1 Corintios 11:17-34

Tres Claves para Reuniones Dinámicas

Por Gary DeLashmutt
Xenos Christian Fellowship
Columbus, Ohio, EE.UU

Introducción:

En los capítulos 11 al 14, Pablo se dirige a los problemas que hay en las reuniones de los Corintios (vs17: SEMANA PASADA). Debido a la presencia viviente de Cristo entre nosotros cuando nos reunimos, las reuniones cristianas no son juntas sociales --- deben ser eventos espirituales dinámicos. A través de este extenso pasaje, Pablo nos da una visión de porqué los cristianos deberían reunirse y qué deberíamos estar haciendo cuando nos juntamos. Este pasaje nos entrega tres claves para reuniones dinámicas

 # 1: Ven con la actitud apropiada (vs.17-22)

La mayoría de las reuniones de la primera iglesia se juntaban en las casas (14:34; y otros pasajes del Nuevo Testamento). El formato típico era: una comida comunitaria terminando en la Cena del Señor, una lectura de una enseñanza o escritura (¡3-4 horas!), seguido por una oración corporativa y compañerismo/amistad. Durante estas reuniones, todas las distinciones sociales (RIQUEZA; STATUS; ETNIA; GÉNERO) eran suplantadas por unidad espiritual en la medida que los cristianos comenzaban a aprender de un Señor en común y a comunicar la alabanza a él y el amor hacia los demás.

Pero la mayoría de los cristianos corintios estaban mostrando sus actitudes egoístas (leer vs.18-22). En vez de venir a relacionarse entre ellos como hermanos y hermanas en Cristo, se estaban apartando en grupos exclusivos de acuerdo al rango social. En vez de venir a compartir su comida con otros, ellos estaban egoístamente engullendo su comida con sus pares y así otros (probablemente los pobres y esclavos) pasaban hambre. En vez de venir listo para aprender acerca de la Palabra de Dios, ellos se asomaban borrachos y tratando de continuar con su juerga (“¿Cuándo hacemos la comunión? ¿Dónde está el vino?”).

Al venir con esas actitudes equivocadas, ellos entonces evidentemente venían con locos delirios eufóricos (lenguas, profecías sin control). ¡Para todo el mundo ellos se veían como un culto pagano más, sustituyendo la falta de contentamiento y las exhibiciones centradas en sí mismos por verdadera espiritualidad! ¡Y, lo peor de todo, ellos creían que sus reuniones eran dignas de ser alabadas (vs. 22b)! Pero en cambio Pablo los confronta.

La primera clave para las reuniones saludables es que nosotros tengamos la actitud apropiada. Existe una conexión cercana entre la cualidad de nuestras reuniones y las actitudes que adoptamos antes de venir. Esto se puede ver especialmente en reuniones pequeñas, pero es cierto también en las reuniones grandes. ¿Porque ocurre que algunas reuniones en casa son como MAUSOLEOS, y mientras en otras existe un sentido de excitación espiritual y realidad? La respuesta no es primariamente los líderes o el que enseña (aunque juegan su parte), sino más bien si es que en consenso se ha venido en el Espíritu y están listos para servir. Si nosotros sólo nos presentamos con un estado de mente como un canal, lleno de ingratitud, celos, resentimiento, esperando ser entretenido, etc., entonces ya he destruido la calidad de la reunión para mí mismo y para los demás. Cada uno de nosotros necesita tomar un tiempo antes para acercarse a Dios, adoptar su perspectiva concerniente a nuestras vidas, y pedirle ser una bendición para los demás.

# 2: Entiende el significado y propósito de la Cena del Señor (vs.23-26)

Pablo no sólo los confronta por sus actitudes erróneas; él también explica la manera correcta de reunirse, y comienza a describir explicando la Cena del Señor. Tanto mal entendido y superstición rodea a este rito que es muy difícil para nosotros entenderlo (así como con la ORACIÓN DEL SEÑOR (Padre Nuestro)). En realidad es una manera muy bella de reunirse para los cristianos, pero debemos primero comprender su significado y su propósito antes que podamos sacarle un buen provecho. Siendo directamente instruido en esta materia por el Señor Resucitado (vs.23ª), Pablo se los explica a ellos y a nosotros (leer vs.23b-26).

SIGNIFICADO: La Cena del Señor no es una reconstrucción mágica de la muerte de Cristo por la cual la aceptación de Dios se nos reparte. Este punto de vista del rito es totalmente contrario al de la Biblia. La Cena del Señor es más bien un símbolo del regalo de Cristo para nosotros.

La primera Cena del Señor fue una cena de Pascua (Pessaj), la cual era altamente simbólica (Éxodo 12:1-14 – EL JUICIO DE DIOS POR LOS PECADOS; UN SUSTITUTO SIN MANCHA; EXENTO DEL JUICIO DE DIOS). Esta comida ritual era un símbolo que antecedía (anunciaba) la muerte de Cristo. Cuando Jesús cenó con sus discípulos, él estaba anunciando que él estaba por cumplir lo que la primera pascua anunciaba. Por esto que Jesús dijo Juan 1:29. Es por esto que el DÍA Y EL LUGAR DEL NACIMIENTO eran tan importantes (ver 1Corintios 5:7). Porque ahora se ha cumplido, ya no es apropiado para nosotros sacrificar animales. Por lo tanto, Jesús enfoca nuestra atención en elementos simbólicos nuevos.

El pan no se transforma mágicamente en el cuerpo de Cristo. Cuando Jesús dijo “Este es mi cuerpo,” sus discípulos sabían dónde estaba su cuerpo físico. Ellos sabían que él estaba hablando en forma figurativa como a menudo lo hizo (PUERTA; VIÑEDO). El pan representa su cuerpo, su persona la cual contiene la vida espiritual de Dios que ahora está disponible para nosotros (Juan 6:35). A través de la unión con Cristo, tenemos acceso a la vida espiritual de Dios. El hambre en nuestros corazones por amor, significado, seguridad y propósito puede ser fundamentalmente satisfecho al conocer a Cristo, en vez de buscar sin cesar para llenar el vacío con pobres sustitutos. (Jn.6:27)

El vino no se transforma mágicamente en la sangre de Cristo. Significa “el nuevo pacto en (y al costo de) mi sangre.” Eso es, el vino representa la muerte de Jesús con la cual esta nueva vida se hace disponible para nosotros. La vida de Dios está disponible para nosotros sólo debido a que él nos perdona nuestros pecados, y este perdón está disponible sólo a través de la muerte voluntaria y sustitutiva de Jesús.

PROPÓSITO: Pablo explica tres propósitos para tomar/practicar la Cena del Señor

  • Es un recordatorio (vs.24,25). Es uno de los caminos (junto con entrar en la Palabra, compañerismo cristiano y oración) por el cual nos recordamos de su precioso, y maravilloso regalo proveniente de un Dios con gracia.

¡Qué trágica ironía que un ritual que bellamente enfatiza un don de Dios para nosotros haya sido pervertido en una obra que nosotros hacemos para ganar el favor de Dios!

Debemos ser recordados ya que fácilmente nosotros derivamos en una actitud mañosa y desagradecida hacia Dios (ALGUIEN QUE TIENE REGALOS HASTA LA RODILLA Y AÚN PREGUNTA ¿ESTO ES TODO? & UN CRIMINAL CON PENA CAPITAL PERDONADO EL CUAL SE QUEJA DEL DECORADO DE SU CELDA).

  • Es una proclamación (vs.26). Eso es, tomar la Cena del Señor es una manera (junto con evangelismo y compañerismo cristiano) de comunicar a Dios y a los otros que tú has recibido personalmente el don de Cristo, que tú has confiado en forma personal en su muerte para perdón de tus pecados y te has unido con Dios.

EVANGELIO: No es suficiente asentir mentalmente a lo que Dios te ha ofrecido a través de Cristo. Debes personalmente recibir su don. Es por eso que es inapropiado observar la comunión a no ser que hayas recibido a Cristo (“¡No lo puedes proclamar si no lo has recibido!”).

  • También es una expresión de unidad de unos con otros (1Corintios 10:16,17). Así como estamos unidos en Cristo, también nos hemos unidos los unos con los otros. Así, la comunión es “compartir” (koinonia) – una manera de expresar nuestra unión espiritual con Cristo.

Es por eso que debiera ser observado, no de una manera formal, ceremoniosa (CLÉRIGO OFICIANDO UN SERVICIO), sino que de una manera personal con amigos cristianos que se conoce y se aman entre sí.

#3: Responde a la disciplina correctiva de Dios (vs.27-34)

Leer vs. 27-30. Este pasaje ha sido masacrado para amenazar a los cristianos con condenación si toman la comunión sin confesión a un sacerdote, o si se equivocan en manejar los elementos, o si no tienen un clérigo oficiando, o si han cometido pecado demasiado recientemente, etc. Pero Pablo está simplemente diciendo que la actitud del corazón hacia Dios y hacia las demás personas es el tema más importante para Dios. Si nos endurecemos en actitudes egoístas y no amorosas, los ritos religiosos nos pueden engañar y hacernos pensar que somos espirituales, pero no engañamos a Dios. Él mira directamente desde lo que mostramos a nuestro corazón, y como un padre amoroso que es él, él nos disciplina por estas actitudes para que nos alejemos de ellas.

Los corintios estaban plagados con egoísmo y división. Ellos se burlaban de la unidad amorosa que se suponía que la comunidad debía expresar. Esto es el mismo tipo de hipocresía religiosa que llevó a Dios a rechazar y disciplinar a Israel (leer Miqueas 6:7,8). Pablo dice que ellos están experimentando la misma cosa.

“Juicio” (vs.29) claramente se refiere contextualmente a la disciplina de Dios (vs.32) en vez de a su condenación. En este caso, Pablo dice que Dios estaba actuando a través de la enfermedad física para llamar su atención (vs.30). Algunos, que no respondieron ni siquiera a eso, Dios los ha llevado a través de la muerte para estar con él.

CLASIFICA: No todas las enfermedades físicas son el resultado de la disciplina de Dios para los corazones endurecidos. Pero claramente, a veces sí lo es. A través del sufrimiento, Dios nos pone en una situación en la cual es más fácil llamar nuestra atención…

“Juzgando el cuerpo correctamente” significa ver a los otros cristianos de la manera que debiéramos—no como rivales, enemigos, etc., sino que como a hermanos y hermanas en Cristo para amar y servir.

Leer vs.31-34. Vs. 31 enuncia un principio espiritual el cual es clave para las reuniones dinámicas y para las vidas espirituales individuales saludables. Nosotros debiéramos responder a la disciplina correctiva de Dios. No necesitamos experimentar la disciplina drástica de Dios si respondemos a formas menores de disciplina correctiva.

Esta es una de las dos tremendas lecciones que David aprendió del Señor después de su rebelión al cometer adulterio con Betsabé. Debido a que racionalizó y rehusó reconocer su pecado ante Dios, Dios tuvo que disciplinarlo al permitirle experimentar una tristeza. Pero cuando David estuvo de acuerdo con Dios con respecto a su pecado, él aprendió que Dios estaba dispuesto a perdonarlo y restaurar su corazón con paz y seguridad. Pero la segunda lección que él aprendió era no ser una mula moral. Dios dijo, “No me gusta tomar estos pasos tan drásticos. Preferiría guiarte gentilmente con un codazo en tu conciencia. Responde a mis codazos suaves, y no tendré que usar un freno (bocado) y una rienda.” (Salmos 32:8-10).

Los corintios eran un montón de mulas morales, así Dios tuvo que tomar medidas disciplinarias más drásticas con ellos. ¿Cómo es contigo? ¿Eres una mula moral? Cuando Dios pone su dedo en algún área de tu vida (SENSUALIDAD; RENCOR; MATERIALISMO) y gentilmente te pide cooperar con él, ¿Cómo respondes normalmente? ¿Le escuchas y sigues su guía moral – o lo hechas volando? ¿Has considerado que mucha de tus penas y dificultades pueden ser la disciplina de un Dios amoroso para impulsarte a que voluntariamente comiences a seguir su voluntad para tu vida?

Conclusión

Puedes ver a partir de este pasaje que una de las claves para las reuniones cristianas dinámicas es enfatizando lo interno (GRATITUD; AMOR HACIA LOS DEMÁS; OBEDIENCIA) por sobre lo externo (PROGRAMA; FACILIDADES; VESTIDOS). PRÓXIMA SEMANA miraremos a otra clave: enfatizando contentamiento por sobre la experiencia.