si bien Él siempre es la autoridad final, él ha escogido delegar también autoridad en personas que juegan roles importantes en nuestras vidas: padres, autoridades de gobierno, jefes laborales, maridos- y líderes religiosos. En el Nuevo Testamento se insta a los cristianos a distinguirse por la forma como se relacionan con estas autoridades delegadas.

La Biblia habla mucho acerca de lo que es un buen liderazgo en la iglesia: su idoneidad o calificaciones, sus responsabilidades, el alcance y los límites de su autoridad, etc. Pero también tiene mucho que decir acerca del buen seguimiento en la iglesia. Estos dos versículos enfatizan precisamente eso. Evidentemente los hebreos a quienes está dirigida esta carta tenían problemas en esta área, y por lo tanto les habla (y a nosotros ) de tres importantes aspectos de un buen seguidor:

Escoge muy cuidadosamente a tus líderes espirituales

Nótese que el mandato en vs. 7 “ imitad su fe “ está modificado (condicionado) por la frase “ considerad cuál haya sido el resultado de su conducta “. En otras palabras antes de que aceptes la guía espiritual de alguien, asegúrate que sean líderes espirituales genuinos. ¡Ser un buen discípulo incluye escoger cuidadosamente a tus líderes espirituales!

Esto es importante ya que hay muchos líderes espirituales falsos e indignos. Jesús nos advierte que nos cuidemos de líderes falsos, Mt. 7: 15-20. El predice que en el período entre su primera y segunda venida muchos profetas falsos guiarán al pueblo de Dios a extraviarse (descarriarse). Prácticamente cada carta del N.T. dice algo acerca de este problema.

Dios nos enseña dos preguntas que debemos hacer antes de decidirnos a seguir a algún guía y no son precisamente averiguar si “ ¿tiene estudios en algún seminario y /o si ha sido ordenado, acreditado, por alguna denominación?”

¿Su enseñanza está de acuerdo con la Palabra de Dios? La función primaria de un líder espiritual es ayudar a la gente a encontrar y seguir a Dios. Y debido a que Dios se ha revelado a si mismo a través de la Biblia, este examen es obviamente crítico. Por esto Pablo dijo a Tito que los líderes espirituales que él dejó para los cristianos en Creta deben “mantenerse fieles al genuino mensaje como se ha enseñado, de modo que también pueda animar a otros con la sana doctrina y refutar a los que se oponen” (Tito 1:9). Es una de las razones por las cuales queremos que tú traigas tu Biblia – para que puedas certificar que estamos siguiendo lo que dice la Biblia y no enchuecando para hacerla decir lo que nosotros deseamos para calzar con nuestras opiniones. Es por eso que tenemos un “Statement de Fe” – para que puedas saber en qué creemos y si esto concuerda con la Biblia. Antes de seguir el liderazgo de esta iglesia, queremos que estés seguro que puedes confiar en nuestra integridad doctrinal. ¿Qué significa que un líder se ofenda porque tú estás haciendo preguntas que cuestionan y buscan en esta área? ¡Él debiera estar feliz que indagen!

¿Su forma de vida refleja un carácter santo? Ya que los líderes espirituales ayudan a la gente a seguir a Dios, sus propias vidas deben reflejar el carácter de Dios. Es por esto que Pablo dice que los líderes deben “ser sin reproche, (sexualmente fieles, buenos padres) no acusados de disipación o rebeldía...no con voluntad autónoma, no iracundos, no adictos al vino, no contenciosos, no dados a ganancias deshonestas, sino que hospitalarios, amantes de lo bueno, sensibles, justos, devotos, con autodominio...” (Tito 1:6-8). Si bien nadie cumple con esto a la perfección sino Jesús, los líderes espirituales debieran estar comprometidos con la integridad para inspirar en otros la santidad por su propio ejemplo.

>> Dios quiere que sigamos líderes espirituales, pero somos responsables de nuestra elección de los líderes a quienes decidimos seguir. Él nos ha dado recursos para tomar una decisión inteligente, y no podremos decir, “sólo hice lo que me dijeron que hiciera – por lo tanto no soy responsable”.

Imita la Fe de tus Líderes

Ser buenos seguidores también implica saber cómo beneficiarse de un buen liderazgo. Y el autor dice que podemos hacer esto imitando su fe. Esto no quiere decir que tratemos de imitar su personalidad o sus únicos dones espirituales – Dios nos hace diferentes en estas áreas. Más bien, significa que debiéramos observar cómo ellos siguen a Cristo en sus propias vidas, e imitar lo que vale la pena.

Es un hecho bien conocido que la imitación de modelos es uno de los métodos más efectivos para aprender.

Puedo leer un libro o escuchar una charla de cómo pescar una trucha, y esto me puede ayudar. Pero es mucho mejor ir a pescar con alguien que es un buen pescador de truchas, mirarlo como las pesca, preguntarle mis dudas e imitarlo en las formas que efectivamente pescan truchas. De la misma manera, tú puedes escuchar las enseñanzas de cómo seguir a Cristo, y esto te ayudará hasta un cierto punto. Pero esto nunca va a ser tan útil como pasar tiempo con alguien que es un líder espiritual; observando cómo oran, usar la Biblia, compartir su fe, servir a otros Cristianos, dar dinero y posesiones, responder ante el sufrimiento y la desilusión, relacionarse con su cónyuge y niños, tomar decisiones importantes, responder a la autoridad – y preguntarles nuestras dudas a cerca de lo que observamos.

Así es como Jesús enseñó a sus discípulos a seguir a Cristo – no solamente enseñándoles, sino que también compartiendo su vida con ellos a este nivel.

Siento que he sido muy privilegiado en esta área en mi vida de cristiano. Dios me ha provisto con varios modelos para varias áreas de mi vida cristiana (ENUMERAR A PERSONAS). Y aunque estoy lejos de un modelo perfecto, siento que tengo una responsabilidad de hacer mi parte en dejar que otros aprendan de mi. Por esto hacemos una trabajo en grupo en casa.

>> ¿Tienes un contacto suficientemente estrecho con líderes espirituales los cuales tu puedes observar cómo ellos siguen a Cristo? Esta es una gran razón de porqué tenemos grupos en casa, equipos de ministerio, etc. Estos grupos son guiados por gente cuya fe vales la pena de ser imitada, y son lo suficientemente pequeños para que esto ocurra. ¡Saca ventaja de este tremendo recurso!

Obedece y Sométete a tus Líderes

El trabajo de los líderes es guiar. Por definición, ellos deben poner la dirección para la iglesia. Buenos líderes toman la iniciativa (SANDERS, pp. 156,157). Dios le da a los líderes espirituales la responsabilidad de discernir cómo él quiere que hagan esto y les da la autoridad para guiar la iglesia en esa dirección. Vs.17 dice que ser buenos seguidores involucra obedecer y someterse a sus líderes.

El significado de estos dos términos son claros. “Obedecer” significa “asentir a su dirección”. “Someterse” significa “ceder nuestras opiniones contrarias a favor de la de ellos.” A veces, estos términos fueron usados en un contexto militar. Términos similares son usados en la Biblia para describir cómo debiéramos responder al gobierno de las autoridades, cómo los empleados debieran responder a sus empleadores, y cómo las esposas debieran responder a sus maridos. Eso significa que nosotros en forma voluntaria nos vamos a poner bajo sus legítimas direcciones y elegir activamente ejecutar sus directivas – a no ser que, por supuesto, nos llamen a desobedecer la Palabra de Dios.

El contexto en que esto debe ser practicado es importante. Tal como las autoridades gobernantes no tienen derecho sobre tus creencias, y tal como los empleadores no tiene derecho sobre tus horas libres, los líderes espirituales no tiene autoridad para dirigir tu vida en áreas fuera de tu ministerio de la iglesia. Por ejemplo, los líderes espirituales no tienen autoridad sobre el trabajo que tu eliges, o cual casa tu compras, o con quien te casas, etc. Una de las marcas de un culto es cuando los líderes espirituales se exceden de su espectro de autoridad.

En la otra mano, ellos tienen autoridad sobre legítimas tomas de decisiones sobre materias que pertenecen a la operación de la iglesia. Ellos tienen autoridad para decidir las estructuras que la iglesia va a emplear, cuales son los requerimientos para los distintos roles en la iglesia, qué ministerios comenzar o terminar, qué cursos deben ser enseñados, cómo los recursos tanto de dinero como de mano de obra deberán ser utilizados, etc. Aunque la Biblia nos provee con ciertos principios y prioridades en estas materias, la mayoría de estas decisiones son llamados de juicios (¿?). ¿Quién debiera hacer estas decisiones? Los líderes debieran – y los otros debieran estar dispuestos a seguir estas decisiones.

¿Significa esto que uno nunca puede estar en desacuerdo con la dirección de los líderes espirituales, o intentar persuadirlos con tu punto de vista? ¡Por supuesto que no! Dado que la mayor parte de sus decisiones como líderes son materias de juicio, uno puede a menudo estar en desacuerdo. Y estas libre para intentar persuadirlos (y ellos pueden decidir que tú estás en lo correcto). Pero cuando llega el momento para tomar la decisión, ellos son los que tienen que tomarla. Entonces nosotros debemos aceptar sus decisiones y seguirlas, como dice en el vs.17. De esto se trata la obediencia y la sumisión: ceder el paso a otra forma de hacer las cosas cuando hubiésemos preferido hacerla de otra manera.

Si tú sientes que la decisión es tan errónea que no puedes seguirla, o si tu confianza en el juicio de los líderes está fundamentalmente erosionada, entonces puede ser el tiempo de irse a una iglesia donde tú puedas seguir el liderazgo.

En otras palabras, buenos seguidores no tienen la actitud “ A no ser que puedas probarme con razonables argumentos que tus decisiones como líder son correctas, me reservo el derecho de hacerlo a mi manera.” Aunque esta es la actitud prevaleciente hacia la autoridad en nuestra cultura, Dios llama a esta actitud rebeldía, voluntad propia, vivir sin ley – y la condena. Esta actitud va a impedir grandemente la habilidad de los líderes para realizar su trabajo, el cual a su vez resulta en empobrecimiento para los que están tratando de liderar (vs.17b). Buenos seguidores tienen la actitud , “A no ser que yo puedo demostrar a partir de la Escritura que tú estás erróneo, me voy a reservar mi propia preferencia, ponerme debajo de tu liderazgo y ayudarte a ser exitoso.” Esta es la actitud que posibilita a un líder a guiar con gozo, y el cual resulta en gran provecho para aquellos que siguen.

>> Nuestra cultura se burla de este distintivo. Los derechos personales están enfatizados hasta tal punto que las responsabilidades se han desvanecido de la visión. Sumisión y obediencia son vistas como a lo más “ un mal necesario” el cual debe ser soportado sólo cuando es necesario; y lo peor es como un signo de no tener mente y ser débil. Pero Dios tiene una perspectiva diferente (Tito 3:1-6). El nos llama a arrepentirnos de esta actitud y a voluntariamente ponernos bajo su autoridad amorosa – primero recibiendo a Cristo y siguiéndolo, y también cultivando esta actitud en nuestras relaciones con el gobierno, en la casa, en nuestro trabajo, y en la iglesia. ¿Quieres ser un buen seguidor?

nota al pie de la página

1 Traducido por Marie Claude Bastres, Iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Punta Arenas, Chile.